jueves, 30 de mayo de 2013

La baja autoestima de las mujeres




El mes pasado, Dove presentó un documental realmente impactante y duro en Youtube. Se trataba de un video en el que reflejaba de un modo sencillo pero efectivo, el que consideran que es el gran problema del 80% de las mujeres. El de su autoestima.

Hay un hecho innegable, y es que generalmente (sólo generalmente) siempre somos más críticos con nosotros mismos. Esto es algo que de hecho he comprobado cuando tomo fotos; es clásico hacer un disparo buenísimo y la persona que sale en la foto la revisa y te dice “bórrala por fa porque salgo con este defecto x“. Revisas la foto y claramente tu no ves nada.

Quienes más presentan ese comportamiento, sin duda son las jovenes, siempre, de hecho, y eso no distingue clases sociales ni lo bellas que sean. TodLa mayoría son sumamente críticas con cómo se perciben a sí mismas.

Es bajo ese insight que la gente de Dove, los mismos  de “la belleza real“, llamaron a un retratista del FBI, quien sin ver cómo era realmente cada mujer, les pidió que se describieran a sí mismas. El tipo de ese modo las retrataba en base a su descripción. El resultado son dos retratos por cada persona. Uno terrible, con las descripciones hechas de ellas mismas, y otro mucho más digno y realista con la descripción de una tercera. El gran problema era el énfasis que daban a ciertos pequeños defectos. “Mi nariz es gigante”, “Tengo una frente muy amplia”, “Mi cara es redonda”, etc, etc.

El video es otro nuevo disparo publicitario de Dove que se merece varios aplausos.

martes, 28 de mayo de 2013

Estos son los diez países más felices del mundo



Publicado en: lainformacion.com

  • Un estudio de la OCDE ha clasificado a los países según el nivel de satisfacción de sus ciudadanos en la vida diaria.
  • Se miden tanto el número de experiencias positivas y negativas como otros factores como la sanidad, la educación el nivel de renta o la situación laboral.
EFE - Australia, la decimosegunda economía del mundo, se ha coronado por tercer año consecutivo como la nación más feliz del mundo tras sortear de nuevo el impacto de la crisis financiera internacional.

Este título lo ha recibido de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que en su último estudio comparó la situación en 34 países. Estos son los diez países más felices del mundo:
  1. Australia
  2. Suecia
  3. Canadá
  4. Noruega
  5. Suiza
  6. Estados Unidos
  7. Dinamarca
  8. Países Bajos
  9. Islandia
  10. Reino Unido.
"En general, los australianos están más satisfechos con sus vidas que la media de los países de la OCDE", según el índice de calidad de vida del organismo internacional.

Este estudio sobre el estado de bienestar resalta que un 84 por ciento de la población australiana dice que a diario tiene mayor número de experiencias positivas (sensación de descanso, cumplidos, placer, entre otros elementos) que negativas (preocupaciones, tristeza, aburrimiento).

La popular imagen de los aficionados al surf saliendo del agua cristalina o el ambiente informal de las barbacoas en los jardines o el casi eterno sol, no fueron elementos claves para que el análisis de la OCDE diera este resultado a favor de Australia.

El organismo internacional valoró factores como el de la renta per cápita, empleo, vivienda, seguridad, educación, medioambiente, salud, comunidad, equilibrio entre el trabajo y la vida familiar, datos de la participación cívica de Naciones Unidas, gobierno y otras instituciones.

Con una tasa de desempleo de un 5,5%, Australia ha sorteado la recesión durante dos décadas y su economía ha resistido el embate de la crisis financiera internacional, gracias en gran parte a la fortaleza de la industria minería, que ahora no pasa por su mejor momento debido a la fuerte apreciación del dólar australiano.

Los hogares australianos tienen una renta disponible neta anual de unos 28.884 dólares (22.401 euros).

En comparación, en Chile la renta disponible, que le sirve para consumo u ahorro, es de unos 11.039 dólares (8.561 euros), en México 12.732 de dólares (9.874 euros) y en España de 22.847 dólares (17.719 euros), de acuerdo al informe de la OCDE.

Un australiano gana al año un promedio de 43.908 dólares (33.950 euros), una cantidad que se sitúa por encima de la de 34.466 dólares (26.730 euros) de los países industrializados, y además los ciudadanos de esta nación oceánica tienen mayores probabilidades de encontrar un empleo que les satisface.

El 73 por ciento de la población australiana de entre 15 y 64 años tiene un trabajo remunerado, mientras que en España es el 58 por ciento, en México y Chile el 60 por ciento y en Brasil el 68 por ciento, según indica el citado informe.

Los australianos trabajan un promedio de 1.693 horas al año (alrededor de 32 horas a la semana), frente a las 1.702 y 1.787 horas anuales que faenan, respectivamente, los canadienses y los estadounidenses.

Pero la OCDE apunta la brecha que supone el hecho de que el 20 por ciento del población de Australia con mayores ingresos gana seis veces más que el 20 por ciento del segmento demográfico más pobre del país, un imán que atrae a miles de inmigrantes indocumentados cada año y a una gran cantidad de jóvenes europeos que escapan de la crisis.

Los australianos también tienen una expectativa de vida al nacer de 82 años, igual a la de España, y un 85 por ciento dice tener "buena salud", aunque el precio de la comodidad también le ha pasado factura porque la OCDE ha notado que la tasa de obesidad es muy alta en Australia y ha aumentado con mayor rapidez en las últimas dos décadas.

El 24,6 por ciento de los 23 millones de habitantes de Australia es obesa, porcentaje superior al que se da en la mayoría de países de la OCDE y que es del 17,8 por ciento.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Cuidado con las neurotonterías


Muy interesante intervención, y entretenida, de Molly Crockett en una TED Conference.
Aunque el vídeo que adjunto tiene subtítulos en castellano; transcribo su intervención:


Soy neurocientífica y estudio la toma de decisiones. Realizo experimentos para analizar cómo los químicos en el cerebro influyen sobre las decisiones que tomamos.

