jueves, 25 de junio de 2009

Vídeo: Bodhisattva en el metro


Un bodhisattva es alguien embarcado en el camino de Buda, a través de la compasión y la sabiduría, en este maravilloso vídeo podemos ver lo fácil que es cambiar el mundo aquí y ahora, a veces pensamos que no tenemos fuerza, capacidad para el gran objetivo de cambiar el mundo. En realidad se trata de cambiar nuestro mundo, nuestro entorno, crear espacios de felicidad. no te arrepentirás de verlo, ya lo han hecho casi un millón de personas, te aseguro que te reirás.



Vídeo: Debate la Crisis y el Paro, Santiago Niño Becerra y Luis Ayala


El magnífico programa El Debate de CNN+ presentado por José María Calleja, ha dedicado su último debate a la crisis y el paro, con dos buenos y conocidos economistas. Santiago Niño Becerra, Catedrático de Estructura Económica de la Facultad de Economía IQS, Universidad Ramon Llull, y autor del famoso libro El Crash del 2010. Y por otro lado Luis Ayala, profesor de Economía Aplicada y uno de los autores del último Informe FOESSA de Cáritas. Puedes encontrar mucha información sobre ellos en un blog muy interesante, el cual está añadido en los blogs que recomiendo y que visito con frecuencia:
El debate dura 30 minutos y está dividido en tres vídeos de 10 minutos, si tienes tiempo te los recomiendo, la crisis y el paro es el gran tema actual y los dos econonomistas saben de lo que hablan.
Primera parte:



Segunda parte:



Y tercera parte:

martes, 23 de junio de 2009

FACTO DELAFE ! QUÉ GUSTO !



Sigo recomendando música y grupos que me dicen algo. esto que os presento me gusta mucho, su letra está muy bien y creo que este grupo promete. Cuando lo escucho me parece que esuna mezcla muy limpia entre lo que me gusta mí y lo que les gusta a mis hijas. Ellas prefieren el hip hop y a mi me suena bien la música aunque me gusta que tenga buen ritmo, buenas (y limpias) letras y que me agrade en ese punto de mi cabeza que sin saber de música sabe cuando algo le gusta y algo no. Me gusta compartir contigo la música que me agrada porque lo considero un pequeño regalo con algo de mí en el mismo. Yo me entiendo, es como regalar un libro a un amigo que no puede ser aséptico y sin tener algo de carga personal en la elección. Quisiera contarte quienes son estos de Facto Delafe, pero creo que Juan Manuel Blanco lo hace muy bien:


Facto Delafe Y Las Flores Azules, o lo que es lo mismo: Marc Barrachina ( Facto ) y Oscar D'Aniello ( Delafe ) pueden sentirse realmente satisfechos del resultado final de su disco. Sí señores. Se trata de uno de los discos del año, aunque haya llegado en el último suspiro. Procedentes de Barcelona, este grupo se desmarca del resto y presenta un producto de primeras inetiquetable. Eso que se ganan. Lo cierto es que últimamente, y según el estado de la industria musical, aportar algo que resulte distinto al resto ya supone toda una garantía.
Podríamos acercarnos a su estilo si hablamos de canciones con estructuras pop, mezcladas con ritmos hip hop ( o más exactamente trip hop ), ausencia aparente de estribillo en muchos de sus temas y un tempo delicadamente tranquilizador y relajante que consiguen con una receta perfecta de bases electrónicas, percusiones y teclados regados con pequeñas dosis de atmósferas orquestales que hacen todavía más especial su sonido. Con respecto a las letras, uno de los puntos fuertes de estos catalanes, podemos decir que responden a un brainstorming de ideas que mezcla estupendamente el parafraseado típico del hip hop con un lirismo de los que no te dejan impasible. Te llegan. Positivas y críticas a la vez. Acompañadas por la sutil y dulce voz de Helena Miquel ( vocalista de Élena ) resultan todavía más irresistibles. Y si hablamos ya de temas en concreto todo lo dicho anteriormente recobra automáticamente su significado al escuchar canciones como 'Enero En La Playa', 'Mar El Poder Del Mar', 'Mediterráneo', 'Fuzz', '1' y 'La Metavolante'. Quizá sean éstas dos últimas las más cercanas al sonido hip hop de todo el disco.
Seguramente cada opinión sobre esta propuesta sea distinta por la propia originalidad de la misma. Desde aquí os invitamos a todos a que les deis una oportunidad y os dejéis empapar por la frescura de un disco realmente bueno creado dentro de nuestras fronteras. El esfuerzo, si se le puede llamar así, merecerá la pena en todos los casos, pues Facto Delafe Y Las Flores Azules tienen toda la pinta de llegar lejos si consiguen mantener su personalidad intacta. Nosotros lo esperamos y, de momento, disfrutamos con cada escucha de su primer disco.




