Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos en el parlament catalán Las mujeres que han entrado en la política española en esto que se ha dado en llamar, a falta de algo mejor, “segunda transición”, se han encontrado con que el corazón misógino de España sigue pétreo, congelado bajo nuestros pies, como un mamut de Siberia. Y se han visto violentamente definidas desde fuera (como tantas mujeres antes, ay) para colocarlas en su lugar de cuerpos que existen para el disfrute (o al menos el juicio) masculino. Así, tras un mitin de Inés Arrimadas oí calificar a la dirigente de Ciudadanos en el Parlament catalán como una mujer “aseadita”. A mí Inés Arrimadas me parece una politica que domina el discurso, que ha sido hábil para defender su relato en un medio hostil. Además, es abiertamente guapa y tiene un aspecto completamente ortodoxo, integrado al milimetro en los cánones de belleza occidental. Tuve el placer de entrevistarla y me encontré con una mujer despierta, rápida en las co...