viernes, 30 de julio de 2010

EL ESPÍRITU DE LA POLÍTICA por Antoni Gutiérrez-Rubí




Reproduzco a continuación este magnífico artículo de Antoni Gutiérrez-Rubí, al que agradezco su permiso para republicarlo. En él trata uno de los temas fundamentales en SOCIALISMO ZEN desde que se creó: por una política que tenga en cuenta la espiritualidad, y por una espiritualidad que tenga en cuenta la política. Un artículo muy recomendable:



Todo estriba en hacer lo que el filósofo Peter Singer define como “ampliar el círculo del nosotros”, aumentando la cantidad de personas que consideramos parte de nuestro grupo.


Richard Rorty (Estados Unidos, 1931-2007) ha sido uno de los grandes filósofos norteamericanos. Poco antes de su muerte, escribió un breve y sugerente ensayo, “Una ética para laicos”[1], en el que reivindicaba una ética que no estuviera subordinada a la religión, sino que tuviera una autonomía constituyente del rearme moral de nuestra sociedad y fuera un importante recurso para garantizar el futuro espiritual de la humanidad.

Cada vez es más evidente que una de las causas más profundas de la crisis de la política (y, en particular, de la política transformadora) es la desconexión entre praxis política y moral política. Una causa a la que no se dedica, lamentablemente, el tiempo y el coraje necesarios para abordar un debate imprescindible y urgente sobre el rearme moral en el proceso de renovación y reformulación de una nueva política de orientación progresista.

La política se está quedando huérfana de filósofos en un inexorable y preocupante éxodo del discurso moral. Sin ellos, desvariamos desnortados en una cartografía que desdibuja la política en gestión. Casi sin darnos cuenta, la política ha ido perdiendo (o expulsando) a sus más brillantes pensadores, renunciando a hacerse preguntas profundas, para ofrecer respuestas superficiales, de manual. Sin sentido. Eso es lo que nos aleja del sentimiento de las personas, la ausencia de sentido y profundidad de muchas prácticas y políticas públicas que parecen incapaces de comprender la complejidad y el vacío que provoca una política sin espíritu. Se impone una triple reacción: más meditación, más espiritualidad y más filosofía.



La política meditada. La praxis política sublima la acción como el paradigma definitivo de la política e ignora y desprecia, por ejemplo, la meditación y el cuidado del espíritu como estructura medular del carácter de nuestros representantes. El absolutismo de la gestión se ha convertido en el indicador de referencia. Les valoramos por lo que hacen, no por lo que son, ni por lo que sienten en su interior.


Pero algo está cambiando y muy rápidamente. Esta crisis está poniendo a cada uno en su lugar. Y afloran, más que nunca, las debilidades estructurales de muchos líderes políticos. Hoy la observancia democrática y ciudadana se fija en la talla moral y ética de nuestros representantes y crece la convicción de que la riqueza espiritual e intelectual de nuestros líderes es condición indispensable para su eficacia en la gestión. Además, aumenta la certeza de que la mayoría de las repuestas que debemos dar a los retos del planeta no se pueden gobernar o abordar únicamente desde los instrumentos de la política (demasiado limitada y condicionada), sino que se necesitan cambios de conducta y comportamientos individuales para diseñar futuros compartidos.

La política, con sus ritmos mediáticos y su inmediatez táctica, aleja a nuestros representantes, demasiadas veces, de la ponderación y la distancia imprescindibles. Nadie reclama, por ejemplo, tiempo para evaluar la respuesta adecuada, para estudiar una propuesta, para pensarla con calma. Es como si la distancia cautelar que tantas veces debería guiar la actuación pública, fuera un demérito o un defecto. Todo lo contrario.

Hay un nuevo espacio para la política meditada. La ciudadanía lo está pidiendo a gritos. La meditación, el silencio, el retiro, el estudio, deben estar presentes en la vida política y en nuestros líderes. Necesitamos políticos con mayor capacidad de escuchar su interior y de compartir experiencias de profunda e intensa concentración personal. Una espiritualidad humana, profundamente humanista, como base de otra política.

