lunes, 23 de mayo de 2016

JEFF WILLIAMS CAPTÓ ESTE SUBLIME AMANECER DESDE LA ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL Y LUEGO LO COMPARTIÓ EN TWITTER


Hay quien dice que conforme una persona va acumulando amaneceres observados su mirada va fortaleciéndose hasta alcanzar una especie de "radiante fortaleza". No sabemos si esto sea cierto; lo que sí podemos afirmar sin temor a equivocarnos es que algo ocurre en el ser humano cuando presencia las fases culminantes de la transición solar (sean amaneceres o atardeceres), que tiene un algo de epifánico. 

Tal vez por lo anterior resulta emocionante poder contemplar un amanecer desde el espacio. Esto gracias a un video recién publicado por la NASA, en el cual puede observarse un amanecer desde la Estación Espacial Internacional. El time-lapse fue creado y luego tuiteado por el astronauta Jeff Williams, quien, por cierto, puede disfrutar de hasta 16 amaneceres diariamente (las ventajas de estar ubicado estratégicamente frente al escenario). 

sábado, 21 de mayo de 2016

Ekman y El Dalai Lama crean un fascinante atlas de las emociones



El Dalai Lama junto a Paul Ekman. Fotografía de la web paulekman.com

Y yo he alucinado con este mapa emocional, no solo por su contenido, que me parece de una calidad y sencillez brillantes, también por su diseño de indudable belleza. El origen de la creación de este atlas se produce por unos encuentros a lo largo de varios años entre el psicólogo experto en emociones y expresión facial, Paul Ekman, y el maestro budista, Dalai Lama, en dichas reuniones ambos comparten su sabiduría y su forma de entender la conducta humana, llegando a la conclusión de que es fundamental para todo ser humano la auto-observación y conocimiento de nuestros estados emocionales para poder aprender a gestionar las consecuencias de lo que nos perturba en el día a día.

Fue El Dalai Lama quién le pidió a Ekman crear un mapa emocional, algo esquemático y asequible, que permitiera a todo el mundo tener experiencias emocionales más constructivas. “Cuando queríamos llegar al nuevo mundo, necesitamos un mapa para llegar allí. Si queremos llegar a un estado de calma mental lo que necesitamos es un mapa de la emoción.” dijo el maestro. Explorando este atlas aumentamos la comprensión de lo que son las emociones y sus efectos sobre nosotros, su objetivo es ayudar a la gente a tomar conciencia del impulso, para pensar antes de actuar, y si es así, cómo hacerlo.

Diagrama del Atlas de las Emociones. Paul Ekman

¿Y dónde encontramos ese Atlas de las emociones? (puedes pinchar aquí para descubrirlo) la páginaweb está en inglés (atlas of emotions) pero si activamos el traductor del navegador automático se entiende todo a la perfección. Para elaborarlo Paul Ekman realizó una encuesta entre 140 científicos, que provenían de ámbitos como la psicología o la neurología, para llegar a un consenso del funcionamiento del proceso emocional. En la página de inicio nos encontramos ‘los cincos continentes de la emoción‘, ya que llegaron a la conclusión de que había cinco grandes categorías de emociones: ira, miedo, asco, tristeza y disfrute, y que cada una tenía un subconjunto de estados emocionales, disparadores, acciones y estados de ánimo propios, que también podemos descubrir pinchando en cada uno de los continentes emocionales.

Espero vuestros comentarios para ver qué os ha parecido, ¡para mí ha sido un verdadero descubrimiento! Todo lo que sea la divulgación científica a través de un formato sencillo será bienvenido y creo que lo han conseguido, eso sí, por un módico precio, (un secreto) El Dalai Lama pagó al Dr. Ekman al menos 750.000 dólares para que desarrollara el proyecto.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Trabajo: El mundo del 30/70: un estudio retrata el futuro que espera a Occidente.


