domingo, 31 de octubre de 2010

Visita Guiada - "iJam" - Shackleton

Aunque sea vegetariano, te recomiendo el Ijam.


Shackleton presenta el producto revolucionario de estas navidades. Bienvenido al mundo del iJam. 


viernes, 29 de octubre de 2010

Kamal Meattle habla sobre cómo generar tu propio aire puro


El investigador Kamal Meattle nos muestra cómo podemos obtener un aire de interior mediblemente más puro a través de la disposición de tres plantas de interior comunes, en puntos específicos de una casa u oficina.

miércoles, 27 de octubre de 2010

ENVUELTO EN UNA PANTALLA SOLAR












El revestimiento translúcido ETFE del edificio Media-TIC permite obtener la máxima iluminación natural con un coeficiente altísimo de filtración de luz ultravioleta.
Ubicado en Barcelona, en el distrito tecnológico por excelencia, el edificio Media-TIC será la sede emblemática del mundo digital de la ciudad y un punto de encuentro para las empresas e instituciones vinculadas con las tecnologías TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).
El arquitecto, Enric Ruiz-Geli, explica que es una respuesta a la nueva arquitectura verde y que cuenta con los mayores criterios de eficiencia energética.
Promovido por el Consorci de la Zona Franca, la construcción posee una superficie edificada de 23.059 m2 y 38 metros de altura y muestra su esqueleto metálico gracias a un revestimiento translúcido e innovador, el ETFE (Ethilene Tetrafluorethilene). Esta envoltura de polímero, de 2.500 m2 de extensión, actúa de cobertor externo y, al mismo tiempo, de pantalla solar móvil que facilita la penetración de la luz y el ahorro térmico. Por un lado, permite reducir el grosor de la fachada a 0,2 milímetros y, por otro, obtiene la máxima iluminación natural, pero con un coeficiente de filtración de luz ultravioleta –responsable del deterioro de objetos y pinturas– del 85%. Además, por su gran densidad, es antiadherente y, por tanto, casi no se ensucia.
La construcción tiene tres capas de material en la fachada sureste, que es la que recibe más insolación. Éstas se inflan domóticamente a través de unos sensores, de modo que se acaban formando dos cámaras de aire. La primera capa de ETFE es transparente, pero la segunda y la tercera tienen un patrón de diseño inverso que, al inflarse y desinflarse, dan transparencia u opacidad. De este modo se ajusta la entrada de la luz y el calor cuando la insolación es mayor. El sistema consigue gestionar el movimiento del aire de toda una fachada con unos resultados muy favorables en eficiencia energética. Concretamente, la fachada suroeste utiliza la configuración EFTE niebla, que inyecta nitrógeno pulverizado a unas bolsas longitudinales de ETFE dispuestas a lo largo de la propia fachada. Gracias a esta acción, se pasa de un factor solar 0,45 –el exigido por el Código Técnico de la Edificación– a un FS del 0,10; es decir, cuatro veces inferior.
El ahorro energético del Media-TIC equivale a evitar el vertido en la atmósfera de 114 toneladas de CO2 al año o a la producción eléctrica generada por 700 captadores fotovoltaicos. La incorporación del ETFE en las fachadas sureste y suroeste reduce la carga energética muy significativamente, con un ahorro en climatización del 20%. Por otra parte, el tejado del edificio alberga una cubierta fotovoltaica y, en parte, otra natural ajardinada. Por último, el agua de la lluvia es recogida en una cisterna con el fin de aprovecharla en el circuito de aguas no potables del edificio.
Por Enric Aulí y Jordi Fernández