viernes, 19 de junio de 2009

EN MEMORIA DE LA SONRISA DE VICENTE FERRER



Reproduzco el texto publicado hoy en el diario EL MUNDO por FERNANDO BAETA con motivo del fallecimiento del Vicente Ferrer. Es un hombre al que siempre admiré por su obra, por su palabra y sobre todo por su sonrisa y paz. Me gustaría poder escribir algo que pudiese superar lo que adjunto, pero no puedo. es por ello que me permito publicar este magnífico texto como parte de mi recuerdo a este hombre. Quizás deba incluir un facto más: es una mezcla perfecta en equilibrio de la visión occidental y la oriental. Un antiguo Jesuita (gente magnífica independientemente de las creencias que tenga cada uno) y una visión oriental. OM MANI PADME HUM


Un milagro bajo un paraguas


Aún recuerdo aquel tórrido mediodía de abril de 1998 cuando todos en Agraharam, un pequeño pueblo colindante con Anantapur, buscaban desesperadamente la mirada del hombre que camina debajo de un paraguas. El termómetro supera los 50 grados, pero todos sus habitantes están en la calle para ver de cerca al hombre que les ha devuelto la esperanza. Todos se arremolinan bajo ese paraguas negro y viejo para honrar a Vicente Ferrer, el hombre que tuvo un sueño. Le ponen collares de flores, le lavan los pies, le dan agua de coco, dulces, le dan las gracias, le quieren…
Le quieren desde que en 1969 llegó a Anantapur, en el estado indio de Andhra Pradesh, para enfrentarse a la pobreza absoluta, para ayudar a los que nunca recibieron ayuda, para decirles a los ‘intocables’, a los pobres de los pobres, que ellos también tenían derecho a vivir y a vivir con dignidad. Y lo hizo desde una pequeña casa que le dejó una organización protestante y en la que sólo había una mesa, una silla, una máquina de escribir y un mensaje en la pared: «Espera un milagro». Siempre recordaba esa frase y lo que pensó nada más leerla: que no había milagro que esperar, que había que salir a buscarlo, que era una locura pero que había que intentarlo.
La locura había empezado mucho antes. En las calles de Barcelona, primero; en el coro de su catedral, después; y finalmente en el frente del Ebro, durante la Guerra Civil española, donde luchó sin pegar un solo tiro en el bando republicano. En las calles de Barcelona, donde nació el 9 de abril de 1920, vio lo primeros intocables de su vida; en la catedral empezó a conocer a Dios y en el frente del Ebro vio la luz que le llevó a la Compañía de Jesús. Después pasó una temporada en el campo de concentración de Betanzos antes de volver a Barcelona e irse a estudiar a un monasterio en las laderas del Moncayo. Y del Moncayo a la India.
El 13 de febrero de 1952 atracó en Bombay, atravesó la Puerta de la India y pisó por primera vez su nueva patria. «Mi nueva tierra de promisión», pensó. Sus primeros años en Mammadh, pequeña localidad al norte de la gran urbe, le supuso un auténtico descenso a los infiernos. Supo entonces que tenía que pasar a la acción, que él no había llegado allí para orar, ver y callar. Empezó construyendo con sus manos un pequeño hospital, luego un colegio, después un pozo tras otro hasta que finalmente se puso a repartir trigo con un carro tirado por un par de bueyes. «Nunca les hablaba de Dios, había otras prioridades», se decía y se repetía, y que él no había llegado hasta allí para elevar las estadísticas de bautizos.
Sus métodos empezaron a no gustar. Ni a la Compañía de Jesús ni a las autoridades locales que le veían demasiado poderoso. Estos le quisieron echar y aquellos reconducir. Pero él siguió su camino y la orden de expulsión no tardó en llegar. Fue el 27 de abril de 1968. Durante el siguiente año, mientras la burocracia iba retrasando su salida del país, cientos de miles de personas de todo el estado de Maharastra se manifestaban periódicamente en Bombay contra la salida de ‘father’ Ferrer. Fue propuesto para el Nobel de la Paz. La revista ‘Life’ le sacó en portada como el santo desconocido. Al final, Indira Gandhi, presidenta del país, dijo la última palabra; un telegrama suyo leído ante más de 30.000 personas zanjó la cuestión: «El padre Ferrer marchará al extranjero para pasar unas cortas vacaciones pero será bienvenido a su vuelta».
Quisieron convertir la victoria en derrota. La Compañía le quiso atar corto y los políticos le prohibieron volver a Maharastra. Aquéllos quisieron que se dedicara exclusivamente a la enseñanza y de éstos sólo el gobernador de Andhra Pradesh, una de las zonas paupérrimas de la India, le permitió quedarse en su estado. Y allí se fue, en 1969, después de unas cortas vacaciones. Y con él, Anna Perry, una periodista inglesa de 22 años, 26 menos que él, que era la encargada de cubrir las manifestaciones de Bombay a favor de Vicente. Se conocieron el 27 de julio de 1968 («Recuerdo muy bien esa fecha» —me dice Anna— «porque estaba convencida de que ya nunca me iba a separar de él») y se casaron el 4 de abril de 1970, poco antes de que la Compañía de Jesús lo expulsara de su seno.
En busca del milagro