Peter Temin, economista del MIT, ha descrito en una investigación quiénes van a ser los ganadores y quiénes los perdedores de nuestra sociedades. Y no es nada esperanzador

Hay claros signos de recuperación económica. El mercado de trabajo se está activando para los puestos directivos, hay mayor inversión de las empresas, que comienzan a mirar más allá de la mera supervivencia y a planificar los años venideros, que se esperan decisivos. Los fantasmas de la crisis parecen haber pasado, y a pesar de que continúan existiendo algunas voces que señalan que la próxima gran recesión está a la vuelta de la esquina, lo cierto es que casi todo el mundo coincide en que hay señales reales para la esperanza. Es cierto que la mejora en los indicadores económicos todavía no ha encontrado una traducción en términos de la economía real, por ejemplo en el descenso continuado de las cifras de paro, pero se suele argumentar, como hace el Gobierno, que una vez que se han realizado los deberes, la mejoría en los bolsillos de los ciudadanos no tardará en llegar.

Un 30% de la población, la que trabaja en finanzas, tecnología y electrónica, cuenta y contará con grandes opciones y posibilidades


O quizá no. Como señala Peter Temin, economista e historiador del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en un reciente estudio realizado para el Institute of New Economic Thinking, es probable que esos efectos nunca se trasladen a la mayoría de la gente. Estamos inmersos en una economía dual en la que un 30% de la población, la que trabaja en finanzas, tecnología y electrónica, cuenta con grandes opciones y posibilidades, mientras que el 70% restante está abocado a los bajos salarios y a una economía de supervivencia, de la que sus hijos tienen pocas esperanzas de escapar. Lo que Temin señala no es un escenario futuro, sino una descripción del presente: si un estudio del Pew Research Center alertaba del enorme adelgazamiento de la clase media estadounidense, la investigación de Temin apunta a que el mismo término "clase media" pierda su sentido en la economía dual en que vivimos.

Pueden ir a cualquier parte y les irá bien. Les fue bien durante la crisis de 2008 y piensan que van a sobrevivir a cualquier cosa

Temin utiliza en su estudio el modelo teórico inventado por el economista antillano Arthur Lewis, ganador del Premio Nobel de Economía, un marco pensado para describir a los países en desarrollo, donde existía un sector de subsistencia, fundamentalmente rural y con bajos ingresos, y un sector urbano y capitalista en expansión. Temin señala que ese esquema está vigente hoy, pero trazado alrededor de una nueva brecha, la del mundo de las finanzas, la tecnología y la electrónica (FET), y el resto de la población. Y con un añadido: del mismo modo que se pensaba que la nueva economía urbana podría recoger el exceso proveniente del mundo rural, hoy sabemos que los nuevos sectores tecnológicos y financieros no sólo no serán capaces de crear los mismos trabajos que destruirán, sino que es probable que restrinjan el número de puestos disponibles, merced a la inteligencia artificial, el software, la robótica y la sistematización de las tareas. De modo que, señala Temin, esa desigualdad en la que las capas altas concentrarán los ingresos y las bajas vivirán en el estancamiento o el descenso de los salarios en los estratos menos favorecidos, no hará más que acentuarse en el futuro.
“Están nerviosos”

Esa misma brecha, advierte en una entrevista publicada en el blog del Institute for New Economic Thinking, ocurre dentro de las FET, cuyas capas superiores “se sienten ciudadanos del mundo. Pueden ir a cualquier parte y les irá bien. Les fue bien durante la crisis de 2008 y piensan que van a sobrevivir a cualquier cosa”. Sin embargo, los que están en el extremo inferior de las finanzas, de la tecnología y de la electrónica, viven las mismas ansiedades que el resto de la población desfavorecida, “y están preocupados porque la globalización les obligará a descender al sector de salarios bajos. Están nerviosos por lo que va a pasar con ellos y con sus hijos”.

La tendencia hacia la economía dual está teniendo lugar desde hace una generación y está muy bien arraigada

Estas tensiones están teniendo reflejo en la política, en la medida en que han surgido una serie de líderes nuevos que están oponiéndose a las medidas económicas que fomentan la desigualdad. Sin embargo, advierte Temin, su capacidad de variar el rumbo es muy limitada. “Hay una serie de acciones políticas respecto del salario mínimo o sobre la ayuda a los estudiantes en una escuela pública que pueden ser útiles, pero que no van a afectar a la estructura de la economía, ya que se requiere un esfuerzo político concertado para tratar de cambiar la naturaleza de ésta. La tendencia hacia la economía dual está teniendo lugar desde hace una generación y está bastante bien arraigada. Lo que quiere hacer Bernie Sanders, por ejemplo, que habla de una revolución en EEUU, es muy limitado si de lo que se trata es de deshacerse de esta economía dual”. El mundo ha cambiado radicalmente, de modo que es probable que las soluciones que miran al pasado no sean efectivas, pero tampoco parecemos tener a mano recetas que miren al futuro. Y lo que es peor, quizá tampoco haya voluntad de frenar esta tendencia.