Estoy aquí para contarles el secreto para una exitosa toma de decisiones: un sándwich de queso. Así es. Según científicos, un sándwich de queso es la solución para todas las decisiones difíciles.

¿Cómo lo sé? Soy la científica que realizó el estudio.

Hace unos años, mis colegas y yo nos interesábamos en cómo un químico del cerebro llamado serotonina podía influir las decisiones de la gente en situaciones sociales. Concretamente, queríamos saber cómo la serotonina afectaría la manera de reaccionar de la gente al tratarlas injustamente.

Así, realizamos un experimento. Manipulamos los niveles de serotonina de la gente dándoles una bebida artificial sabor limón muy desagradable que funciona extrayendo el ingrediente básico para la serotonina en el cerebro. Es el aminoácido triptófano. Lo que descubrimos que, cuando el triptófano estaba bajo, era más probable que la gente se vengara cuando se los trataba injustamente.

Ese era el estudio que realizamos, y acá están algunos de los titulares que salieron después.

"Un sándwich de queso es todo lo necesario para la toma de decisiones"
"Qué gran aliado tenemos en el queso"
"Comer queso y carne podría estimular el autocontrol." Ahora se preguntarán, ¿me perdí algo?

"¡Oficial! El chocolate evita el mal humor" ¿Queso? ¿Chocolate? ¿De dónde salió eso? Y yo pensé lo mismo cuando salieron todas estas cosas, porque nuestro estudio no tenía nada que ver con queso o chocolate. Le dimos a la gente esta bebida con sabor horrible y afectaba sus niveles de triptófano. Pero resulta ser que el triptófano también se encuentra en el queso y el chocolate. Y por supuesto que cuando la ciencia dice que el queso y el chocolate ayudan a mejorar las decisiones, eso seguro atrae la atención de la gente. Entonces ahí lo tienen: la evolución de un titular.

Cuando esto sucedió, una parte de mí pensó, bueno, ¿cuál es el problema? Los medios simplificaron demasiado algunas cosas, pero al fin y al cabo, son sólo noticias. Y creo que muchos científicos tienen esta actitud. Pero resulta que estas cosas suceden todo el tiempo, y afectan no sólo las historias que uno lee en las noticias sino también los productos que uno ve en las estanterías. Cuando los titulares empezaron a circular, los comerciantes empezaron a llamar. ¿Estaría dispuesta a dotar de aval científico a agua embotellada que aumenta el estado de ánimo? ¿O iría a la televisión a demostrar en frente de una audiencia en directo que la comida casera de verdad te hace sentir mejor? Creo que esta gente no tenía malas intenciones, pero si hubiera aceptado sus ofertas habría ido más allá de la ciencia, y los buenos científicos se cuidan de no hacer esto.

Sin embargo, la neurociencia aparece cada vez más en el marketing. Un ejemplo: las neurobebidas, una línea de productos, incluida la Neurodicha, —según su etiqueta ayuda a reducir el estrés—, mejora el estado anímico, proporciona mayor concentración, y promueve la actitud positiva. Debo decir que esto suena genial. (Risas) Podría haber usado esto hace 10 minutos. Cuando esto apareció en mi tienda local, desde luego sentí curiosidad acerca de los estudios que respaldaban estas afirmaciones. Entonces fui al sitio web de la compañía para descubrir ensayos controlados de sus productos. Pero no encontré ninguno.

Con o sin ensayo, estas declaraciones están delante y centrada en la etiqueta, al lado de la foto de un cerebro. Y resulta ser que las fotos de cerebros tienen propiedades especiales. Un par de investigadores pidieron a unos cientos de personas que leyeran un artículo científico. La mitad de las personas, tenía el artículo con la imagen de un cerebro, y la otra mitad, el mismo artículo pero sin la imagen de un cerebro. Al final, ya ven a dónde va esto, se les preguntaba a las personas si estaban de acuerdo con las conclusiones del artículo. Esta es la cantidad de personas de acuerdo con las conclusiones sin imagen. Y esto, la cantidad que estaban de acuerdo con el mismo artículo con la imagen de un cerebro. La moraleja aquí es, ¿quieren venderlo? Pónganle un cerebro.

Déjenme hacer una pausa y tomar un momento para decir que la neurociencia ha avanzado mucho en las últimas décadas, y descubrimos cosas asombrosas constantemente acerca del cerebro. Por ejemplo, hace un par de semanas, los neurocientíficos del MIT descubrieron cómo quitar hábitos en ratas solo controlando su actividad neuronal en una parte específica del cerebro. Algo muy interesante. Pero la promesa de la neurociencia ha llevado a algunas expectativas muy grandes y a declaraciones exageradas sin fundamento.

Lo que haré es mostrarles cómo localizar un par de tendencias clásicas, algunas revelaciones, que se han denominado de diferentes maneras como neurotonterías, neuroestupidez, o mi favorito, neurochorrada.

La primer afirmación no probada: se pueden usar encefalogramas para leer los pensamientos y emociones de las personas. Aquí tenemos un estudio publicado por un grupo de investigadores como una página de opinión en el New York Times. ¿El títular? "Amás a tu iPhone. Literalmente." Inmediatamente se convirtió en el artículo más comentado del sitio web.