Fue entonces cuando Vicente Ferrer y Anna (su otro yo, la organización que unir a la imaginación, la fuerza indestructible que le complementaba…) salieron a buscar ese milagro que le gritaba desde la pared de aquella humilde casa donde empezó a hacerse realidad su sueño. En 1969 habían creado RDT (Rural Development Trust o Consorcio para el Desarrollo Rural), el instrumento mágico con el que se puso en marcha la mayor transformación que se recuerda en un estado indio a manos de una organización no gubernamental… y en 1996 vio la luz la Fundación Vicente Ferrer (FVF) y con ella un programa de apadrinamiento de niños que a día de hoy supera ya los 135.000.
Y este milagro tiene más cifras que las de los populares apadrinamientos: más de 2,5 millones de personas de 1.874 pueblos del distrito de Anantapur, que se acerca a los cuatro millones de habitantes, se benefician de los proyectos de RDT y la FVF. A lo largo de estos años se han construido 39.000 viviendas para las familias más desfavorecidas; además, tres hospitales generales, un centro de planificación familiar, un centro para enfermos terminales de sida y 14 clínicas rurales funcionan a pleno rendimiento; han levantado 1.696 escuelas y centros educativos y 120 bibliotecas que educan a 158.000 alumnos de primaria y secundaria; además, cerca de 500 jóvenes más están preparándose para entrar en la universidad y otros tantos están cursando ya carreras universitarias. Y luego están los centros especiales para invidentes, sordos, discapacitados psíquicos; un total de 1.300 ‘shangams’ acogen a 15.600 personas con distintas discapacidades, que cuentan además con 18 escuelas residenciales.
También han sacado agua de donde no había: miles de pozos afloran por todo el distrito y casi 2.300 embalses de distintos tamaños consiguen dos y hasta tres cosechas por año gracias a los casi tres millones de árboles frutales plantados. Además, más de 70.000 mujeres se han unido en más de cuatro mil asociaciones para que puedan participar activamente en cualquier aspecto de su vida o de la vida de su comunidad con los mismos derechos del hombre. Todo esto después de que en 1982 se pusiera en marcha un ambicioso plan de control de la natalidad que ha contribuido de manera significativa a mejorar el nivel y la calidad de vida de miles de mujeres.
Se podría seguir hablando de todo lo que ha cambiado la vida de los más desfavorecidos del distrito de Anantapur desde que llegó Vicente Ferrer. Pero los números no alcanzarían a dibujar realmente la labor realizada. Vicente no sólo les dio la oportunidad de vivir dignamente, de comer, de poder disponer de algo tan básico como el agua o de tener un trabajo digno, una vivienda incluso; no, no sólo ha conseguido que sus hijos reciban la educación que no recibieron ellos, y una atención sanitaria de calidad… No, Vicente Ferrer les dio mucho más, les dio la oportunidad de ser, les ofreció la esperanza que nunca tuvieron, les devolvió la dignidad arrebatada.
Me viene a la memoria más que nunca la cena que disfrutamos el pasado 26 de enero en Anantapur. Sentados en su comedor, devorando una deliciosa tortilla de patatas con Anna y Begoña, Vicente nos contaba todo lo que todavía le quedaba por hacer. Qué ese milagro que le gritaba desde aquella pared todavía era una utopía: que hacían falta más hospitales, más colegios, más agua, más trabajo. Y nos lo decía como si el futuro fuera suyo, como si le sobrara tiempo para seguir haciendo realidad cada día el milagro del pan y los peces.
Estos continuos milagros le hicieron merecedor de un sinfín de galardones: desde el Príncipe de Asturias de la Concordia (1998) a la reciente concesión de la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil que le hizo entrega en los primeros días de este año la vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega. Pero no son estos galardones los que más feliz le hicieron, no, él buscó siempre la sonrisa de cualquier niño de esos que no dudaba en enfrentarse a los 50 grados para ver de cerca al hombre que caminaba debajo de un paraguas.
El pasado 20 de marzo sufrió una embolia cerebral de la que ya no ha podido recuperarse. Si en algún momento desde entonces le ha vuelto la lucidez seguro que ha reflexionado y ha llegado a la conclusión de que lo dejaba todo en buenas manos: en las de Anna y en las de Moncho, el segundo de sus tres hijos, el sucesor, el que sigue sus pasos; sin olvidarse de sus hijas Tara y Yamuna, de sus seis nietos y de los millones de personas en todo el mundo que nunca permitirán que se extinga ni su memoria ni su obra.
Aún recuerdo aquella entrevista que le hice en 1998, allí en la India, cuando me dijo que ya había elegido el lugar donde descansaría cuando se fuera. Está, me dijo, en la ladera de una de las montañas que rodean Anantapur. No quería que se convirtiera en lugar de peregrinaje pero sí que cuando las gentes pasen por su lado puedan decir: «Allí está Vicente». Y será verdad porque Vicente Ferrer, el hombre que tuvo un sueño, nunca se irá de Anantapur. Permanecerá allí, siempre terco, inagotable e indeleble en la ladera de esa montaña, hasta que averigüe por sí mismo que el milagro era él.

