lunes, 31 de mayo de 2010

Vídeo: Daniel Cohn-Bendit sobre la ayuda a Grecia





Daniel Cohn-Bendit sigue siendo, más de 30 años después, Dani el rojo de Mayo del 68, el niño del cuento que dice que el emperador está desnudo. En este vídeo de su intervención en el europarlamento habla de Grecia, pero también de la crisis, de Europa, de una nueva cultura de paz, de sentido común, de justicia, y ante un público que asiente con la cabeza, ¿cómo interpretar esos gestos?. Un vídeo muy recomendable.

lunes, 24 de mayo de 2010

Ingenieros y economistas, de Juan Manuel Kindelán en El Paí




Hace algo más de 50 años que ejerzo la profesión de ingeniero y, tras tanto tiempo, he aprendido a desconfiar de las doctrinas económicas. Los economistas conocen el lenguaje sacerdotal y, desde hace siglos, analizan inteligentemente el pasado a la par que muestran una cierta incapacidad para predecir el futuro. En algún caso, eso sí, han aportado recetas decisivas para paliar crisis espectaculares.
A lo largo de mi actividad profesional y política, he estado en estrecho contacto con los mejores economistas españoles de la segunda mitad del siglo pasado. He sido amigo íntimo de Mariano Rubio y Miguel Boyer; ambos me enseñaron muchas cosas, pero no siempre me convencieron. Aprendí mucho acerca de lo que no había que hacer, pero no tanto sobre lo que sí había que hacer. Mariano, eficaz enderezador de la crisis bancaria española, nos dejó ya lamentablemente. Miguel, físico además de economista, contribuyó a la reforma económica emprendida por Felipe González y, en la actual crisis, ha vuelto a defender con brillantez las tesis socialdemócratas.
Sea como fuere, en estos tiempos de crisis y continuos fallos del mercado, las empresas que evalúan la solvencia de las otras y aún de los Estados producirían risa si no infundiesen temores justificados. Aún tiene importancia su calificación de A o B y otras zarandajas que ahogan a los “mercados”, sin que nadie pueda luego pedirles cuentas de sus groseros errores. Por ello, me sorprende la fe de muchos, a menudo inteligentes y bien informados, que creen aún en la existencia de ese “mercado” racional. A mi juicio de modesto ingeniero, ese supuesto mercado sencillamente no existe.
Me parece que el “mercado” es excelente para la fijación de precios y tendencias a muy corto plazo, pero es totalmente ciego y un tanto idiota a medio y largo plazo. Por ejemplo, en lo que concierne a mi profesión, la energía, con inversiones a largo plazo, cambios bruscos en el entorno y fluctuaciones en las materias primas, poco puede ayudar a planificar el futuro la situación del mercado en un momento dado.
Por ello, en la crisis actual, no me parece acertado el símil del primer ministro sueco calificando a los que actúan en los mercados como “manadas de lobos”. Al contrario, las fluctuaciones del mercado me recuerdan a mis lecturas juveniles sobre el Oeste americano: la famosa estampida de las vacas enloquecidas que sin rumbo ni motivo arrasaban el entorno por donde pasaban. Claro que esas estampidas son compatibles con la acción de lobos marginales que pueden cobrarse unos cuantos terneros.
Quizá algunos de estos lobos sean poderosos inversores o agencias de calificación cuyo primer interés no es acertar en calificaciones individuales, sino en desviar hábilmente el rebaño de vacas locas hacía la dirección que más les conviniere.
Ante el desastre actual y su falta de racionalidad, uno tiende a refugiarse en sus ideas primarias y en seguir creyendo en la conveniencia de una suficiente e inteligente intervención pública. Solo el poder público, el Estado, es capaz de controlar a las vacas enloquecidas y facilitar un pastoreo más tranquilo. Solo él podrá modular la marcha de la economía a medio plazo, la energía, el desarrollo tecnológico, la disponibilidad de las materias primas, los transportes, el agua, etcétera. Todo ello me parece compatible con una economía libre de mercado, en el que este controle el día a día y permita a los consumidores su elección en cada momento.
No es mi intención adentrarme en el juicio de las medidas que el Gobierno ha tenido que adoptar recientemente empujado por las vacas locas y los lobos laterales. Otros con más datos que yo juzgarán acerca de su necesidad y eficacia, pero sí me atrevo a criticar la torpeza política con que han sido presentadas.
Quizá es de izquierdas no ser ambiguo y demagógico, pero también los malos tragos hay que adornarlos y es chocante que no se haya incluido ninguna medida que contente a los grupos socialmente de izquierdas.
Tampoco sé si no había otras alternativas que la brusca baja de ingresos de funcionarios y, eventualmente, de pensionistas. Quizá se podría ahorrar en otras partidas que afecten a toda la población, como sanidad u obras públicas, sin disminuir estas sino financiándolas fuera del presupuesto, ofreciendo ventajas a capitales no utilizados y disponibles en el país o el extranjero. También haría falta reducir algunas subvenciones.
Es de temer que la baja de percepciones y el aumento del IVA tiendan a deprimir aún más el consumo, motor del desarrollo que necesitamos, también, para disminuir el déficit.
Un apunte más sobre el esfuerzo tecnológico que el país necesita. Desde 1965, en que volví a España como joven investigador siderúrgico, he participado en políticas de mejora de este sector en el país. A lo largo de los años se ha hablado mucho por parte de los políticos acerca de la necesidad de potenciar nuestro poco brillante acervo tecnológico. Solamente en los últimos decenios se observa un cambio incipiente en el desarrollo tecnológico español. Pero es preciso que la crisis no lo ahogue. Es algo esencial, aunque no es solo cuestión de recursos económicos. El nuevo proyecto de Ley de la Ciencia apunta en la buena dirección pero tendrá también que ser apoyado con dinero real… Otro aumento del gasto.
Juan Manuel Kindelán, ingeniero de minas, es vicepresidente ejecutivo de la Fundación para Estudios sobre la Energía.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Las 3 fotos más grandes del mundo