miércoles, 4 de mayo de 2016

LA DIETA PITAGÓRICA: ESPIRITUALIDAD Y VEGETARIANISMO


LA ABSTENCIÓN DE ANIMALES COMO FUENTE ALIMENTICIA TIENE UNA LARGA HISTORIA EN OCCIDENTE

Aunque muchos asocian el vegetarianismo con las religiones salidas del subcontinente indio, la verdad es que la abstención de animales como fuente alimenticia tiene una larga historia en Occidente, ligada a la práctica espiritual en un marco tradicional. En las versiones antiguas del diccionario de la Real Academia Española existía una curiosa acepción que ya no es posible encontrar, pero que revela este hecho con manifiesta nitidez. Como definición del adjetivo pitagórico figuraba aquel que se abstiene de comer carne. Y es que Pitágoras fue el más célebre de los vegetarianos de la antigüedad. La dieta pitagórica, que siguieron todos los miembros de la augusta fraternidad que fundara en Crotona, buscaba establecer algunas normas fundamentales que resultaban de gran importancia para la ascesis espiritual del neófito.

En el contexto de las tradiciones iniciáticas, la sacralización de las acciones cotidianas es un elemento fundamental que distingue al adepto del profano, y la alimentación no puede quedar por fuera de dicha asimilación hierática. El pitagórico debía seguir una alimentación compasiva, por la que no se hubiese derramado sangre alguna. Para Pitágoras no es posible el perfeccionamiento espiritual del hombre en ausencia de una actitud misericordiosa hacia otros seres. De acuerdo con sus enseñanzas, los animales comparten con el hombre el privilegio de contar con un alma propia. De allí la enorme sensibilidad que muestran, su capacidad para experimentar placer y dolor, sus apegos, aversiones y la animada libertad que parecen exhibir en su comportamiento.

Por otra parte, el iniciado de la orden pitagórica debía observar una alimentación liviana y frugal, a fin de no sobreexcitar los sentidos ni impedir la manifestación del alma a través del cuerpo, ya que es de común conocimiento que un estómago pesado aturde y embota la mente. Los alimentos de origen animal son ricos en proteínas y grasa, razón por la que no favorecían ese estado de claridad mental que buscaban. Además, abstenerse de toda carne les permitía establecer un vínculo simbólico con la luz, fuente de la que obtienen la vida todos los vegetales. El vegetarianismo es, para la corriente apolínea del pensamiento pitagórico, la manera de alimentarse sabiamente en armonía con la generosidad de la tierra.

Por cierto, la palabra dieta proviene del griego δίαιτα, que literalmente significa “régimen de vida”, algo en lo que los pitagóricos ponían gran énfasis. En sus Metamorfosis, el poeta romano Ovidio atribuye a Pitágoras las siguientes palabras, no carentes de cierta severidad: “Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos animales, reinará sobre la Tierra la guerra y el sufrimiento, y se matarán los unos a los otros, pues aquel que siembre el dolor y la muerte no podrá cosechar el gozo ni la paz”. En la concepción pitagórica del mundo, el sacrificio de animales es un crimen injustificable a la luz de la razón. El hijo de Apolo enseñaba a sus discípulos diciéndoles: “Nunca mojes tu pan en la sangre de los animales ni en las lágrimas de tus semejantes”.