¿Cómo lo descubrieron? Pusieron a 16 personas dentro de un escáner y les mostraron videos de iPhones sonando. Los encefalogramas mostraron que se activaba una parte del cerebro llamada ínsula, una región que dicen está conectada a sentimientos de amor y compasión. Entonces concluyeron que al ver activación en la ínsula, significaba que los sujetos amaban sus iPhones. Hay un sólo problema con esta línea de razonamiento, y es que la ínsula hace muchas cosas. Por supuesto, está involucrada en emociones positivas como el amor y la compasión, pero también en muchos otros procesos, como la memoria, el lenguaje, la atención, incluso el enojo, indignación y dolor. Basada en la misma lógica, yo podría concluir que Uds. odian su iPhone. La cuestión es que, al verse activada la ínsula, no podemos elegir nuestra explicación favorita de esta lista, y es una lista muy larga. Mis colegas Tal Yarkoni y Russ Poldrack demostraron que la ínsula aparece en casi un tercio de todos los estudios de imágenes cerebrales que se han publicado. Entonces, la probabilidad de que su ínsula se active en este momento son muy, muy altas pero no me engañaré pensando que esto significa que Uds. me aman.

Hablando del amor y el cerebro, hay un investigador, conocido como el Dr. Amor, que asegura que los científicos han encontrado el pegamento que mantiene la sociedad unida, la fuente de amor y prosperidad. Esta vez no es un sándwich de queso. No, se trata de una hormona llamada oxitocina. Seguramente han oído hablar de ella. Dr. Amor basa su argumento en estudios que muestran que cuando uno incrementa la oxitocina de las personas, esto aumenta su confianza, empatía y cooperación. Por eso, él denomina a la oxitocina "la molécula moral".

Estos estudios son científicamente válidos, y fueron repetidos, pero no es la historia completa. Otros estudios han demostrado que incrementar la oxitocina aumenta la envidia. Aumenta la presunción. La oxitocina puede hacer que la gente favorezca a su propio grupo a costa de otros grupos. Y en algunos casos, la oxitocina puede disminuir la cooperación. Basada en estos estudios, puedo decir que la oxitocina es una molécula inmoral, y me autoproclamo la Dra. Amor Extraño. (Risas)

Hemos visto neurochorradas en todos los titulares. Las vemos en supermercados, en tapas de libros. ¿Qué hay acerca de las clínicas?

La tomografía SPECT es una tecnología de encefalogramas que usa un rastreador radioactivo para monitorizar el flujo sanguíneo en el cerebro. Por el módico precio de unos miles de dólares, hay clínicas en los EE.UU. que le darán una de estas tomografías SPECT y utilizarán la imagen para ayudar a diagnosticar sus problemas. Estas tomografías, según las clínicas, pueden ayudar a prevenir el Alzheimer, resolver problemas de peso y adicción, superar conflictos matrimoniales, y por supuesto, tratar una variedad de enfermedades mentales, que van desde depresión a ansiedad a TDAH. Esto suena increíble. Muchos están de acuerdo. Algunas de estas clínicas ganan decenas de millones de dólares al año.

Hay sólo un problema. El consenso general en neurociencia es que todavía no podemos diagnosticar enfermedad mental a partir de un sólo encefalograma. Pero estas clínicas han tratado a decenas de miles de pacientes hasta hoy, muchos de ellos niños, y la tomografía SPECT involucra una inyección radioactiva, exponiendo a personas a la radiación es potencialmente perjudicial.

Como neurocientífica, estoy más emocionada que la mayoría acerca del potencial de la neurociencia para tratar enfermedades mentales e incluso, tal vez, hacernos mejores y más inteligentes. Y si algún día podemos decir que el queso y el chocolate nos ayudan a tomar mejores decisiones, inclúyanme. Pero todavía no llegamos ahí. No hemos encontrado un botón de "comprar" dentro del cerebro, no podemos decir si alguien miente o está enamorado sólo mirando sus encefalogramas, y no podemos convertir pecadores en santos con hormonas. Quizá algún día lo hagamos, pero hasta entonces, tenemos que ser cuidadosos para no permitir que declaraciones exageradas aparten recursos y atención de la verdadera ciencia que lleva jugando un partido mucho más largo.

Aquí es donde entran Uds. Si alguien trata de venderles algo con la imagen de un cerebro, no confíen en sus palabras. Hagan las preguntas difíciles. Pidan ver la evidencia. Pregunten por la parte de la historia que no se cuenta. Las preguntas no deberían ser simples, porque el cerebro no es simple. Pero eso no nos detiene para tratar de entenderlo.

Gracias. (Aplausos)

martes, 21 de mayo de 2013

#Oligopoly2. El imperio eléctrico contra todxs



Fuente_Montse Cano // www.correodelsol.com

Noviembre de 2012. "Oligopoly: el juego de la energía" del programa "Salvados", dirigido por Jordi Évole y Ramón Lara, se emite en La Sexta y tira del hilo de una madeja muy enredada. ¿Por qué el recibo de la luz es tan caro? ¿Qué es eso del déficit de tarifa? ¿Quién establece los precios de la electricidad?


Oligopoly', del programa 'Salvados', se centró en un tema que la prensa generalista no había tocado en profundidad. Hasta entonces, estaba reservado a la prensa especializada. Pero en ese programa se hacían preguntas muy sencillas, la audiencia comprendía las preguntas y comprendía las respuestas, y llegamos a conclusiones que no nos podíamos ni imaginar, de lo que se está haciendo en ese sector y de su opacidad", nos comenta Alba del Campo, directora de "#Oligopoly 2", un documental que toma el testigo del programa de Évole para seguir dando respuestas.

"#Oligopoly 2, el imperio eléctrico contra todxs" ha sido grabado gracias a la iniaciativa de Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, financiado mediante crowdfunding y se estrena hoy, jueves 16 de mayo, con entrada gratuita en ciudades de toda España (ver lugares y horario).