miércoles, 17 de junio de 2009

EL CASTELLANO ES MACHISTA




Creo que todos y todas tendremos claro esta afirmación, para algunos es algo sin importnacia. Yo creo que el lenguaje configura una parte sustancial de la cultura de nuestra sociedad. Os pongo algunos ejemplos donde la misma palabra en masculino tiene un valor positivo y femenino negativo ( y casi siempre lo mismo):



Zorro = Héroe justiciero
Zorra = Puta
Perro = Mejor amigo del hombre
Perra = Puta
Aventurero = Osado, valiente, arriesgado.
Aventurera = Puta
Cualquier = Fulano, Mengano, Zutano
Cualquiera = Puta
Callejero = De la calle, urbano.
Callejera = Puta
hombrezuelo = Hombrecillo, mínimo, pequeño
Mujerzuela = Puta
Hombre público = Personaje prominente. Funcionario público.
Mujer pública = Puta
Hombre de la vida = Hombre de gran experiencia.
Mujer de la vida = Puta
Puto = Homosexual
Puta = Puta
HEROE = Ídolo.
HEROÍNA = Droga

ATREVIDO = Osado, valiente.
ATREVIDA = Insolente, mal educada.
SOLTERO = Codiciado, inteligente, hábil.
SOLTERA = Quedada, lenta, ya se le fue el tren.