REVISTA INTEGRAL

martes, 26 de octubre de 2010

CUANDO LA NASA CONSTRUÍA AEROGENERADORES



El viento es una energía abundante pero controlarlo de forma  eficiente no es un problema fácil. El aerogenerador de esta primera imagen es la turbina construida por Charles F. Brush en 1888. Tenía 144 palas de madera de 17 metros de longitud y tan sólo 12 Kw de producción máxima. Y se trataba del diseño mas avanzado a finales del siglo XIX. Para mejorar estos resultados se necesitaba mucha ciencia, especialmente aerodinámica,  y el arranque de la aviación parecía una oportunidad en ese sentido.
Un pionero olvidado, el danés Poul la Cour, fue el primero en utilizar túneles de viento para demostrar los molinos tenia mucho mas rendimiento utilizando menos palas y haciéndolas girar más rápido. Sin embargo, durante más de medio siglo, apenas se vieron avances en este campo. Por eso, en la década de los 70, los molinos eólicos eran una tecnológica que parecía destinada al olvido. El petróleo costaba 1,8 dólares por un barril de 200 litros. Si algún día escaseaba, la energía nuclear prometía un relevo muy barato y seguro.
Eran los años anteriores al accidente de Three Miles Island, y el movimiento ecologista apenas estaba naciendo. A pesar de algunos intentos voluntariosos, como el diseñoSmith-Putnam, los aerogeneradores eléctricos parecían una curiosidad mas que una alternativa energética.
Ese era el estado de la tecnología cuando la NASA entró en juego. NASA es el acrónimo en inglés de Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio. Es la parte espacial la que se lleva los grandes titulares pero  su origen puede rastrearse a una olvidada agencia, la NACA, creada para promover el estudio en el campo de la aeronáutica. Y la aeronáutica es y ha sido una parte importante de su trabajo.
Lo que la NASA aportó fue el primer programa de desarrollo sistemático que buscaba responder a multitud de detalles necesarios para convertir una idea interesante en una máquina rentable. ¿Cuál era el mejor diseño, eje vertical u horizontal? ¿Qué altura debida tener la torre? ¿y a que distancia de sus compañeras? ¿Cuál era el perfil aerodinámico mas adecuado para una pala?
Aunque la pregunta mas simple pero mas importante era, ¿cuantas palas debía tener un aerogenerador para dar el mejor rendimiento? Después de todo, una pala es uno de los elementos más caros de un molino. ¿No sería suficiente con dos? ¿O incluso con una pala y un contrapeso adecuado? Para resolver estas preguntas, la NASA construyó 13 pequeños diseños experimentales, varios diseños de eje vertical y 5 grandes modelos de eje horizontal. Fue en estos últimos, donde se probaron configuraciones de 1, 2 y 3 palas para comparar su rendimiento.
Imagen | Prototipo del Mod-0 dotado de una pala y contrapeso.
Una de las conclusiones fue que, al reducirse el número de palas, bajaba poco  el rendimiento. A cambio aparecían otros problemas. Menos palas obligaban al aerogenerador a girar más rápido y eso implicaba mas ruido. Por otro lado, aumentaban mucho las vibraciones cuando una pala pasaba junto a la torre y quedaba fuera del flujo del viento. Un diseño de tres palas resulto ser la solución mas barata y que menos problemas causaba. Otro problema era la irregularidad del viento. El propio La Cour había sugerido que los molinos se utilizasen para producir hidrogeno y así disponer de energía cuando el viento no soplase. Las células de combustible, como desarrolladas para el programa Apolo, podían utilizar ese hidrogeno para generar electricidad.
Las piezas empezaban a encajar mientras la preocupación por el suministro de energía seguía aumentando y los países de la OPEP aumentaban su control. En 1977 se fundó el departamento de Energía (DOE) que heredó la mayor parte de las investigaciones desarrolladas por la NASA. Parecía un buen momento, tras unos pocos años de explosivo desarrollo, se disponía de diseños y tecnología capaces de revolucionar la producción de energía. Es cierto que se trataba de modelos experimentales, aún caros y frágiles, pero estaban llenos de posibilidades. Desgraciadamente, igual que había sucedido 10 años antes con el programa Apolo, el sueño terminó cuando parecía al alcance de la mano. El precio del petróleo volvió a bajar y los molinos perdieron el interés económico inmediato. Y, sin él, terminaron las investigaciones a gran escala.
Imagen | Comparativa de los aerogeneradores de la NASA. Adviértase el error en el Mod-5A. El diámetro previsto era de mas 121 metros (400 pies)
Durante 20 años, el WST-4 mantuvo el record como la turbina más potente jamás construida. Sin embargo, su potencia palidece frente al Mod-5A, un monstruo de 7,3 MW de potencia capaz de igualar a los diseños mas recientes de la empresa Enercon. Desgraciadamente General Electric se retiro del proyecto  tras diseñarlo y nunca llego a construirse. Al igual que sus parientes lejanos, el Saturno V y el aún más potente cohete Nova, fueron diseños por delante de su tiempo y que fueron abandonados antes de demostrar todo su potencial.
PUBLICADO EN WWW.AMAZINGS.ES por:
Ambrosio Liceaga vio Cosmos de pequeño y aún no se ha recuperado. Empezó con su blog (Ciencia de bolsillo) en 2005 cuando un compañero le avisó de que tantas historias sobre ciencia tenia que interesar a algún otro. A cualquier otro. En la vida real, trabaja como ingeniero industrial porque cambiar el mundo podría ser aún mas divertido que entenderlo. Lamentablemente, aún no ha conseguido ninguna de las dos cosas.