Según Alba del Campo, era necesaria una segunda parte "porque 'Oligopoly' abrió la caja de Pandora. Se abría una puerta pero vimos que había muchísmo más que la gente necesita saber, porque es un sector muy complejo, y ni siquiera muchos expertos tienen claro cuáles son las reglas. Además, las grandes compañías eléctricas hacen una enorme presión sobre los medios de comunicación. En plena época de crisis invierten grandes cantidades de dinero en publicidad en esos medios y no se pueden oír otras voces".

El documental profundiza en temas como las continuas subidas de la
factura de la luz, el déficit de tarifa, las puertas giratorias entre la clase política y las compañías eléctricas y la dependencia de combustibles fósiles del exterior.

"Nosotros queríamos que se escucharan las contravoces, y hemos preguntado a gente que lleva muchos años en el sector energético y que no llega a esos grandes medios. Hemos entrevistado a 23 personas, no solo de las organizaciones ecologistas, sino también a Javier García Breva, presidente de la Fundación Renovables, a Jorge Fabra, expresidente de Red Eléctrica de España, al ingeniero Jorge Morales, cuyas declaraciones en 'Oligopoly 1' generaron un auténtico revuelo en las redes sociales."

La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético entiende que una ciudadanía informada es más difícil de manipular y puede orientar sus acciones y su consumo de forma responsable. Con este documental intentan que cualquier ciudadano entienda las claves del sector eléctrico y decida si el actual modelo es sostenible y justo o más bien todo lo contrario. Pretenden analizar y mostrar alternativas "a partir de una idea tremendamente sencilla: es imprescindible luchar contra el cambio climático a partir de un nuevo modelo energético que genere empleo y un control ciudadano de la energía".

Preguntamos a Del Campo si han entrevistado a los representantes de UNESA, la asociación de las cinco grandes compañías eléctricas españoles, porque precisamente desde UNESA enviaron feroces críticas al trabajo de Évole por no haber incluido en ese programa su versión. "Cuando empecé 'Oligopoly 2', el primer correo electrónico solicitando una entrevista que envié fue a la patronal eléctrica UNESA, he llamado varias veces y la respuesta que me han dado --muy amable, eso sí-- es que la agenda de Eduardo Montes, presidente de UNESA, estaba demasiado ocupada. Una semana después de haberla solicitado, veo una entrevista suya en el programa de TV3 'Lletra petita'. Yo siempre me he presentado a cara descubierta, como representante de Plataforma por un Nuevo Modelo Energético. Tampoco me la concedió Iberdrola ni Endesa."

En cuanto a cómo responderá el público en general al documental "Oligopoly2", Alba del Campo asegura que antes incluso de su estreno ya ha habido reacciones: "El hecho de que en 40 ciudades y pueblos se haya conseguido organizar un pase gratuito ya es un síntoma muy positivo. Después del estreno, habrá debates, mesas redondas... El que genere debate sobre el sistema eléctrico actual ya es un éxito".

Quien no pueda asistir esta tarde a los pases gratuitos de "#Oligopoly 2, el imperio eléctrico contra todxs" tiene la posibilidad de verlo íntegro en internet. Está colgado en el canal de Youtube de la Plataforma y cualquiera podrá descargarlo, compartirlo y "viralizarlo".

Únete a la resistencia: www.nuevomodeloenergetico.org

lunes, 20 de mayo de 2013

¿Qué es la crisis ecológica?

Cheng Lily Li
Publicado en ecología política on 8 enero 2013 at 9:51
Florent Marcellesi, coordinador de Ecopolítica y miembro de la Revista Ecología Política.
Publicado en la revista Cuides, nº9, octubre 2012 (1). Este es el tercer artículo de ocho en la serie “¿Qué es la ecología política? Una vía para la esperanza en el siglo XXI”.


La ecología política basa su teoría y praxis en la reflexión y acción en la lucha contra la llamada “crisis ecológica” y en la propuesta de nuevos modelos de producción y consumo compatibles con los límites ecológicos del Planeta y la justicia y ética socio-ambiental. Pero ¿qué llamamos exactamente crisis ecológica? ¿En qué fenómenos concretos se manifiesta y qué relaciones guarda con el sistema socio-económico actual?
La crisis ecológica es principalmente una crisis de escasez: escasez de materias primas, de energía, de tierras y de espacio ambiental para mantener el ritmo de la economía actual, y aún menos extenderlo a todos los países del Sur y dejarlo en herencia a las generaciones futuras. El modo de producción y de consumo impulsado por el Norte no tiene en cuenta los límites físicos del planeta, tal y como lo deja patente la huella ecológica: si todas las personas de este mundo consumieran como la ciudadanía española, necesitaríamos tres planetas. Mientras tanto, la humanidad ya supera en un 50% su capacidad de regenerar los recursos naturales que utilizamos y asimilar los residuos que desechamos (WWF, 2012). Por su parte, el alcance de la dominación humana y de la amplitud de la crisis ambiental que provoca, queda claro por lo menos a través de los seis fenómenos siguientes (Vitousek y sus colaboradores (en Riechmann, 2008)):
  1.  Entre la mitad y una tercera parte de la superficie terrestre ha sido ya transformada por la acción humana.
  2. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera se ha incrementado más de un 30% desde el comienzo de la revolución industrial.
  3. La acción humana fija más nitrógeno atmosférico que la combinación de las fuentes terrestres naturales.
  4. La humanidad utiliza más de la mitad de toda el agua dulce accesible en la superficie del planeta.
  5. Aproximadamente una cuarta parte de las especies de aves del planeta ha sido extinguida por la acción humana.
  6. Las dos terceras partes de las principales pesquerías marinas se hallan sobreexplotadas o agotadas.
En este contexto, según Lipietz (2012), incluso podemos hablar hoy de una “segunda” crisis ecológica mundial, después de una primera que sitúa durante la Gran Peste del siglo XIV. Al igual que la Gran Peste, la crisis ecológica actual tiene como origen un conflicto entre la Humanidad y la Naturaleza, a través de la relativa escasez de producción alimentaria y los peligros de su propio sistema energético para la población humana. Además, se transmite por los canales de la globalización económica y golpea civilizaciones muy diferentes aunque lo suficientemente parecidas como para poder producir y padecer efectos semejantes. Sin embargo, según el teórico francés, la crisis ecológica actual se diferencia profundamente de la crisis “exógena” de la Gran Peste (un microbio desconocido y devastador que ataca a sociedades debilitadas por un cambio climático de origen no antropogénico y la baja productividad agrícola) por ser el resultado de la dinámica social e histórica del propio modelo de desarrollo: el propio liberal-productivismo ha generado la tensión actual entre Humanidad y Naturaleza. De tal forma que la “segunda” crisis ecológica, esta vez “endógena”, se podría resumir de la forma siguiente:
[Es] la conjunción de dos nudos de crisis ecológicas, internas a la dinámica del modelo liberal-productivista: el “triángulo de las crisis energéticas” y el “cuadrado de los conflictos para el uso del suelo”, ellos mismos articulados sobre la crisis financiera, económica y social del modelo capitalista neoliberal que triunfa a nivel mundial desde principios de los años 1980. Este modelo liberal pesa mucho sobre la evolución de los dos nudos de las crisis ecológicas: incluso podemos decir que las engendra (Lipietz, 2012).
A continuación, estudiaremos más en profundidad estos dos nudos centrales de la crisis ecológica para entender mejor los retos a los que se enfrenta la Humanidad si quiere elegir la vía de la esperanza.