Necesitamos líderes reflexivos, capaces de meditar, de buscar en su equilibrio personal la fuerza y las ideas que guíen su actividad. Puede situarse en una dimensión religiosa, pero no necesariamente. Debemos fomentar las prácticas que buscan el equilibrio y la armonía y acercarnos a ellas con una nueva naturalidad. Un gestor público debe ser una persona de densidad moral y ética y, para ello, es imprescindible una actitud reflexiva y pausada, una vida interior rica y equilibrada.


La dimensión espiritual de las personas. La política progresista debe mirar la dimensión espiritual del ser humano como una nueva fuente revitalizante de la moral y ética políticas. Francesc Torralba, director de la Cátedra Ethos de la Universidad Ramón Llull, afirmaque “hay personas que desarrollan su vida espiritual en el marco de las tradiciones religiosas, pero hay otras que desarrollan su faceta espiritual en otros ámbitos, en contacto con la naturaleza, en la contemplación del arte, en el ejercicio físico, en la meditación. La vida espiritual es heterogénea, fluida y permeable. No nos aísla del mundo, nos conecta con todos los seres.”


La política progresista sigue prisionera de bastantes tópicos y prejuicios hacia la espiritualidad (en su amplia pluralidad) ya que considera que el desarrollo de la vida interior de las personas es una dimensión refractaria a la ideología o al pensamiento político. Craso error. Aceptada, a regañadientes, la inteligencia emocional como un concepto imprescindible para una renovada política más sensible y próxima, se debe iniciar un debate a fondo sobre la inteligencia espiritual, como una disciplina (un comportamiento, una actitud vital) que da profundidad y sentido a la vida, mejorando la capacidad autónoma de las personas, favoreciendo su distancia crítica respecto a la realidad y ayudándolas a convertir sus vidas en proyectos personales con mayor fundamento y equilibrio.

Hasta ahora, la izquierda se ha movido con un reduccionismo simplista considerando lo espiritual como un fenómeno meramente religioso. Lo espiritual, entendido como el sentido que le damos a las cosas y a nuestra vida, permite residenciar en valores y principios los verdaderos reguladores de nuestro comportamiento. Y ahí radica su potencial para la política.

La dimensión espiritual de la persona no puede ser ignorada desde la izquierda renovadora y, mucho menos, desde el socialismo democrático, que tiene una base electoral y sociológica de cultura católica muy amplia y un anclaje histórico con las comunidades de base cristianas y los sectores renovadores de la jerarquía. Pero no estamos hablando de religión ni de iglesias. Se deben multiplicar los gestos hacia las comunidades laicas y creyentes comprometidas con la acción social, sí; pero también acercarse con respeto e interés hacia otros espacios de trascendencia espiritual no específicamente religiosa.


Por una nueva filosofía política… y de la política. “El derrumbe del marxismo, escribía Richard Rorty, nos ayudó a comprender por qué la política no debería intentar ser redentora (como la religión). Los hombres necesitan que se los haga más felices, no que se los redima, porque no son seres degradados, almas inmateriales apresadas en cuerpos materiales, almas inocentes corrompidas por el pecado original. Son, tal como sostenía Friedrich Nietzsche, animales inteligentes, que a diferencia de otros animales, aprendieron a colaborar unos con los otros para del mejor modo hacer realidad sus deseos”.


Creo que hay que “volver a pensar”, en el sentido más profundo del término, si queremos que la política transforme liberando no redimiendo. Pensar en la vida y en las personas. En cómo vamos a buscar su felicidad.

¿Dónde están, hoy, los filósofos en la política? Estamos huérfanos sinJosé Luis Aranguren y Alfonso Comín, añoramos a Victoria Camps, mal leemos a Daniel Innerarity y desconocemos a Adela Cortina. La ignorancia de buena parte de la política se maquilla por el ejercicio del poder, la prepotencia ideológica y la banalidad de la mayoría de sus presencias y retóricas públicas.