lunes, 25 de octubre de 2010

KONSTANTIN NOVOSELOV: "La ciencia me divierte, es lo esencial"

Muy interesante entrevista publicada en El País.


ENTREVISTA: KONSTANTIN NOVOSELOV Premio Nobel de Física 2010

"La ciencia me divierte, es lo esencial"



Con solo 36 años, es el galardonado más joven en esta disciplina desde 1973 y se lo toma con total naturalidad, como si no fuera a cambiarle la vida. El hallazgo que le ha llevado a la gloria es un material excepcional: el grafeno


ALICIA RIVERA - Manchester - 24/10/2010

Recibir el Premio Nobel con 36 años recién cumplidos, debería alterar la vida de uno hasta el vértigo. No parece ser el caso de Konstantin Novoselov. El pasado 5 de octubre, en este mismo despacho de la Universidad de Manchester, recibió la llamada telefónica soñada por cualquier científico en cualquier rincón del mundo: era la Real Academia Sueca de Ciencias comunicándole que su antiguo profesor -y ahora colega y amigo- Andre Geim y él mismo eran los galardonados con el Nobel de Física 2010. "El mayor cambio estos días es que mis dos niñas, por alguna razón, duermen mal, son gemelas y tienen 14 meses", dice con toda naturalidad Novoselov en su primera e inesperada respuesta. "Todo lo demás... Poco a poco la vida está volviendo ya a la normalidad", añade convencido de que ha pasado ya casi todo el alboroto de este premio, que reconoce el descubrimiento de una forma bidimensional de carbono, llamada grafeno, con propiedades extraordinarias de dureza, resistencia, transparencia....


"No sé si el grafeno está patentado o no; desde luego, nosotros no hemos patentado nada", responde Novoselov casi con sorpresa ante la simple idea de registrar ese nuevo material.En cuanto al medio millón de euros que recibirá Novoselov con el honor del Nobel, todavía no tiene ni idea de qué hará con tanto dinero, y ante la solemne ceremonia de entrega del galardón (el 10 de diciembre en Estocolmo), lo que más le incomoda es tener que ir de compras y hacerse con la indumentaria apropiada. "Espero que de esto se ocupe mi esposa, ir de compras es algo que odio", dice Novoselov. "La verdad es que no tengo un traje...", afirma, y apunta con extrañeza algunos comentarios que le han hecho sobre su aspecto desaliñado, con camiseta y vaqueros, en las fotos que dieron la vuelta al mundo al anunciarse el galardón. "Es que yo vengo a trabajar así", dice. Y efectivamente hoy va con camiseta y vaqueros.


La normalidad para este físico de estado sólido es su despacho y las horas que pasa en su laboratorio, al otro lado del pasillo, donde hace seis años, haciendo experimentos con Geim, obtuvieron por primera vez el grafeno, material con unas propiedades fascinantes y unas aplicaciones potenciales tan atractivas (en pantallas táctiles o en paneles solares) que se ha convertido ya en el material de moda.