El triángulo de las crisis energéticas

Los principales riesgos relacionados a la crisis energética se centran en torno a tres vértices: energía fósil (carbón, petróleo, gas), energía nuclear y energía proveniente de la biomasa (leña, agrocombustibles).
Como primer vértice del triángulo, encontramos los riesgos vinculados a las energías fósiles, que a su vez se dividen en dos vertientes: la capacidad de regeneración de estas energías (no renovables a escala humana) y la capacidad de asimilación de los residuos vinculados a su utilización. Asimismo, la humanidad se enfrenta al techo de los combustibles fósiles, que corresponde al punto de inflexión a partir del cual la extracción de una unidad de energía fósil por unidad de tiempo ya no puede incrementarse, por grande que sea la demanda. Coincide con el momento en que la extracción acumulada llega a la mitad de la cantidad total recuperable, y los esfuerzos humanos, técnicos y financieros pueden disminuir la tasa de declive, pero no invertir la tendencia a la baja de la extracción. Al mismo tiempo, la creciente incapacidad de ofertar más energía fósil se topa con una demanda en constante aumento, principalmente en los países llamados emergentes como China o la India, y con la especulación (Bermejo, 2008), lo que dispara el precio de la energía (y de otras materias primas).(2) En concreto, esta tensión entre oferta (que depende de factores ecológicos y económicos) y demanda (que depende del modo de vida) al alza es paradgimática y altamente peligrosa para el modelo social y productivo actual. Esto es especialmente cierto en el caso del petróleo, puesto que la globalización económica se basa en un petróleo barato, abundante y de buena calidad. El despliegue del modelo de producción y consumo de masa y sus instituciones asociadas necesitan energía fósil al igual que el cuerpo humano necesita sangre. Por ejemplo: el complejo agroindustrial, basado en la maquinaria motorizada, la producción y consumo de abonos y fertilizantes, altos niveles de bombeo de agua, la manipulación industrial, la explotación intensiva de los suelos, la comercialización globalizada y el transporte de larga distancia hacia el lugar de consumo, nos da una buena idea de esta dependencia.(3) Sin embargo al haber alcanzado el techo del petróleo (peak oil en inglés), esta era ha terminado: estamos entrando en la era del petróleo caro, escaso y de mala calidad.(4)  Esta nueva situación tiene repercusiones directas sobre el conjunto de la economía y sobre nuestros modelos de vida diarios. De hecho, la crisis financiera de 2008, que hoy ha desencadenado una ola de recesiones y planes de ajuste brutales, pone de relieve una relación directa entre crisis ecológicas y económicas. En este sentido, el economista estadounidense Jeremy Rifkin recuerda que la crisis de las subprimes, es decir el impago de las hipotecas en Estados Unidos que luego se propagó a nivel mundial a través de los activos tóxicos, comenzó cuando el barril de petróleo en el verano 2008 alcanzó los 150 dólares y no en octubre cuando estalló la burbuja a la luz pública. Ese aumento de los precios hizo que subiera el precio de la gasolina y que en Estados Unidos mucha gente, principalmente las más empobrecidas e insolventes cuyo presupuesto familiar tiene dos partidas básicas en torno a la vivienda y al transporte, dejara de pagar la hipoteca (las subprimes) para mantener la tenencia de su coche privado (imprescindible en un sistema basado en su uso intensivo, por ejemplo para ir al trabajo y a su vez generar las rentas necesarias para sobrevivir).
Por otro lado, apuntemos que para superar el techo de producción de los combustibles fósiles, existe una nueva frontera extractiva: la extracción del gas de pizarra a través del método llamado fracking o fracturación hidraúlica. Si bien el fracking ha permitido bajar el precio a corto y medio plazo del gas, es un nuevo espejismo altamente peligroso para el medio ambiente, el clima y la salud humana y que no afronta el mayor reto de la civilización industrial: rebajar el consumo energético dentro de los límites ecológicos del Planeta (para un análisis detallado del fracking, véase Marcellesi y Urresti, 2012).