¿Te imaginas como es una foto con 45000 megapixels? pues esa foto existe. Acaban de realizarla en Dubai.

Dubai a 45 gigapixels

dubai-45-gigapixels alta resolucion fotografia
Vista panoramica completa de Dubai (Emiratos Árabes Unidos) en superalta resolución
dubai-45-gigapixels alta resolucion fotografia
Si amplias la foto podrás apreciar al detalle cualquier parte de la foto, como por ejemplo esta grúa situada en la cima de un rascacielos (marcado en rojo en la foto superior)
Para hacer esta megafoto se realizaron 4250 fotos con una Canon 7D .
Se tardo 3 horas y media y se utilizo GigaPanSystem
Actualmente (mayo 2010) es la foto panorámica con más resolución del mundo.

Paris a 26 Gigapixels

Vista panoramica completa de la megafoto de París (Francia) a 26 gigapixels
Detalle de la cima de la Torre Eiffel ampliado (marcado en rojo en foto superior)
Para esta foto fueron necesarias 2346 fotos y 2 Canon 5D
Se utilizo el sistema Autopano
Más información sobre ‘como se hizo

Dresden a 26 gigapixels

Panorámica completa de Dresden (Alemania) a 26 Gigapixels

Se tomaron 1665 fotos individuales con una Canon EOS 5D Mark II
Cuando se realizó (dic 2009) era la foto con más resolución del mundo (297.500 x 87.500 pixels)