Hay que volver lo andado, quizás, para recuperar el espíritu de la política, releyendo y recuperando en un ejercicio crítico de actualización a los clásicos de todos los tiempos, sin los cuales no es posible ninguna modernización. Pero no lo conseguiremos si la política formal no se esfuerza con determinación en buscar una nueva alianza con la filosofía y la espiritualidad para renovar y rearmar la dimensión moral y ética de la acción política. Para rebelarnos contra el determinismo histórico. Para hacer posible lo urgente y lo necesario.

Acabo con una cita imprescindible de Albert Camus cincuenta años después de su muerte: “Ya que no podemos vivir tiempos revolucionarios aprendamos, al menos, a vivir el tiempo de los rebeldes. Saber decir no, esforzarse cada uno desde su puesto, crear los valores vitales de los que ninguna renovación podrá prescindir, mantener lo que merece la pena, preparar lo que merece vivirse y practicar la felicidad para que se dulcifique el terrible sabor de la justicia… Todos ellos son motivos de renovación y esperanza”.

[1] “Una ética para laicos”, Richard Rorty. (Presentación de Gianni Vattimo). Katz Editores. Madrid, 2009



Antoni Gutiérrez-Rubí es Asesor de comunicación (ver más información sobre el autor)

Artículo publicado originalmente en la Revista de la Fundació Rafael Campalans (Julio 2010), y en el interesante blog personal de Antoni Gutiérrez-Rubí.




jueves, 29 de julio de 2010


La paz sigue siendo una asignatura pendiente en el mundo, por ello creo conveniente incluir parte del discurso que ofreció el Dalai Lama en 1989, Oslo (Noruega), como premio al Nobel de la Paz. 


Hermanos y hermanas:
Es un honor y un placer estar hoy entre ustedes. Me alegro realmente de ver muchos viejos amigos que han venido de diferentes rincones del mundo y de poder hacer nuevos amigos, a quienes espero encontrar de nuevo en el futuro. Cuando me encuentro con gente de diferentes partes del mundo, siempre recuerdo que todos nosotros somos básicamente iguales: todos somos seres humanos. Posiblemente vistamos ropas diferentes, nuestra piel sea de color diferente o hablemos distintos idiomas. Pero esto es superficial, en lo básico, somos seres humanos semejantes y esto es lo que nos vincula los unos a los otros. Además, es lo que hace posible que nos entendamos y que desarrollemos amistad e intimidad.

Pensando sobre lo que podía decir hoy, he decidido compartir con ustedes algunos de mis pensamientos sobre los problemas comunes con los que todos nosotros, como miembros de la familia humana, nos enfrentamos. Puesto que todos compartimos este pequeño planeta, tenemos que aprender a vivir en armonía y paz entre nosotros y con la naturaleza. Esto no es solamente un sueño, si no una necesidad. Dependemos los unos de los otros en tantas cosas que ya no podemos vivir en comunidades aisladas, ignorando lo que ocurre fuera de ellas. Cuando nos encontramos con dificultades necesitamos ayudarnos los unos a los otros, y debemos compartir la buena fortuna que gozamos. Les hablo solamente como otro ser humano, como un sencillo monje. Si encuentran útil lo que digo, espero que intenten practicarlo.

Hoy también deseo compartir con ustedes mis sentimientos con respecto a la difícil situación y las aspiraciones del pueblo del Tíbet. El Premio Nobel es un premio que ellos bien merecen por su valor e inagotable determinación durante los pasados cuarenta años de ocupación extranjera. Como libre portavoz de mis compatriotas cautivos, hombres y mujeres, siento que es mi deber levantar la voz en su favor. No hablo con un sentimiento de ira u odio contra aquellos que son responsables del inmenso sufrimiento de nuestro pueblo y de la destrucción de nuestra tierra, nuestros hogares y nuestra cultura. Ellos también son seres humanos que luchan por encontrar la felicidad y merecen nuestra compasión. Sólo hablo para informarles de la triste situación de hoy en día de mi país y de las aspiraciones de mi pueblo, porque en nuestra lucha por la libertad, sólo poseemos como única arma la verdad.