DIOS = Creador del universo y cuya divinidad se transmitió a su Hijo varón por línea paterna.
DIOSA = Ser mitológico de culturas supersticiosas, obsoletas y olvidadas.
SUEGRO = Padre político.
SUEGRA = Bruja, metiche, etc.

MACHISTA = Hombre macho.
FEMINISTA = Lesbiana.

DON JUAN = Hombre en todo su sentido.
DOÑA JUANA = La mujer de la limpieza

martes, 16 de junio de 2009

SE VEÍA VENIR

Where The Hell is Matt's Girlfriend?

Tanto viajar y hacer el gamba por ahí y pasa lo que pasa.

MATT EL ABANDERADO DE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES


Me parece alucinante lo de este personaje, Matt; se propuso bailar (?) y recorrer el mundo. Lo segundo lo logra, lo de bailar es un decir. Se trata de un movimiento rítmico, no muy artístico pero que resulta pegadizo. Recorre el planeta y le acompañan personas de cada lugar, algunos de ellos muy exóticos y distantes. Quizás sea una buena muestra que la música y el baile unen a las personas desde el principio de la humanidad. Puedes ver algo sobre este personaje en su web.
Pincha en el vídeo y verás que además la música está bien.

miércoles, 10 de junio de 2009


Incluyo la columna de hoy de Moncho Alpuente con un título muy sujestivo en este blog. No coparto todo su análisis, pero no pude resirtirme a incluirlo en mi blog. Generalmente Moncho Alpuente tiene un análisis crítico, sarcástico y lleno de reflexiones muy recomendable de leer,
MONCHO ALPUENTE
Buscando a Buda
Un lama anda suelto por Madrid, tiene 24 años, se declara agnóstico, toca en su guitarra temas de Jimi Hendrix, su nuevo gurú, estudia cine y elabora con sus manos pequeñas piezas de artesanía hippy. Osel Hita Torres, nacido en la Alpujarra granadina, superó en su desvalida infancia las pruebas iniciáticas y esotéricas de una irracional y supersticiosa oposición a la que le presentaron sus padres en 1986 y que le llevó a ser entronizado, con categoría de divinidad en prácticas, en un monasterio de India. Le sentaron en un trono con un gorrito amarillo y una túnica azafrán y durante 14 años le veneraron con unción y le molieron a palos y a plegarias para deshumanizarle y sacarle el dios que llevaba dentro.
Cuando todo da lo mismo por qué no hacer lamaísmo. Sirva la paráfrasis de Javier Krahe para resumir la ruta de senderismo espiritual que para los progenitores españoles del niño divinizado terminó en un centro budista, franquicia tibetana en las arriscadas laderas de la Alpujarra, un Tíbet en miniatura al que fueron en busca de redención muchos hippies en su camino de vuelta, de la alucinación a la iluminación, de la utopía a la inopia por la abrupta senda del budismo mahayana, estricta y radical disciplina muy alejada de los ocurrentes juegos verbales y las incitantes paradojas del budismo zen, cuajadas de sabiduría y sinsentido, polo de atracción desde los años sesenta del pasado siglo para multitud de jóvenes occidentales, desengañados de las explosivas pompas y de las perversas obras de la sociedad de consumo.
Osel el niño lama, legítima reencarnación del lama Yeshe, desertó a los 18 años, volvió a las andadas y hoy, más hippy que bonzo, deambula por Madrid, desnortado y con una brújula como amuleto.
De la lamasería de Sera, en India y tras pasar por Canadá, el joven Osel recaló en 2005 en el colegio mayor San Juan Evangelista, el añorado Johnny amenazado de extinción, en el que pasó dos años sin apenas salir de su celda casi monacal, abrumado por su indeseada fama. En Madrid estudió cine y eligió bando, participó en las manifestaciones contra la guerra de Irak y recibió los primeros palos de los guardianes de la ley y el orden que llovieron sobre sus espaldas castigadas antes por los guardianes de la fe y de la ortodoxia.