El hallazgo surgió en lo que estos dos científicos rusos que trabajan en Reino Unido llaman los experimentos de los viernes, cuando, una vez que dejan atrás las actividades normales de la semana, se meten en el laboratorio a jugar con la ciencia, a ensayar ideas y ponerlas en práctica con sus propias manos y los medios que tienen a su alrededor, "para probar cosas locas y divertirnos un poco en el laboratorio antes de ir a tomar unas cervezas", cuenta Novoselov.


Kostya (diminutivo que figura en la puerta de su despacho) reconoce que alguna cosa sí que ha cambiado en su vida diaria a partir del Nobel: "Necesito un poco más de experiencia para rechazar invitaciones de la gente. El mayor problema que tengo estos días es que recibo cinco veces más correos electrónicos, muchos de ellos invitándome a esto y lo otro... Y la cuestión es cómo decir que no educadamente. Todo esto me está llevando más tiempo de lo normal, pero me voy haciendo con la situación".


Serio, seguramente tímido, concentrado en su trabajo, con determinación y seguridad en sí mismo, piensa unos instantes las respuestas, cortas y concisas. Al recibir el Nobel tan joven, tiene por delante tres o cuatro décadas de carrera científica permanentemente iluminado por los focos de la fama y el prestigio. ¿Le agobia tener que ser brillante el resto de su vida? "No, la gente aquí, a mi alrededor, los alumnos... ya se han olvidado todos del Nobel; hubo un poco de alboroto los primeros días, pero la situación ya ha vuelto a la normalidad". ¿Es usted un genio? La respuesta es inmediata: "No, en absoluto. La ciencia me divierte, eso es lo esencial".


Novoselov tiene un despacho normal con grandes ventanas en el edificio Schuster de la Universidad de Manchester, muebles modernos funcionales, una mesa de despacho, dos sillas, una librería, ordenador, libros y papeles, más una mochila en el suelo. La cita es a media mañana y para concretarla no se han cruzado más que tres o cuatro mensajes electrónicos en los que el científico ha escrito, en total, 12 palabras y firmando siempre Kostya.


La obvia pregunta sobre el grafeno provoca una respuesta algo más larga de Novoselov: "Imagine un material que tiene todas las mejores propiedades posibles que pueda esperar: el material más fino, más fuerte, más conductor de electricidad, transparente... es el grafeno. En términos físicos es una única capa de un átomo de grosor, pero muy, muy resistente y más duro que el diamante. Este material tiene unas propiedades realmente sorprendentes y es lo que ahora seguimos estudiando. Tal vez lo más extraño es que solo tiene un átomo de grosor y puedes hace láminas de centímetros e incluso de metros que mantienen esas propiedades".


El panorama de las aplicaciones potenciales es muy amplio. Un ejemplo son los recubrimientos transparentes conductores de electricidad para pantallas táctiles o teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos, apunta Novoselov. En cuanto a su aplicación predilecta, zanja la cuestión tras un par de segundos de reflexión y una respuesta escueta: "Todavía no está lista, estamos trabajando en ello".


El método por el que obtuvieron el grafeno parecía casi una broma en el comunicado de la Fundación Nobel que describía el trabajo de Geim y Novoselov, si uno cree que la ciencia actual exige grandes y avanzadísimas instalaciones para lograr resultados que merezcan la pena. "La idea de intentar algo con el grafeno fue de André y la forma de lograrlo fue mía", explica Novoselov.


Esa forma de lograrlo era tan simple como ir sacando láminas del grafito del que están hechas las minas de los lapiceros, mediante una cinta adhesiva corriente. Eso sí, jugó el factor suerte en esos experimentos de los viernes, cuando eligieron como soporte de la lámina bidimensional de carbono un trozo de silicio con el espesor de óxido que resultó ser apropiado. Ese material estaba por allí, pero no hubiera servido cualquier soporte. Eso sí, que nadie se engañe, en ciencia uno tiene que saber donde está, saber lo que busca, entender lo que ha descubierto y, en resumen, como dice Novoselov, "trabajar mucho". Aunque, añade, "es muy divertido"


¿Se puede sintetizar el grafeno? "Sí, ya se ha hecho", dice, de nuevo con una de las respuestas algo más largas cuando habla de ciencia. "Se está trabajando mucho para hacer grandes láminas de grafeno sintético porque impulsará las aplicaciones. Pero el sintético no es tan bueno como el natural, aunque suficiente para muchos usos... La verdad es que la naturaleza lo hace mejor que nosotros".