Es muy probable que Platón fuese también vegetariano, dada su admiración por la enseñanza del maestro de Samos, que en cierto modo continuó y transmitió a la posteridad. Algunos historiadores lo ponen en duda a falta de pruebas contundentes en sus escritos, pero su abierta adhesión a las doctrinas pitagóricas hacen difícil pensar otra cosa. Como sea, los seguidores de Platón en épocas posteriores se caracterizaron por ser bastante cuidadosos con lo que se metían a la boca. Plotino y Proclo fueron vegetarianos estrictos y no consentían en absoluto el asesinato de animales. La ascética del neoplatonismo abarca ejercicios espirituales de alejamiento respecto a todo lo que es mortal y carnal, incluyendo un escrupuloso régimen vegetariano. En su obra Sobre la abstinencia, el neoplatónico Porfirio realiza una férrea defensa del vegetarianismo por motivos éticos. De forma equivalente Plutarco, sacerdote de Delfos y destacado neopitagórico, escribe una defensa en su Moralia, obra fundamental que, entre otras cosas, afirma el derecho de los animales a ser tratados con justicia y bondad en virtud de su capacidad sensible. En ella el intérprete de la pitonisa se cuestiona:

¿Puedes realmente preguntar qué razón llevó a Pitágoras a abstenerse de la carne? Por mi parte yo me pregunto qué accidente, y en qué estado de alma y mente, estaba el primer hombre que lo hizo, tocó su boca con un cuchillo y trajo a sus labios la carne de una criatura muerta, aquel que llenó la mesa de muerte con cuerpos rancios y se atrevió a llamar comida y sustento a las que habían antes llorado, rugido, movido y vivido. ¿Cómo pudieron sus ojos soportar la masacre de gargantas cortadas y cueros desollados? ¿Cómo pudo su nariz soportar el hedor? ¿Cómo pudo ser que la contaminación no se llevó el sabor, que hizo contacto con el dolor de otros y chupó el jugo y suero de heridas mortales?

Estas palabras traducen explícitamente el sentido moral de una concepción espiritual del mundo en la que el hombre está destinado a recuperar una conciencia y entendimiento que perdió al contacto con la materia densa. Pero no es sólo en el mundo griego donde nos encontramos prescripciones alimenticias favorables al vegetarianismo. De las epístolas de Plinio el Joven sabemos que todos los cristianos primitivos se abstenían de consumir carne. El mandamiento bíblico original del Génesis 1:29-30, que hace referencia a la alimentación antes de la expulsión del Paraíso, nos dice:

Y dijo Dios: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento. Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento.

Es después de la caída que los hombres reciben la dispensa de sacrificar animales para el rito y el sustento. Ese hombre, revestido con la densidad corporal de “las hojas de higuera”, es el que siente deseos de derramar sangre para comer. Es aquel que Johann Georg Gichtel llama hombre tenebroso, que ha perdido el contacto con la gracia divina, encontrándose exiliado en el plano inferior de la materia densa, habitando un cuerpo de pesada carne, en vez de aquel cuerpo de luz con el que fue creado en las regiones superiores. La exégesis anagógica del texto bíblico, y particularmente la interpretación cabalística, desarrolla este mensaje velado tras los símbolos y la leyenda.

Eden

Al día de hoy, los monjes de la Iglesia ortodoxa y de la Iglesia copta son en su gran mayoría vegetarianos, lo mismo que ciertas comunidades monásticas de la Iglesia católica como los cartujos y los cistercienses. Retoman con ello la forma de vida sencilla, contemplativa y misericordiosa que tenía el hombre antes de la caída cósmica, buscando asemejarse a los ángeles que cantan en torno al trono de Dios. La alimentación descrita en el primer capítulo del Génesis fue también la pauta para varias comunidades esenias asentadas en las riberas del mar Muerto durante el primer siglo de nuestra era. Asimismo en la Edad Media, la dieta vegetariana fue esencial para el movimiento Cátaro. Aunque algo extremos en sus prácticas ascéticas, la abstinencia de todo tipo de carnes fue probablemente la más suave de sus austeridades. Su profundo rechazo hacia el mundo iba acompañado de un pacifismo igualmente acentuado, razón por la cual el vegetarianismo representó una forma de vida no violenta, en consonancia con su aversión por las maneras sanguinarias que caracterizaban a otros cristianos de la época.
La intención de estas comunidades religiosas por recobrar el estilo de vida anterior a la expulsión del Paraíso también dio ejemplos de vegetarianismo en época más reciente. La extraña comunidad de teósofos cristianos de Ephrata, que habitaron en Pensilvania durante el siglo XVIII, se apegó a esta misma prescripción alimenticia. Algunas de estas comunidades cristianas hacían alguna excepción ocasional para determinadas fechas; otras eran más estrictas y no quebraban la regla jamás. Esta dieta practicada en el Jardín del Edén, transmitida a través de la línea de Set y sus descendientes, aparece explícitamente retratada en la película Noé, un film de 2014 que también cuenta con abundantes referencias al apócrifo Libro de Enoc. Darren Aronofsky, su director, suele incluir referencias cabalísticas en sus obras cinematográficas y es un conocido activista por los derechos animales.