En una entrevista, sin fotos, concedida al diario El Mundo y resumida por la revista Hola, Osel cita al maestro Hendrix: "Cuando el poder del amor supere el amor al poder el mundo conocerá la paz". Mientras tanto, cámara o guitarra en mano, el lama desertor se busca y busca su lugar bajo el sol, lejos del loor de santidad y de las luminarias de la fama. Hay quienes dicen haber visto a Osel deambulando por las noches de Malasaña canturreando mantras con ritmo de reggae, y otros que, sin mayor fundamento, aventuran que suele ir a meditar a la cornisa de Las Vistillas, paraje místico a punto de ser colonizado y franquiciado por la Iglesia católica contra la mayoritaria oposición de los vecinos de la zona, católicos y agnósticos, ateos y descreídos. Pero las inquietudes del lama desertor se centran más en otra franja, la de Gaza y en otra ocupación, la de Palestina. Si el joven Osel recuperase en su nuevo camino un mínimo reflejo de su halo de divinidad y como el Gautama Buda pusiera los pies en la Tierra por la que peregrina, podría tal vez señalar con su dedo milagroso nuestro camino hacia el nirvana: sus dotes taumatúrgicas, homologadas en cónclave de bonzos, marcarían el rumbo de la desnortada Comunidad de Madrid. Quizás un Partido Budista de los Trabajadores (PBT), con su bandera amarilla y azafranada y sus mensajes pacifistas y ecologistas, pudiera aliviarnos el karma y devolvernos la fe a cambio de la Esperanza. ¡Por caridad!
Ensoñaciones en vísperas del Corpus, deslumbrante jueves, fiesta litúrgica que por veleidades del calendario laboral inicia este año un largo puente, bienvenida oportunidad para la meditación de las izquierdas desbandadas, sin luz y sin guía. Aunque ningún consejo de lamas haya confirmado su mística condición, se sospecha que Esperanza Aguirre pudiera ser la reencarnación, algo precipitada, de Margaret Thatcher, pero nadie sabe quién podría haberse reencarnado en Tomás Gómez, enredado entre los radios de la eterna rueda del Samsara, con más karma que carisma. Una voz anónima del partido socialista de Madrid puso en las páginas de EL PAÍS un primer atisbo de budismo-socialismo: "Ignorar la realidad es lo peor que puede pasar". La realidad es engañosa, sobre todo la que parecen percibir los políticos. Cuando ya no quedan pistas por qué no hacerse budista.

http://www.elpais.com/articulo/madrid/Buscando/Buda/elpepiespmad/20090610elpmad_6/Tes/

martes, 9 de junio de 2009

¿ EL MUNDO EN EVOLUCIÓN ?



Acabo de incorporar una nueva fuente de información en este blog. Se trata de una aplicación activa que nos acerca a una serie de indicadores sobre la evolución en cifras del planeta actualizada constantemente. Se trata de estadísticas aplicadas, pero creo que nos asombrará ver como aumenta la población, las muertes, los nacimientos y otros datos como enfermos porSIDA, penas de muerte, espacios desforestados, especies extintas,...
Puedes verlo bajando al final del blog.

Es curioso y permite reflexionar.

miércoles, 3 de junio de 2009

TE RECOMIENDO QUE ESCUCHES ESTO



Soy poco original, lo reconozco. Me gusta mucho buscar cosas nuevas, al menos para mí, en música. Os recomiendo (si no lo escuchaste antes) a una Malagueña que canta en inglés y tiene 21 años se llama Annie B. sweet. Dice que su nombre musical es un homenaje a Johnny B. Goode, pero que sus amigas se lo pusieron porque canta "muy dulce".Hoy actuó en la Cadena Ser en el programa de Carles Francino. Digo que soy poco original porque está en línea con Cocorise , Russian Red,... pero la realidad es que me gusta este tipo de música, entre otras. Disfruta.