La comprensión de que somos básicamente seres humanos semejantes que buscan felicidad e intentan evitar el sufrimiento, es muy útil para desarrollar un sentido de fraternidad, un sentimiento cálido de amor y compasión por los demás. Esto, a su vez, es esencial si queremos sobrevivir en él, cada vez más reducido, mundo en el que vivimos. Porque si cada uno de nosotros buscamos egoísticamente sólo lo que creemos que nos interesa, sin preocuparnos de las necesidades de los demás, acabaremos no sólo haciendo daño a los demás, sino también a nosotros mismos. Este hecho se ha visto claramente a lo largo de este siglo. Sabemos que hacer una guerra nuclear hoy, por ejemplo, sería una forma de suicidio; o que contaminar la atmósfera o el océano para conseguir un beneficio a corto plazo, sería destruir la base misma de nuestra supervivencia. Puesto que los individuos y las naciones están volviéndose cada vez más interdependientes, no tenemos más remedio que desarrollar lo que yo llamo un sentido de responsabilidad universal.

En la actualidad, somos realmente una gran familia mundial. Lo que ocurre en una parte del mundo puede afectarnos a todos. Esto, por supuesto, no es solamente cierto para las cosas negativas, sino que es igualmente válido para los progresos positivos. Gracias a los extraordinarios medios de comunicación tecnológicos, no sólo conocemos lo que ocurre en otra parte, sino que también nos vemos afectados directamente por los acontecimientos de sitios remotos. Nos sentimos tristres cuando hay niños hambrientos en el Este de África. Del mismo modo, nos alegramos cuando una familia se reúne, después de una separación de décadas debida al Muro de Berlín. Cuando ocurre un accidente nuclear a muchos kilómetros de distancia, en otro país, nuestras cosechas y ganado se contaminan y nuestra salud y sustento se ven amenazados. Nuestra propia seguridad aumenta cuando la paz irrumpe entre las facciones que luchan enotros continentes.

Pero la guerra o la paz, la destrucción o la protección de la naturaleza, la violación o el fomento de los derechos humanos y libertades democráticas, la pobreza o bienestar material, la falta de valores esoirituales y morales o su existencia y desarrollo y la ruptura o desarrollo del entendimiento humano, no son fenómenos aislados que pueden ser analizados y abordados independientemente. De hecho, están muy relacionados a todos los niveles y necesitan ser tratados con ese entendimiento.

La paz, en el sentido de ausencia de guerra, es de poco valor para alguien que se está muriendo de hambre o de frío. No eliminará el dolor de la tortura inflingida a un prisionero de conciencia. Ni tampoco consuela a aquellos que pierden a sus seres queridos en inundaciones causadas por la insensata deforestación de un país vecino. La paz sólo puede durar allí donde los derechos humanos se respetan, donde la gente está alimentada y donde los individuos y las naciones son libres. La verdadera paz con nosotros mismos y con el mundo a nuestro alrededor, sólo se puede lograr a través del desarrollo de la paz mental. Los otros fenómenos mencionados anteriormente están igualmente relacionados. Así, por ejemplo, comprendemos que un medio ambiente limpio, riqueza o democracia tienen poco valor frente a la guerra, especialmente la guerra nuclear, y que el desarrollo material no es suficiente para asegurar la felicidad humana.

El progreso material es por supuesto, importante para el avance humano. En Tíbet dimos muy poca atención al desarrollo económico y tecnológico y actualmente nos damos cuenta de que esto fue una equivocación. Al mismo tiempo, el desarrollo material sin un desarrollo espiritual puede causar también graves problemas. En algunos países se concede demasiada atención a las cosas externas y muy poca importancia al desarrollo interior. Creo que ambos son importantes y deben ser desarrollados conjuntamente para conseguir un buen equilibrio entre los dos. Los tibetanos somos siempre considerados por los visitantes extranjeros como gente feliz y jovial. Esto forma parte de nuestro carácter nacional, arraigado en valores culturales y religiosos que acentúan la importancia de la paz mental conseguida por medio de generar amor y bondad hacia todos los seres vivos, humanos y animales. La clave es la paz interior: si se tiene paz interior, los problemas externos no afectarán el profundo sentido de paz y tranquilidad. En este estado mental se pueden afrontar las situaciones con razonamiento y tranquilidad, mientras se mantiene la felicidad interior. Esto es muy importante. Sin paz interior, por muy confortable que sea la vida material, aún se estará preocupado, molesto o triste por diferentes circunstancias.