martes, 11 de mayo de 2010

JUVENTUD Y MEDIO AMBIENTE: HISTORIA DE UNA CONTRADICCIÓN por Miguel Aguado



Existe la percepción generalizada (y además cierta) de que los jóvenes europeos en general y los españoles en particular disfrutan un alto nivel de concienciación medioambiental. Hasta aquí todo bien. Así lo corroboran el Eurobarómetro, los ecobarómetros europeos y autonómicos, el Informe nacional del Instituto de la Juventud y un largo etcétera de estudios: tenemos los jóvenes no sólo más preparados de nuestra historia, sino los más concienciados en materia medioambiental. Podemos estar legítimamente orgullosos de nuestra concienciada juventud.
Pero la conciencia sin acción se queda en poco. Analicemos otros datos.
Ya son muchos los años que en España llevan funcionando sistemas de recogida selectiva de residuos urbanos: hace tiempo que se recoge el vidrio y el papel en contenedores separados y algo menos que se recogen los envases y otros residuos. La lógica dicta que si los jóvenes españoles son los miembros más activos, innovadores y concienciados de nuestra sociedad, deberían ser obviamente los mejores y más frecuentes usuarios de estos sistemas de recogida. Pues no. La verdad es muy distinta.
Las empresas y entidades que gestionan la recogida estudian los perfiles, frecuencia y hábitos de los españoles en esta materia y sus datos no pueden ser más concluyentes: los mejores usuarios en cantidad (frecuencia, volumen) y en calidad (acierto en la clasificación) son… los jubilados.
La conclusión es inquietante: la conciencia en los jóvenes y la acción en los mayores. Quienes se ponen pesados en casa para que se separen y reciclen los residuos son los jóvenes. Pero quienes acaban llevando de forma estable, correcta y adecuada los residuos al contenedor son los mayores. Un síntoma paradigmático de algunas disfunciones de nuestra sociedad. Cargamos todo el énfasis concienciador y educativo sobre cambio de hábitos y cultura social sobre los jóvenes y los niños. Son ‘el futuro’, argüimos astutamente. Y dejamos para otro momento dirigirnos al grueso demográfico de la población (‘el presente’), al tiempo que consideramos que perdemos el tiempo si nos centramos en los mayores (‘el pasado’).
Todos formamos parte de la sociedad, todos con nuestros hábitos y forma de actuar influimos y modificamos su rumbo y sus valores; desde el más tierno infante hasta el anciano más provecto. Quizás ‑sólo quizás‑ conceptos que hoy algunos verbalizamos como ecología, reciclaje o reutilización antes formaban parte implícita de la cultura general tradicional: consumíamos el agua que se necesitaba y no derrochábamos porque había que pagarla, era impensable dejar las luces encendidas si no se usaban, en invierno se estaba en casa con jersey y en verano en manga corta (y no al revés como ahora). Muchas actitudes que ahora vemos radicalmente modernas son viejos hábitos consustanciales para nuestros mayores.
No hace falta que cada generación invente la rueda. La ecología es hacer las cosas con la cabeza, con sensatez y con equilibrio (magnífica palabra, tan necesaria hoy en muchos sentidos). Equilibrio, sensatez, cabeza. Nuestros mayores lo sabían y lo practican, nuestros jóvenes lo descubren pero no lo suelen practicar, y los que no somos ni del todo mayores ni ya jóvenes a veces ni lo uno ni lo otro. Si aportamos un poco de equilibrio entre todos construiremos un entorno mejor: experiencia, ganas de hacer las cosas y raciocinio serán siempre garantías de éxito. Pongamos un poco de ecología, digo de equilibrio, en nuestras vidas.
Artículo de opinión publicado en el portal de internet IBERCAMPUS (www.ibercampus.es)
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lunes, 3 de mayo de 2010

Creatividad publicitaria en… un maletero

Un anuncio uruguayo está triunfando en la red como un ejemplo de campaña que cruza radio e internet con poco presupuesto, sencillez, inteligencia y creatividad.





El encargo era un anuncio del Renault Symbol, con un presupuesto sólo para radio y donde el “atributo” del vehículo a destacar era su enorme maletero de 506 litros. Los creativos idearon un producto que llamó la atención y permitió crear sinergias con la página web con una simple idea: grabar en el maletero. (Fuente: Ciencias y cosas)