Pasa continuamente en la vida real pero en internet es aún más visible, más preocupante. Los usuarios, los visitantes, los lectores, no entran en los foros, webs o blogs con ánimo de aprender, con ganas de cambiar puntos de vista y aceptar propuestas… no. En su lugar nos encontramos con posiciones cada vez más arrinconadas y absurdas luchando por mantenerse en pie. Un estúpido e irracional comportamiento que nos conduce a no movernos ni un ápice de lo que pensamos. No queremos debatir, queremos imponer nuestra opinión a toda costa sin importarnos un pimiento si es cierta o no. En ocasiones no parece que internet sea un genial invento para compartir sino para no moverse. Da lo mismo si se trata de un debate sobre ciencia, pseudociencia, religión o política. No importa… lo cierto es que la postura de algunos es llegar soltar su sermón e irse con lo que trajeron. No importa lo que aportes, las pruebas, los hechos, la realidad, los datos: Hay a quienes les da igual. No entran a aprender, entender o corregir si están equivocados. Entran a no moverse, a no cambiar, a no pensar, a no razonar, a no debatir, a no cambiar nunca y bajo ninguna circunstancia ni dato de opinión. Por eso me ha encantado este diagrama que dejaba Rinze en su blog: Normas básicas para debatir cualquier tema. Me ha gustado tanto que a partir de ahora me servirá de guía y recurriré a él tanto si tengo que rectificar porque estoy equivocado como si tengo que dejar de debatir porque la otra parte no respeta las reglas. (Aquí lo tenéis ampliado) |
Albert Einstein dijo en cierta ocasión que, a su juicio, el budismo era la única religión compatible con la ciencia. El budismo es una religión con actitud científica, a pesar de que muchos budistas puedan no tenerla. El Buda no es un Dios, sino un sabio, un Einstein de lo espiritual que vivió hace 2500 años. Mediante la reflexión y la meditación, descubrió verdades importantes, leyes del mundo interior, de la misma manera que los físicos han descubierto algunas del mundo exterior, las leyes de la física. Eminentemente práctico, el Buda no se entretenía en discusiones teóricas acerca de la existencia o inexistencia de un Dios personal, sino que ofreció una solución para el sufrimiento humano, que había nacido de su propia comprensión de la naturaleza de la realidad. Sentado bajo un árbol, el árbol del bodhi, alcanzó la iluminación, comprendió la naturaleza vacía de los fenómenos, entendió la raíz del sufrimiento y se decidió a compartir con sus semejantes lo que había descubierto. ...


gracias por la informacion
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