Geim no está hoy en la universidad, pero su despacho se sitúa en el mismo pasillo que el de Kostya y siguen compartiendo laboratorio. Novoselov nació en 1974 en Nizhny Tagil (Rusia) y estudió en la Universidad Física Técnica de Moscú; al acabar la carrera se fue a Holanda para hacer la tesis doctoral con Geim, ahora de 51 años. El entonces profesor se marchó después a Manchester y Novoselov le siguió en 2001. Le gustaba la física desde pequeño: "Siempre he sido un chaval digamos que técnico, de esos que andan desarmando aparatos por casa", recuerda. Sus padres tienen estudios universitarios, pero no científicos, y su hermana está inmersa en el mundo cultural en Rusia. "Elegí física de estado sólido porque te permite hacer cosas directamente; por ejemplo, logras un cristal y en pocos días estás haciendo investigación a fondo con él", comenta.


En los últimos años, Novoselov y Geim andan muy ocupados y los experimentos de los viernes han quedado un poco relegados; solo recientemente los han podido retomar con asiduidad. "Es el placer de experimentar en nuestro laboratorio. A lo largo de los años hemos hecho muchas cosas, unas funcionan y otras no", dice. Tampoco rige para estos dos físicos la supuesta diferencia entre ciencia básica y aplicada. "No tiene mucho sentido, hacemos la investigación que nos parece estimulante y a veces son cosas muy prácticas, mientras que otras son de física básica".


En uno de esos experimentos hecho con plena libertad y guiado por la inspiración y la curiosidad, Geim logró hacer levitar ranas en un campo electromagnético, mereciendo por ello el IgNobel, el premio Nobel alternativo y humorístico. Fue en los años noventa y Novoselov aún no trabajaba con él, pero afirma que no le importaría en absoluto, al contrario, recibir ese otro galardón.


Con menos de 10 colaboradores que comparten en los proyectos, Geim y Novoselov dedican la mitad de su tiempo al grafeno. "Es un campo tan amplio, tiene tantas propiedades inusuales...", señala el segundo. La celebración del equipo sigue pendiente casi tres semanas después del anuncio del Nobel. Ese día hicieron un poco de fiesta en los despachos, pero todavía no se han puesto de acuerdo acerca del auténtico festejo.


"Recibí la llamada del Nobel aquí, en mi despacho, cuando estaba discutiendo unos resultados recientes, por skype (telefonía por Internet) con unos colaboradores", recuerda Novoselov. "Me quedé muy sorprendido, pero no me pareció una broma. Yo creo que esos tíos de la Academia Sueca tienen bastante experiencia y saben cómo hacer esa llamada, te lo dicen de una manera que te lo crees". No recuerda muy bien su primera reacción, pero intentó continuar con la conversación por skype, "aunque tengo la sensación de que no dije muchas cosas sensatas, y me di cuenta de que me quedaba apenas media hora ese día para hacer las cosas pendientes". Enseguida fue llegando gente al despacho y las llamadas telefónicas... En fin, lo normal cuando uno recibe el Nobel.


Hace seis años, cuando estos dos rusos afincados en Reino Unido dieron con el grafeno, la idea de esa forma del carbono estaba en el ambiente científico y varios grupos en el mundo perseguían su obtención. El anuncio del éxito fue tan poco corriente como los dos descubridores. Geim y Novoselov escribieron un artículo científico, como hace cualquier investigador que descubre algo, y lo enviaron a una de las más prestigiosas revistas especializadas: Nature. Sin embargo, se lo rechazaron. "Pusieron pegas sobre unas medidas de los experimentos que en realidad todavía ahora no se han completado, pero lo cierto es que no lo aceptaron", recuerda Novoselov. "Lo arreglamos un poco y lo enviamos a Science [la publicación competidora de Nature] y nos dijeron que sí... Con estas revistas siempre te puedes esperar cosas así", dice.