En cuanto a los efectos del modelo energético sobre el cambio climático, hoy principal preocupación ambiental en las agendas políticas, existen claras evidencias de que crisis energética y crisis climática no son más que dos caras de la misma moneda. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (GIECC), “la principal causa del crecimiento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera desde la época preindustrial es el uso de combustibles fósiles” (2007, p2), que hoy se estima en torno a 75% (el resto se debe a la deforestación y al cambio de uso de suelos). A pesar de mejoras tecnológicas por unidad producida,(5) el crecimiento demográfico y el actual modelo socioeconómico (basado en la acumulación material) provocan una presión insostenible sobre los ecosistemas. En este contexto, las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero sobrepasan la capacidad de autorregulación y asimilación por parte de los sumideros naturales (océanos, atmósfera), lo que está conduciendo a una situación peligrosa de no retorno. Para evitar tal caso que llevaría a sufrir cambios irreversibles e impredecibles, el GIECC recomienda que no haya aumento de más de 2 grados centígrados en 2100 en comparación con los niveles preindustriales, mientras que la muy institucional Agencia Internacional de la Energía pone 2017 como fecha límite para acotar el incremento de temperaturas. En caso contrario, ya sea el IPCC (2007) o el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (2007) advierten de las mismas consecuencias ambientales y sociales. El cambio climático supondrá —y de hecho, ya supone— efectos en la agricultura y silvicultura (cambio de rendimientos según zonas frías o cálidas, aumento de plagas e insectos, etc.), en los recursos hídricos (extensión de las zonas afectadas por la sequía, empeoramiento de la calidad del agua, etc.), en la salud humana (tales como la mortalidad relacionada con el calor en Europa, aumento de enfermedades infecciosas, etc) o en la industria, asentamientos humanos y sociedad (disminución de la la calidad de vida de las personas en áreas cálidas sin vivienda apropiada) así como una mayor exposición a inundaciones costeras, unas condiciones climáticas extremas y un posible colapso de los ecosistemas.
Como segundo vértice del triángulo, encontramos la energía nuclear que tras la catástrofe de Fukushima —decenas de miles de personas evacuadas fuera del perímetro de seguridad, contaminación radiactiva hasta en Tokio, escándalos políticos y técnicos en torno a la gestión y a la seguridad de las centrales nucleares japonesas y del accidente post-tsunami,(6) etc.— vuelve a apuntar sus altas deficiencias y riesgos para representar cualquier tipo de solución al cambio climático. Resumiendo los principales problemas (Marcellesi, 2011a):
  1. El riesgo de accidente, en este caso de probabilidad baja pero de magnitud alta, es más que nunca presente y real.
  2. Seguimos sin tener ninguna solución real a la gestión de los residuos radiactivos.
  3. La energía nuclear crea una fuerte dependencia con el exterior ya que el uranio, cuyas reservas son finitas, se compra a países fuera de Europa y cuya inestabilidad política no asegura un suministro seguro (el Chad, por ejemplo).
  4. Existe un riesgo de proliferación de la energía nuclear para fines militares (reforzado por la amenaza de uso terrorista de los residuos o de las centrales nucleares como posibles dianas de ataque).
  5. No es una alternativa para evitar sustancialmente emisiones de gases de efecto invernadero: si se tiene en cuenta el ciclo de vida global de la energía nuclear (extracción del uranio, suministro a Europa, construcción y desmantelamiento de las centrales, gestión de los residuos…), ésta produce más CO2 que las energías renovables.(7)
  6. Es una fuente de electricidad, por tanto no sustituye nuestra dependencia de los combustibles fósiles.
  7. Los puestos de trabajo por unidades energéticas están por debajo de las creadas por las energías renovables. (8)
El último vértice del triángulo lo ocupa la biomasa, cuyo uso energético es el más antiguo desde que el Homo Erectus domesticara el fuego, el más constante para una gran mayoría de la humanidad (la leña sigue siendo el principal combustible utilizado) y, seguramente, uno de los más prometedores de cara al futuro. Pero la biomasa también tiene riesgos asociados que analizaremos en el siguiente subapartado, puesto que se articula directamente con el uso de las tierras, principalmente con el auge de los agrocombustibles.

