Ir al contenido principal

EL DERROCHE DEL AGUA Y SUS ALTERNATIVAS (Miguel Aguado). Más Vale Tarde de La Sexta (6/12/17)


El pasado 6 de diciembre pude intervenir en el programa de La Sexta TV "MÁS VALE TARDE" para hablar del consumo de agua, su derroche, la cantidad de agua que se necesita para cosas cotidianas como la carne, una botella de agua, algodón, césped e incluso un desayuno. 

Pudimos hablar sobre este tema y las alternativas sencillas que se pueden realizar para reducir nuestra huella hídrica. Puedes verlo pinchando en la imagen o AQUÍ

La mayor parte del agua del mundo es salada, un 97,5%, y el restante 2,5% es obviamente agua dulce. De esa pequeña cantidad, el 1,6% está congelado, o sea que se encuentra en glaciares y casquetes polares. La mayor parte del 0,9% restante se encuentra en el suelo en forma de humedad o en lugares que no permiten su explotación. Solamente el 0,007% es el agua que vemos en los ríos y que baja de las montañas y que nosotros consumimos.

Este sinsentido es muy proporcional y adecuado para valorar el tremendo desgaste que hacemos en el planeta, un conjunto de recursos finitos que agotamos y/o contaminamos como si fuesen infinitos. Desde la física y las matemáticas más elementales esta “ecuación” es errónea.

Nos encontramos en el plano del anáilsis local, en lo más cercano; en nosotros mismos. Sigamos con el agua:

El agua que gastamos no es solamente la que consumimos en ducharnos, lavar la ropa, preparar los alimentos o beber directamente. Casi todo lo que consumimos (bienes, productos y servicios) requieren de agua para su producción… de bastante agua.


La “huella hídrica” es un término que se refiere al volumen total de agua dulce usada para fabricar los productos o servicios que consumimos, es decir, un indicador que nos dirá cuánta agua se ha usado en todo el proceso de fabricación de un producto, por ejemplo para hacer una barra de pan necesitas trigo y ese trigo necesitamos agua para crecer y todos los procesos consecutivos hasta que esa barra está en nuestra mesa lleva aparejados una huella hídrica. En este sentido se calcula que cada persona consumimos una media de unos 1.240 m3 de “agua virtual” al año, o lo que es lo mismo, 3.400 litros diarios.

Para terminar de deprimirnos, le pongo el último ejemplo: Supongamos que en el desayuno de esta mañana tomó una tostada, un café y un zumo. El total del agua dulce consumida para el desayuno ha sido de 410 litros (tostada (100 Litros), café (140 Litros) y  Zumo (170 Litros).

Ya dejo de deprimir con ejemplos, no sin antes indicarle que el alimento de consumo diario que más agua necesita es la carne. Para producir un kilo de carne de vacuno se se gastan 15.400 litros de agua. El cerdo y el pollo no se quedan cortos, 6.000 (l/kg) y 4.300 (l/kg), respectivamente. Con nuestro modelo de alimentación tambien ayudamos o perjudicamos al planeta.

Finalmente, adjunto un breve documento gráfico (descargable) donde puedes ver algunos de estos datos (pincha en la imagen para descargarlo o AQUÍ):





Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué tienen en común Einstein, Newton, DaVinci, Tesla y Edison?

RESPUESTA: EL VEGETARIANISMO. Eminentes científicos e inventores a favor del vegetarianismo Con el fin de ayudar a preservar los recursos naturales de nuestro planeta, muchos de los más grandes pensadores del mundo y científicos a través de la historia, han observado una dieta vegetariana y han afirmado la necesidad de ésta desde el punto de vista tanto moral como lógico.  Por ejemplo, Sir Isaac Newton, “el padre de la física”, y Leonardo Da Vinci, un científico de medio tiempo, quien hizo importantes descubrimientos en hidráulica, óptica y mecánica, fueron ambos vegetarianos. De hecho, Da Vinci era tan ferviente acerca del vegetarianismo que compraba pollos enjaulados y los liberaba. Además, Srinivasa Ramanujan (1887-1920), considerado el más grande matemático de los últimos 1000 años, también era vegetariano.                                             Otro entusiasta vegetariano, el gran inventor, físico e ingeniero Nikola Tesla (1856-1943), qui

Albert Einstein y el budismo

Albert Einstein dijo en cierta ocasión que, a su juicio, el budismo era la única religión compatible con la ciencia. El budismo es una religión con actitud científica, a pesar de que muchos budistas puedan no tenerla. El Buda no es un Dios, sino un sabio, un Einstein de lo espiritual que vivió hace 2500 años. Mediante la reflexión y la meditación, descubrió verdades importantes, leyes del mundo interior, de la misma manera que los físicos han descubierto algunas del mundo exterior, las leyes de la física. Eminentemente práctico, el Buda no se entretenía en discusiones teóricas acerca de la existencia o inexistencia de un Dios personal, sino que ofreció una solución para el sufrimiento humano, que había nacido de su propia comprensión de la naturaleza de la realidad. Sentado bajo un árbol, el árbol del bodhi, alcanzó la iluminación, comprendió la naturaleza vacía de los fenómenos, entendió la raíz del sufrimiento y se decidió a compartir con sus semejantes lo que había descubierto.

MI APORTACIÓN A LA DIVULGACIÓN AMBIENTAL EN TELEVISIÓN por Miguel Aguado

Aunque ya tenía experiencia en televisión, radio y diversos medios de comunicación en distintos temas y muy especialmente en cuestiones ambientales, en los últimos meses llevo teniendo la oportunidad de realizar algo de lo que más me gusta: divulgar en materia de sostenibilidad y medio ambiente. Desde diciembre de 2017, aunque comencé en noviembre del mismo año, llevo apareciendo en varias cadenas de televisión para realizar unos pequeños espacios de divulgación ambiental. Trato de acercar el problema: plásticos en el mar, Cambio Climático, contaminación atmosférica de la forma más entendible y asumible por todos y todas. No se trata de vulgarizar, son de ser lo más didáctico posible sin perder algo un tono de humor. Igualmente, pretendo mostrar algo muy importante: todos formamos parte de la solución, tanto en nuestra capacidad como consumidores, como votantes, como ciudadanos y en lo que podemos denominar la ecología de la vida cotidiana. He sido muy afortunado c