Novoselov no pasa por alto en absoluto que la ciencia es un entorno muy competitivo. "La competencia es buena porque te ayuda y te orienta para hacer las cosas mejor y más rápido, lo que es estúpido es hacer tu trabajo para publicar los resultados y no por la ciencia en sí".


La jornada de Novoselov arranca muy temprano. "Despierto a las niñas, Sofia y Victoria, les doy el desayuno, las preparo y las llevo a la guardería; llego a la universidad sobre las 9.30 y salgo hacia las 9.30 de la noche. Es que si quieres lograr algo no basta con ser suficientemente inteligente, también tienes que trabajar mucho". Su esposa es rusa, la conoció en Holanda y es jefa de laboratorio en una pequeña empresa. Les gusta salir a pasear por el campo, en los alrededores de la ciudad, y Kostya antes jugaba algo al fútbol. Ahora, con sus niñas gemelas y su laboratorio, el tiempo libre se ha estrechado mucho.


A las niñas, comenta, no cree que tenga nunca que contarles lo del Nobel: "Estoy seguro de que son inteligentes y que lo descubrirán ellas mismas, sin que yo tenga que decirles nada". Novoselov sabe que su vida cambiará con el premio, pero prefiere que sea lo mínimo posible.


En diciembre tendrá que ir a Estocolmo a recibir el Nobel, a las celebraciones y actos. "Seguro que es divertido, vendrá mi familia de Rusia, los amigos... Tendré que preparar una charla, pero eso no me preocupa, lo hago normalmente. Lo peor son ahora los preparativos. Es terrible", dice, con sincera expresión de angustia.


El laboratorio, al otro lado del pasillo, es un espacio amplio lleno de equipos y herramientas. Novoselov saca una muestra de grafeno y la coloca bajo el microscopio. ¿Se va a quedar en Manchester o ya tiene ofertas de otros centros? "Este es un buen sitio, pero los científicos normalmente tienen que moverse de vez en cuando, porque eso incentiva su creatividad, suscita nuevas ideas... Así que en algún momento cambiaré". ¿A Rusia? "No, no creo".


Novoselov ha estado en España invitado por el Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón. No olvida citar con afecto y respeto a sus colegas españoles Francisco Guinea, Maria Vozmediano y Elsa Prada, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con los que tiene una estrecha colaboración sobre el grafeno.


Una última pregunta: ¿cómo explicaría el placer de investigar y descubrir a alguien no familiarizado con la ciencia? Lo piensa unos segundos y una leve sonrisa indica que ha dado con la respuesta satisfactoria: "Imagine que está recorriendo el Gran Cañón de Colorado o un sitio así de bonito en España, o en Canadá... El paisaje que se le va apareciendo ante los ojos es grandioso y uno sigue avanzando convencido de que un poco más allá habrá otro panorama más estupendo aún. Tienes que trabajar duro para avanzar, pero lo haces porque esperas encontrar algo magnífico, interesante. Esta es la mejor comparación con la investigación".

domingo, 24 de octubre de 2010

Actualizar la pedagogía ante el mundo cambiado, por Leonardo Boff

Leonardo Boff publica lo que podemos llamar un decálogo para cambiar el mundo elaborado por Clodovis Boff. Merece la pena leerlo y difundirlo:









Siglos de guerras, de enfrentamientos, de luchas entre pueblos y de conflictos de clase nos están dejando una amarga lección. Este método primario y reduccionista no nos ha hecho más humanos, ni nos aproxima más unos a otros, ni mucho menos nos ha traído la tan ansiada paz. Vivimos en permanente estado de sitio y llenos de miedo. Hemos alcanzado un estadio histórico que, en palabras de la Carta de la Tierra, «nos convoca a un nuevo comienzo». Esto requiere una pedagogía, fundada en una nueva conciencia y en una visión incluyente de los problemas económicos, sociales, culturales y espirituales que nos desafían.

Esta nueva conciencia, fruto de la mundialización, de las ciencias de la Tierra y de la vida y también de la ecología nos está mostrando un camino a seguir: entender que todas las cosas son interdependientes y que ni siquiera las oposiciones están fuera de un Todo dinámico y abierto. Por esto, no cabe separar sino integrar, incluir en vez de excluir; reconocer, sí, las diferencias, pero buscar también las convergencias, y en lugar del gana-pierde, buscar el gana-gana.