Por lo tanto, está bien claro que tiene una gran importancia comprender la interrelación entre estos y otros fenómenos y considerar y tratar de resolver los problemas de una forma equilibrada que tenga en consideración los diferentes aspectos. Por supuesto, no es fácil. Peo el intentar resolver un problema tiene poco beneficio si actuando de esta forma creamos otros igualmente serios. Por tanto, no tenemos alternativa: debemos desarrollar un sentido de responsabilidad universal, no sólo en el aspecto geográfico, sino también con respecto a las diferentes cuestiones con las que se enfrenta nuestro planeta.

La responsabilidad no descansa sólo en los líderes de nuestros países o en aquéllos que han sido elegidos para hacer un tabajo concreto. Está individualmente en cada uno de nosotros. La paz empieza dentro de cada uno. Cuando poseemos paz interior, podemos estar en paz con todos a nuestro alrededor. Cuando nuestra comunidad está en un estado de paz, esta paz puede ser compartida con nuestras comunidades vecinas. Cuando sentimos amor y bondad hacia los demás, esto no sólo hace que los demás se sientan amados y protegidos, sino que nos ayuda también a nosotros a desarrollar paz y felicidad interior. Y hay maneras en las que podemos trabajar conscientemente para desarrollar sentimientos de amor y bondad. Para algunos de nosotros, la forma más efectiva de hacerlo es a través de las prácticas religiosas. Para otros, pueden ser prácticas no religiosas. Lo importante es que cada uno de nosotros hagamos un esfuerzo sincero de tomar seriamente nuestra responsabilidad por los demás y por el medio ambiente. (…). Muchas gracias.

Permítanme compartir con ustedes una corta oración que me da una gran inspiración y determinación:

“Por tanto tiempo como dure el espacio
y tanto tiempo como permanezcan seres vivos,
hasta entonces, pueda yo también permanecer
para disipar la miseria del mundo”.

Dalai Lama

SS DALAI LAMA Y EL MEDIO AMBIENTE

Como vuelta a mi blog incluyo esta reflexión.

jueves, 22 de julio de 2010

LA VACUNA SIN AGUJAS.... ! POR FIN !




Campaña de vacunación | fuente Unicef
Parecía algo incomprensible. Con los tiempos que corren y seguimos suministrando medicamentos pinchando. Desde hace tiempo que no lo podía entender: Hemos llegado a la luna, enviamos sondas a casi cualquier planeta, descubrimos los sorprendentes caminos de la mecánica cuántica y somos capaces de colisionar hadrones a velocidades cercanas a la luz… vale, muy bien: y ¿por qué seguía existiendo esa diabólica tortura medieval punzante? 