El cuadrado del conflicto del uso de las tierras

Los anglosajones suelen decir que hacemos cuatro usos principales de la tierra, que pueden resultar excluyentes: Food, Feed, Forest, Fuel (las 4 Fs). Dicho en castellano, estamos hablando respectivamente de usos para 1. la alimentación humana, 2. la alimentación del ganado (natural —campos de pasto— o artificial —soja que se combina con maíz para las vacas europeas—), 3. los bosques (como sumidero o reserva de biosfera) y 4. la producción de biomasa (agrocombustibles, leña, etc.).
En este marco de análisis, intervienen dos factores cruciales: la dieta crecientemente carnívora de los países del Norte y emergentes, y la introducción cada vez más sistémica de agrocombustibles. Como lo relata Lipietz (2012), la polarización de los ingresos a nivel mundial provoca una transformación de la dieta humana que pasa de una dieta a base de proteínas vegetales con un poquito de carne (“el menú hindú o el menú chino”), a una dieta a base de carne (el “menú europeo o norte americano”). Sin embargo, las proteínas animales (feed) necesitan para su producción de 7 a 15 veces más hectáreas que las proteínas vegetales (food). Por tanto, esto representa un problema grave dado el aumento contante de la población con dieta carnívora (por ejemplo, en India y China el 10% de la población se alimenta con el mismo tipo de comida que en Europa y en Norte América). Por su parte, los agrocombustibles (fuel), que técnicamente son energías renovables obtenidas a partir de la biomasa, son la respuesta oficial a la crisis de los combustibles fósiles y del techo del petróleo. De hecho, en sociedades no dispuestas a ‘negociar su modo de vida’, los agrocombustibles despiertan un gran interés y cuentan con un fuerte impulso político,(9) lo cual, junto a otros factores, provoca tensiones en los precios de la comida en el mercado mundial.(10) En este contexto, Jean Ziegler, el relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, llegó a postular en 2007 que la producción masiva de biocombustibles «es un crimen contra la humanidad».
Si bien los agrocombustibles juegan un papel central en las crisis alimentarias actuales, hay que añadir también otros factores sociales y ecológicos: la escalada de precios de la energía, las malas cosechas en los países productores de trigo como Australia, Rusia o Ucrania debidas al cambio climático, los modelos productivos globalizados que apuestan por economías de la exportación en detrimento de la soberanía alimentaria y que denigran la producción autóctona para abastecer a los mercados locales provocando dependencia de los mercados exteriores sobre todo para la importación de productos básicos, el mal reparto de la producción agrícola local o importada, así como movimientos especulativos a nivel mundial. Al igual que los fuertes cambios de régimen político en Europa en 1848 tienen como origen revueltas de la hambruna, Lagi et al (2011) muestran que existe una fuerte correlación entre el alza de los precios de los alimentos —debido a la combinación de los factores arriba mencionados— y las revueltas del hambre de estos últimos años en el mundo que, recordemos, han dado fin en pocos meses a gobiernos autoritarios —como los de Túnez y Egipto— que nadie veía posible derrocar.
En conclusión de este apartado, es interesante —y sobre todo preocupante— constatar que, además de lo que teorizaba gran parte del movimiento ecologista en sus inicios, esta crisis ecológica no solo compromete de manera decisiva a las generaciones futuras sino que nos afecta ahora directamente a las generaciones presentes. No solo se trata de una crisis de abundancia de una generación privilegiada (“pan para hoy, hambre para mañana”), sino también de una crisis de escasez que ya se está manifestando en el día a día de gran parte de la población mundial (el hambre ya es para hoy). Asimismo, pone de relieve que las llamadas crisis financieras, especulativas o alimentarias están vinculada a crisis subyacentes e interdependientes: no solo la de la economía real (o economía productiva) sino también la de la “economía real-real”, es decir la de los flujos de materias y energía que depende por una parte de factores económicos y por otra parte de los límites ecológicos del planeta.
Entregas anteriores:
(1) Se basa en una adaptación y actualización de la publicación Marcellesi, F. (2008): Ecología política: génesis, teoría y praxis de la ideología verde, Bilbao, Bakeaz (Cuadernos Bakeaz, 85).
(2) De hecho, no solo estamos llegando al techo de todos los combustibles fósiles sino también al peak all (en referencia en inglés al peak oil), es decir al techo de materias primas como algunos minerales tipo cobre, plata, uranio o zinc. “Peak all” y “peak oil” están fuertemente relacionados puesto que la escasez de materias primas necesitará a su vez una mayor cantidad de energía para su explotación, tratamiento, reciclaje, etc..
(3) Ingeniería sin Fronteras calcula por ejemplo que una manzana procedente de la producción industrial en Chile y comprada en Cataluña consume una cantidad de energía más de cuatro veces superior a la del caso ecológico y local (principalmente debido al transporte desde el lugar de producción hasta el de consumo: en este caso, 14.000 kilómetros en barco y en camión). Por su lado, un tomate industrial consume cinco veces más que un tomate ecológico y local. Mientras la diferencia entre comprar manzanas industriales traídas de Chile y manzanas ecológicas de la región a lo largo de un año equivale al consumo energético anual de 60.812 hogares, “el consumo energético asociado al uso de fertilizantes en una hectárea de tomates de producción industrial puede llegar a ser tan elevado como para representar la cantidad de energía suficiente para dar… ¡12 vueltas al mundo en coche!” (López, 2010 p. 65).
(4) Es complicado predecir la fecha exacta del techo del petróleo puesto que puede confirmarse con exactitud una vez superada (como fue el caso del techo del petróleo en Estados Unidos). Por ejemplo, James Murray de la Universidad de Washington y David King de la Universidad de Oxford, en un artículo reciente de la prestigiosa revista Nature, piensan que el techo de producción de petróleo a nivel mundial tuvo lugar en 2005 con unos 75 millones de barriles al día. De todas maneras, que el techo del petróleo haya pasado, esté por llegar a corto plazo o ocurra dentro de 20 o 30 años, no supone gran diferencia a escala de la civilización humana.
(5) A pesar de mejoras significativas en torno a la intensidad de carbono entre 1990 y 2007 (-12%), la eficiencia tecnológica no ha compensado el crecimiento de la población (+24,5%) y el aumento del nivel de abundancia (+25,5%), y las emisiones de CO2 han aumentado de 38%. Fuente: Tim Jackson (2010).
(6) De hecho, según una comisión de diez expertos creada en diciembre del 2011 a instancias del Parlamento de Japón, “el accidente en la planta nuclear de Fukushima Daiichi no se puede contemplar como un desastre natural. Fue un desastre hecho por el hombre que podría haberse previsto y prevenido”. Fuente.
(8) Véase por ejemplo el estudio siguiente: IRENA (2011): Renewable Energy Jobs: Status, Prospects & Policies, IRENA Working Paper
(9) A pesar de una resolución del Parlamento europeo sobre comercio y cambio climático que solicitó «que se subordinara todo acuerdo sobre la compra de biocarburantes a cláusulas relativas al respeto de las superficies devueltas a la biodiversidad y a la alimentación humana», la Comisión Europea sigue vislumbrando el objetivo del 10% de ‘biocombustibles’ en los transportes para el año 2020.
(10) En 2007, mientras la producción de maíz para agrocombustible aumentaba en un 500% en Estados Unidos, el precio del maíz –bajo el efecto conjunto del cambio climático, de la producción de carne y de la producción de agrocombustibles– se encarecía en un 130%, provocando una crisis social profunda para todas las poblaciones cuya alimentación descansa en estos productos básicos.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Entrevista a José Luis Sampedro - Encuentros POR - Piensa Opina Reacciona


Iñaki Gabilondo conversó con José Luis Sampedro en PORelfuturo de los jóvenes.