Resulta curioso pensar que la voz griega sarcófago significa “que come carne”. Ello puede haber dado pie a que Leonardo da Vinci, otro famoso vegetariano, señalara que el hombre es como un cementerio ambulante. En sus últimos años de vida el alquimista y cabalista británico Isaac Newton, más conocido por sus trabajos en física y matemáticas, también practicó el vegetarianismo por razones similares. Marsilio Ficino, máximo representante del neoplatonismo durante el Renacimiento y último sobreviviente de los Fedeli d'Amore, también observó concienzudamente la dieta pitagórica. Los ejemplos individuales son demasiado numerosos como para exponerlos todos aquí.

Pero más allá de la evidencia histórica que vincula el vegetarianismo con las tradiciones espirituales de Occidente y sus representantes, subsiste la pregunta acerca del porqué abstenerse de consumir animales. En una época inundada de relativismo individualista cuesta comprender que la espiritualidad consiste esencialmente en el desarrollo moral del alma humana. Nadie despierta su conciencia sin que ello tenga efectos concretos en la vida cotidiana. Se engaña quien cree que ha alcanzado alguna cima espiritual si en su diario vivir no ha adoptado, como consecuencia de aquello, una manera más compasiva y amorosa de relacionarse con los demás seres sensibles. Pagar para que otro asesine y descuartice no es precisamente un acto misericordioso. Entiendo que el tema genera polémica siempre. Muchos pueden sentirse ofendidos por expresar una verdad de la que no quieren saber. Los mataderos, lamentablemente, son lugares macabros donde el maltrato y el sufrimiento exceden en horror a cualquier campo de concentración.

El desarrollo moral del hombre es un requisito insoslayable en el camino hacia la trascendencia. Se argumentará que no todos los grandes iniciadores han sido vegetarianos y es cierto. Sin embargo ello no nos disculpa como para mirar hacia un lado y seguir creyendo que nuestra indolencia está moralmente justificada. El indecible dolor de las criaturas apela a la extensión y magnanimidad de nuestra conciencia. De allí que la dieta pitagórica sea una salvaguarda frente a esa desidia que raya en la complicidad. De verdad espero no ofender a nadie, sino invitar al descubrimiento de una hermosa forma de ser congruente con principios éticos que refrendan la nobleza espiritual a la que el hombre está llamado.

Twitter del autor: @cubicado

martes, 3 de mayo de 2016

ESTE VIDEO DE KUNG FU ANIMADO TRIDIMENSIONALMENTE ES UNA ODA AL CUERPO HUMANO


MOVIMIENTOS DE KUNG FU PROCESADOS CON SUBLIME ANIMACIÓN POR COMPUTADORA DAN COMO RESULTADO ESTA MEMORABLE PIEZA DE ANIMACIÓN.

El cuerpo humano tiene infinitas posibilidades de acción. Si quisiéramos enlistar la cantidad de movimientos a su disposición lo más probable es que no terminaríamos jamás. En él convergen, gracias a un diseño milagroso, miles de dinámicas entre fuerza y materia, entre tiempo y espacio. Esta es una reflexión que nos surgió luego de ver este video. Enmarcado en la gracia que caracteriza a los movimientos de kung fu, y aprovechando un diestro manejo de CGI (gráficos generados por computadora) y animación digital, Tobias Gremmel logra visualizar una memorable cátedra de estética psicomotriz.
Dividido en 7 variaciones a lo largo de 4 minutos, esta pieza nos muestra preciosas coreografías de un cuerpo realizando series de kung fu y, por medio del CGI, podemos apreciar como el eco de sus movimientos se queda plasmado en el espacio. El resultado es una hermosa danza, entre onírica, física y tecnológica, la cual bien vale el dedicarle unos cuantos minutos de vida. Confía en nosotros, dale play a Kung fu Motion Visualization

Publicado en PIJAMA SURF