Hay relatos que nos conmueven y nos hacen reflexionar sobre la inescrutable condición humana. Y de todo lo que leo, en los últimos años hay uno que me ha tocado la fibra más íntima: el que hace Paul Sullivan y que condensa con su habitual maestría Selecciones del Reader's Digest. Se trata del encuentro que cada dos años un grupo de los más distinguidos chelistas del mundo y otros apasionados de este instrumento —lauderos, coleccionistas, historiadores— llevan a cabo en el Festival Internacional de Chelo en Manchester, Inglaterra. Se celebran seminarios, recitales, etc. y cada noche aproximadamente son 600 las personas que asisten a un nuevo concierto. Fue en el festival de 1994, en el que Sullivan dio un recital de piano. Pero la noche de inauguración el programa constaba solamente de obras para chelo. Una de esas interpretaciones – la otra sería una sorpresa – estaría a cargo del mundialmente famoso Yo-Yo Ma. La historia que antecede al encuentro El relato ...