Parche para vacunas
Desde el Instituto de Tecnología de Georgia, en EE.UU, se han realizado las primeras pruebas de vacunas con parches.
Una solución totalmente indolora y muy práctica que supondría un gran avance en futuras campañas de vacunación.
Este parche contiene cientos de microscópicas agujas que, al contacto con la piel, se disolverían liberando la vacuna de manera indolora.
Los experimentos realizados hasta el momento con un grupo de ratones han dado unos resultados más que satisfactorios, consiguiendo una respuesta inmune superior incluso al tradicional método de la aguja.
Además, y dejando de lado mi natural aversión a las agujas, las ventajas de este nuevo sistema saltan a la vista: Aplicaciones prácticas que permitirían aumentar las tan necesarias campañas de vacunación en el tercer mundo, facilidad de aplicación que pondrían al alcance de la mano poder vacunarte en casaobteniéndo la vacuna correspondiente en una farmacia como un medicamento cualquiera. Incluso la vacuna anual contra la gripe, lo que significaría también una significativa reducción del gasto.
Sean Sullivan, responsable de la investigación afirma además que este nuevo parche podría ser incluso más eficaz que las inyecciones ya que generan unarespuesta inmune mucho más rápida. Las vacunas tradicionales se inyectan en los músculos y tardan más en realizar su trabajo ya que tienen que encontrar su camino desde el músculo a la sangre. Con estos nuevos parches El nuevo parche se disolvería directamente en cualquier zona del cuerpo actuando mucho más rápido (un tiempo estimado de entre 30 segundos y 5 minutos).
No obstante, y como el propio investigador declara, hay que ser pacientes porque “como sabemos, los ratones no son hombres”.

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Fuentes y más información: La noticia parte del Instituto de Tecnología de Georgia, la investigación se ha hecho pública en la Revista Nature Medicine el 18 de Julio bajo el título Dissolving polymer microneedle patches for influenza vaccination, y de ella se han hecho eco hoy diversos medios de comunicación comoBBC o Discovery.

martes, 20 de julio de 2010

VACAS, VACAS y VACAS

Simpático. Te provoca una sonrisa. Me recuerda a un niño cuyos padres conocí en Cantabria, aunque era de Madrid. Tenía unos 5 años y solo sabía hablar de vacas. Tenía camisetas de vacas, quería ir a verlas todos los días. Era muy simpático. Este año les volví a ver en las fiestas de Tres Cantos. El "niño" me sacaba tres cabezas (tampoco es muy difícil). Seguro que le provocará este vídeo una buena sonrisa y le traerá buenos recuerdos.

martes, 13 de julio de 2010

¿SON IGUALES TODAS LAS RELIGIONES? por Ismael Valladolid

Tu respuesta rápida probablemente será no.

Piensa ahora por qué motivo das esa respuesta, porque probablemente es debida a que has recibido una educación católica. Donde vivimos, el catolicismo se eleva a sí mismo como la única religión verdadera, incluso por encima de otros cristianismos, quienes en realidad adoran al mismo Dios. Pero si vivieras en cualquier país árabe, pensarías lo mismo del Islam.
El Alá del Islam en realidad es el mismo Dios de los judíos, y el enemigo del Islam son los politeísmos y el ateísmo.
Para un musulmán, cristianos y judíos son “protegidos” por ser también monoteístas, y Mahoma consentía su existencia siempre que por supuesto pagaran el correspondiente impuesto. No te engañes, el problema con Bin Laden no somos los cristianos, es que no hace caja con nosotros.
Y es que la primera broma que solemos hacer al devenir ateos es que “no creemos ni en el Dios de los cristianos, que es el único verdadero”.
El Dalai Lama, quien acaba de cumplir 75 años, tiene otra teoría. Para él hay una “unidad” entre todas las religiones. Su idea es que en el fondo todas ellas predican el mismo mensaje de amor, tolerancia y compasión. Historiadores de la religión como Karen Armstrong o Huston Smith se demuestran de acuerdo; entre las principales religiones hay más parecidos que diferencias.
Hay que prestar atención a los argumentos. Para Cal Thomas en efecto todas las religiones son un intento de ganarse el favor de Dios a través del esfuerzo personal. Para él, sin embargo, resulta única la aportación de Jesús de Nazareth, en forma de intento por reconciliar a un hombre en pecado con su Dios bondadoso. Un argumento escurridizo, dado que el Dios del antiguo testamento no era en general buen socio; sanguinario, celoso, machista, arbitrario. En todo caso es Dios el que habría necesitado la colaboración de Jesús para cambiar esa imagen ante un hombre que en realidad no suele pecar más allá de lo que las circunstancias le obligan.
Robert Thurman es algo más agresivo. Para él la teoría de que todas las religiones son iguales no es cierta y además es irrespetuosa dado que atenta contra la variedad de las religiones, no respeta las elecciones religiosas de los demás, y es peligrosa porque nos devuelve a los tiempos del fanatismo religioso y a la intolerancia de las cruzadas. Me temo que para estar de acuerdo hay que aceptar que alguna vez salimos de esos tiempos de fanatismo religioso. Es lo mismo que afirma Susan Jacoby. Si todas las religiones fuesen iguales, es improbable que la religión hubiese sido la fuente de conflictos que lleva siendo durante toda la historia de la humanidad.
Así pues, probablemente las religiones son distintas, simplemente porque son manifestaciones de culturas distintas. La sentencia del humanista Tom Flynn me parece acertada. Todas las religiones son creaciones humanas, y todas ellas están igualmente equivocadas. Es lo único que tienen en común, porque cada una de ellas es fuente de una abundante diversidad de conceptos, y eso es lo que las hace distintas.
Lo único que nos hace iguales a todos es nuestra capacidad para cometer errores. Es ahí donde merece la pena marcar la diferencia.