El escritor y humanista aportó toda su experiencia a los jóvenes. Ilusionado con el movimiento 15-M, al que respalda y apoya, resaltó la importancia de un pensamiento libre y crítico. "Jóvenes, estáis amargados y desconcertados, pero ahora estáis presentes", concluyó emocionado.

Este es mi pequeño homenaje a Sampedro, uno más, un joven que se nos fué pronto.

martes, 7 de mayo de 2013

Ingeniería medioambiental para sobrevivir en el infierno


  • Dos milagros de la ingeniería medioambiental ofrecen soluciones atípicas para tiempos desesperados
La atmósfera terrestre está a punto de alcanzar los 400 ppm (partes por millón) de CO2, un nivel que no se había visto desde el pleistoceno, hace 3 millones de años, cuando aún disfrutábamos de cuatro grados más. Esperamos compartir su superficie con 8 mil millones de personas, la mayor parte de países cuya economía se ha disparado a cambio de la destrucción irreversible del único planeta en el que podemos vivir.

Ese infierno no es algo que será, es algo que ya existe, lo habitamos todos los días y lo hacemos todos juntos. Como le dice Marco Polo a Kublai Kan en Las Ciudades Invisibles, sólo hay dos maneras de no sufrirlo: aceptarlo y volverse parte de él hasta el punto de no verlo, o buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno y hacerlo durar y darle espacio. Una es fácil y popular; la otra es arriesgada, exige atención y aprendizaje continuo. Entre los pocos que eligen la segunda hay una nueva generación de arquitectos, diseñadores e ingenieros que están cambiando la manera de entender su profesión. De momento ya han conseguido dos milagros: convertir en agua la publicidad y la polución en oxígeno. 


El edificio que devora polución
Toma nota, Natalie Jeremijenko. Bajo la firma Elegant Embellishments, los alemanes Allison Dring y Daniel Schwaag han desarrollado una superficie de construcción que reacciona con los rayos UV para descomponer moléculas de contaminación atmosférica. Su nombre comercial es proSolve370e y su puesta de largo ha sido, apropiadamente, un hospital.

Aunque son arquitectos, están más interesados en modificar espacios y edificios ya existentes que en generar otros nuevos. “Usamos estas modificaciones para tunear edificios -explica Dring- convirtiendo las superficies inertes en superficies activas, capaces de atender a nuevas necesidades”. Su principal interés es el desarrollo de tecnologías capaces de aliviar el impacto medioambiental de nuestro actual estilo de vida. “Nosotros iniciamos modelos de tecnología que tienen lugar a nivel molecular, pero con un impacto suficientemente significativo como para transformar espacios”. Qué mejor lugar para hacerlo que Ciudad de México.

En los últimos meses, Dring y Schwaag han cubierto la Torre de Especialidades del Hospital Manuel Gea Gonzales en Tlalpan con una máscara descongestionante de 2500m2, capaz de absorber la contaminación de 8.750 automóviles diarios. La nueva fachada, compuesta de 600 paneles, está inspirada en los corales y esponjas marinas, cuya estructura es capaz de absorber grandes cantidades de aire y luz y de generar micro-turbulencias que atrapan las moléculas de aire tóxico para su descomposición.

Si la Torre demuestra su capacidad para reducir significativamente la contaminación de su entorno, la mascarilla protectora será tan popular entre los edificios como lo lo ha sido entre los viajeros después de la gripe aviar. Sus creadores aspiran a dos tipos de clientes: los que se preocupan de menos por su impacto medioambiental (Santiago de Chile, Pekín, Los Angeles, Beirut) y los que lo regulan cada vez más, como los países de Escandinavia y el norte de Europa.




El banner que da de beber
Bujama está plantada en un desierto y casi no conoce la lluvia, pero disfruta de un grado de humedad de hasta el 98%. Los habitantes de esta austera localidad peruana conseguían agua de pozos que a veces estaban secos y a menudo contaminados hasta que la recién estrenada Universidad de Ingeniería y Tecnología de Perú plantó un anuncio publicitario sin precedentes: un banner que recoge y procesa la humedad del aire para convertirse en una fuente de agua potable.

Escondidos entre las dos caras del anuncio publicitario hay instalados cinco generadores que condensan la humedad y la hacen pasar a través de tres filtros; de carbón activado, antiestáticos y de zeolita. Una vez purificada, el agua se acumula en un tanque de almacenamiento con un grifo que abastece a toda la población. El cartel se ubica en el km. 89.5 de la Panamericana Sur y produce 96 litros de agua cada día, abasteciendo a cientos de familias cada mes.

La universidad, que tiene sólo un año de vida, quería dar a conocer su proceso de admisión de nuevos alumnos y promocionar la propuesta educativa de la universidad, que es poner “el ingenio en acción”. Le encargó el proyecto publicitario a la Agencia Mayo y el encargo quedó en manos de Juan Donalisio y Alejandro Aponte. Decir que tuvieron un éxito rotundo es ser avaricioso.

Reunimos un grupo interdisciplinario de diseñadores industriales ingenieros, proveedores, especialistas y técnicos en purificación de agua- explicaban los responsables en una entrevista. - Eran como veinte personas además de la gente que instaló la valla. Nos sentamos y dijimos que sí era viable y se hicieron pruebas y se logró hacer. De momento, el siguiente paso lógico es Lima, una ciudad de unos 9 millones de habitantes donde más de un millón carece de agua potable y depende de un camión cisterna para sobrevivir. También hay un gran interés en repetir el experimento en el desierto del medio oriente, donde la humedad alcanza el mínimo requerido del 50%.