Tal perspectiva holística está influenciando los procesos educativos. Tenemos un maestro inolvidable, Paulo Freire, que nos enseñó la dialéctica de la inclusión y a poner «y» donde antes poníamos «o». Debemos aprender a decir «sí» a todo lo que nos hace crecer, en lo pequeño y en lo grande.

Fray Clodovis Boff acumuló mucha experiencia trabajando con los pobres en Acre y en Río de Janeiro. En la línea de Paulo Freire, nos entregó un librito que se ha convertido en un clásico: Cómo trabajar con el pueblo. Y ahora, ante los desafíos de la nueva situación del mundo, ha elaborado un pequeño decálogo de lo que podría ser una pedagogía renovada. Vale la pena transcribirlo y considerarlo, pues puede ayudarnos, y mucho.

«1.  al proceso de concientización, al despertar de la conciencia crítica y al uso de la razón analítica (cabeza). Pero  también a la razón sensible (corazón) donde se enraízan los valores y de donde se alimentan el imaginario y todas las utopías.

2.  al ‘sujeto colectivo’ o social, al ‘nosotros’ creador de historia (‘nadie libera a nadie, nos liberamos juntos’). Pero  también a la subjetividad de cada uno, al ‘yo biográfico’, al ‘sujeto individual’ con sus referencias y sueños.

3.  a la ‘praxis política’, transformadora de las estructuras y generadora de nuevas relaciones sociales, de un nuevo ‘sistema’. Y también a la ‘práctica cultural’ (simbólica, artística y religiosa), ‘transfiguradora’ del mundo y creadora de nuevos sentidos o, simplemente, de un nuevo ‘mundo vital’.

4.  a la acción ‘macro’ o societaria (en particular a la ‘acción revolucionaria’), la que actúa sobre las estructuras. Pero  también a la acción ‘micro’, local y comunitaria (‘revolución molecular’) como base y punto de partida del proceso estructural.

5.  a la articulación de las fuerzas sociales en forma de ‘estructuras unificadoras’ y centralizadas. Pero  también a la articulación en ‘red’, en la cual por una acción descentralizada, cada nudo se vuelve centro de creación, de iniciativas y de intervenciones.

6.  a la ‘crítica’ de los mecanismos de opresión, a la denuncia de las injusticias y al ‘trabajo de lo negativo’. Pero  también a las propuestas ‘alternativas’, a las acciones positivas que instauran lo ‘nuevo’ y anuncian un futuro diferente.

7.  al ‘proyecto histórico’, al ‘programa político’ concreto que apunta hacia una ‘nueva sociedad’. Pero  también a las ‘utopías’, a los sueños de la ‘fantasía creadora’, a la búsqueda de una vida diferente, en fin, de ‘un mundo nuevo’.

8.  a la ‘lucha’, al trabajo, al esfuerzo para progresar,  a la seriedad del compromiso. Y  también a la ‘gratuidad’ tal como se manifiesta en el juego, en el tiempo libre, o simplemente, en la alegría de vivir.

9.  al ideal de ser ‘ciudadano’, de ser ‘militante’ y ‘luchador’,  a quien se entrega lleno de entusiasmo y coraje a la causa de la humanización del mundo. Pero también  a la figura del ‘animador’, del ‘compañero’, del ‘amigo’, en palabras sencillas,  a quien es rico en humanidad, en libertad y en amor.

10.  a una concepción ‘analítica’ y científica de la sociedad y de sus estructuras económicas y políticas. Pero  también a la visión ‘sistémica’ y ‘holística’ de la realidad, vista como totalidad viva, integrada dialécticamente en sus varias dimensiones: personal, de género, social, ecológica, planetaria, cósmica y trascendente».

Fuente: Koinonia

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor, más información enWikipedia
Publicado en el blog: ESPIRITUALIDAD Y POLÍTICA
Enlace a todos los artículos de Leonardo Boff en este blog