lunes, 12 de julio de 2010

OTROS GOLES por Koldo Aldai

Koldo escribe este artículo que comparto. Necesitamos el mismo entusiasmo colectivo que estamos demostrando en el Mundial de fútbol para jugar otros juegos más decisivos, marcar goles más importantes, la humanidad se enfrenta a grandes "juegos" que no pueden tener ganadores o perdedores, o todos ganamos, o todos perdemos.



Dicen los comentaristas deportivos que cabeceó con el corazón, con el alma de todo un país. ¿Quién movió la cabeza de Puyol? ¿Sólo, el propio delantero, o con el apoyo de los millones de españoles que corrían con él, que insuflaban al futbolista y a su equipo ánimo en su espíritu, fuerza en sus músculos, precisión en sus movimientos? Adquirimos una fuerza impresionante cuando juntos/as apostamos por metas colectivas.


¿Y si nuestros balones volaran más alto? ¿Y si colocáramos más arriba nuestras aspiraciones, nuestras porterías? Hemos de batirnos también en otros campos, sobre otras alfombras, ante otras redes… ¿Y si el sueño de “la roja” fuera más ancho? ¿Y si ese desbordante caudal de energía colectiva nos siguiera acompañando tras otras metas? ¿Y si la verdadera batalla no fuera contra los de blanco o los de naranja? ¿Y si tuviera más que ver con mejoras globales, con dignificar y elevar la vida en todas sus manifestaciones?
El entusiasmo mantiene vivos a los pueblos, pero un campo de fútbol, por muchas cámaras que se le echen encima, es un espacio muy limitado. La palabra “entusiasmo” viene precisamente de “en-theos”, que significa “lleno de Dios”. Cuando somos “en theos” podemos cumplir imposibles. Vivimos un entusiasmo colectivo que nos ha proporcionado “la roja”, pero dicen que en realidad ese Dios del coraje sin fondo está con nosotros en todos los “choques” que merecen la pena, en todos los desafíos nobles, por difíciles que se manifiesten. 

El mundo no cambiará por más balones que se encajen en una u otra portería. Pero todo este “ensayo” del mundial nos ha valido para vivir la experiencia del entusiasmo colectivo. Sudáfrica fue sólo laboratorio. Ahora tocan otros tantos, ahora llegamos a las auténticas finales. Ahora toca gol al hambre, a la explotación, al armamentismo…, cabezazos de muerte a la violencia, a la división, al odio… Ahora toca el “A por ellos” de verdad…, a por la miseria, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación de la Tierra… ¿Cuánto mundial aún por jugar? ¿Cuánto gol aún por marcar? No sabemos lo que hará “la roja”, no sabemos lo que ocurrirá el domingo al atardecer, pero todos merecemos un trozo de gloria, el gozo de constatar que nuestro equipo, por nombre Humanidad, también progresa. Todos somos seguidores de ese club de 6.000 millones de socios. Medien o no brillantes cabezazos, todos merecemos alzar una copa de victoria.

La dignidad antecede a la gloria. Todos sin exclusión alguna la meritamos, dignidad de todos los niños de la tierra que bien de mañana cogen libros y marchan hacia una pizarra, la dignidad de todas las mujeres de todas las latitudes por fin respetadas y honradas; de todos trabajadores/as recompensados con justicia en su tajo; la dignidad de todos los hogares con un pan en su mesa; la dignidad de todos los seres, de todos los pueblos por fin considerados, por fin libres… He ahí sólo algunos goles que nos aguardan.

Mantener el ardor colectivo nos permite atender otros retos. El Dios de la vida y el entusiasmo, el Dios de la fuerza y la bondad infinitas, “que los hombres distintos llamamos con distintos nombres” (Lanza de Vasto), siempre está con nosotros, cuando nuestros balones cobran altura y nuestras porterías también se elevan.

Reciclemos pues ese coraje grupal. Vayamos juntos a por otros goles. Vayamos a por una gloria que vista todos los colores, que campe en todas las geografías; una gloria que no se acabe en una orgía de cuestionable gusto en la céntrica fuente de una ciudad eventualmente dichosa; gloria que perdure, gloria eterna de todos los hombres y mujeres de la tierra compartiendo y cooperando, viviendo en auténtica paz, en genuina fraternidad.

Ficción de deporte y cerveza a granel, cuando la realidad permita juego, cuando la explotación y el horror sean derrotados. Mientras tanto, no decaiga la ilusión, no nos abandone el próximo lunes el entusiasmo. ¡Juntos podemos! Ese Dios sin nombre, ese Dios con todos los nombres, afina nuestro tiro ante las mentadas y urgentes porterías. Hay camisetas para todos. Sudemos batallas verdaderas, penaltys que harán historia. Saltemos juntos a la causa común, al campo ineludible, mañana puede ser demasiado tarde. 

Koldo Aldai
www.artegoxo.org
www.portaldorado.com

viernes, 9 de julio de 2010

DUELO Historico GUITARRA-BANJO


Lee el texto antes de ver el video. Duelo de banjos... 1972 de la película "Amarga Pesadilla"
 
El niño que toca el banjo no es actor, es un chico autista que residía cerca del lugar donde se estaba filmando la película.

Cuando,por casualidad, el equipo paró en una gasolinera, surgió esta escena notable del film, que el director Boorman tuvo la felicidad después de incluir en la historia...

Fíjate en la expresión del niño... Al principio, triste y pequeño. Pero, a medida que toca su banjo, crece con la música y se va dejando llevar por ella hasta transformar su expresión en alegría, rescatada gracias a un guitarrista forastero.

El niño crece, brilla y exhibe su sonrisa expresada en los pliegues de su deficiencia – sonrisa maravillosa que la magia de la música trae a la superficie.

Después, vuelve dentro de si, dejando su parte de belleza eternizada en este film.

Ve el video para que seas testigo del excelente duelo de guitarra y banjo que marcó toda una época dentro de la música.

video

miércoles, 7 de julio de 2010

MAHA PRASÑA PARAMITA cantado en sánscrito



Adjunto El sutra de la Gran Sabiduría (Maha prajña Paramita Hridaya sutra) cantado en sanscrito por un coro de mujeres orientales.
Espiritualmente desde una visión Budista es importante, pero musicalmente es además muy bello. Te lo regalo.

viernes, 2 de julio de 2010

OPTUS SECRET TRAINING CAMP



En un mundo paralelo al nuestro, Africa también es la protagonista de un Mundial de fútbol, pero un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados.
Digamos que los rivales juegan en casa, cosa que les da cierta ventaja,... 
pero esto es fútbol y hasta el último minuto, no hay nada escrito.

Optus Secret Training Camp from Paranoid US on Vimeo.

GRAVEDAD HORIZONTAL


Corto buenísimo producido para Canal+ donde nos muestran un mundo en el que la gravedad no actúa por igual para todos.

Extract of Rubika ( Le laboratoire - Canal + ) from Ludovic HABAS on Vimeo.