lunes, 1 de junio de 2009

FELICIDAD INTERIOR BRUTA



Es asombroso cómo las palabras que usamos en nuestro día a día conforman nuestra forma de ver las cosas. Si es cierto que cada idioma funciona como unas gafas a través de las cuales entendemos, interpretamos y verbalizamos la realidad, no es menos verdad que la forma de decir las cosas nos puede permitir descubrir y comprender la verdad desde nuevos ángulos (o bien ocultarla y malinterpretarla). Por eso me parece acertado el eslogan del PSOE para las elecciones europeas, “Este partido se juega en Europa”, porque centra la atención sobre los temas reales sobre los que han de decidir los ciudadanos: el “Mañana” de López Aguilar frente al “Ayer” de Mayor Oreja. “Vencer a la crisis” en oposición a “Aprovecharse de la crisis”. “Servicios públicos” contra “Negocios privados”. “Jornada de 48 horas” versus “Jornada de 65 horas”. Mas no te inquietes: aquí se han acabado las alusiones al 7-J. Si has leído hasta aquí, no necesito sugerirte que votes ni a qué partido votar.

Muchos años antes de hacerse famoso en todo el mundo como gurú de la comunicación progresista con sus libros “No pienses en un elefante” y “Puntos de reflexión”, el norteamericano George Lakoff coescribió un libro prácticamente desconocido, entre la lingüística y la filosofía, titulado “Metáforas de la vida cotidiana” (“Metaphors We Live By” en su título original), que la Universidad de Chicago publicó allá por 1980. El entonces treintañero Lakoff elaboró con el filósofo Mark Johnson una tesis provocadora: que las metáforas condicionan de manera decisiva e invisible nuestra forma de percibir la realidad, de pensar y de actuar. Si el lenguaje nunca es neutro, las metáforas son el elemento más tendencioso de todos.

Lakoff y Johnson ponen un ejemplo ingenioso para demostrar hasta qué punto nos dominan las metáforas. Para nuestra cultura, discutir es combatir. En castellano, como en muchos otros idiomas, aceptamos sin rechistar la metáfora “una discusión es una guerra” y la reforzamos mediante un vocabulario belicista y una lógica de confrontación, en la que un interlocutor ataca los puntos débiles del otro, se tira con bala si se dispone del suficiente arsenal dialéctico y se atacan los argumentos del contrario, que puede atrincherarse en sus posiciones, defender su territorio o contraatacar de forma combativa, hasta que uno se impone y gana la discusión. Imagínate lo distinto que sería discutir si perteneciéramos a una cultura donde rigiera la metáfora ‘una discusión es un baile’. Los interlocutores tendrían que colaborar entre sí y marchar al compás, y primaría la armonía sobre la victoria, el ritmo sobre la refutación, el goce estético sobre el dialéctico.

En una sociedad avanzada y acomodada como la española solemos dar por supuesto que nuestra calidad de vida viene determinada por nuestro bienestar material. Sí, aceptamos que la salud y el amor también importan, pero solemos asumir que para sentirnos satisfechos lo decisivo son el dinero y las cosas materiales que podemos comprar con él. La evidencia de que muchísima gente es feliz aun viviendo en sociedades pobres e incluso míseras no consigue poner en cuestión nuestra metáfora cultural de “más dinero es mejor”. Bueno, esto está cambiando. Es obvio que muchos occidentales, y sobre todo muchos europeos, están matizando su materialismo y evolucionando hacia un postmaterialismo que les hace medir su bienestar en términos no exclusivamente económicos. En esa línea, yo siempre he pensado que si como personas nuestra aspiración máxima es ser felices, como sociedad nuestro anhelo colectivo ha de ser procurarnos (o rozar) esa felicidad. En tal caso, es evidente que el deber de los políticos es intentar que la gente sea feliz, más feliz o en el peor de los casos menos infeliz. Llámame ingenuo, pero te prometo que yo estoy en política porque creo en eso.

En ese sentido, un pequeño, atrasado y modestísimo país asiático constituye el paradigma de esa transgresión benéfica de valores. Me refiero a Bután, un diminuto reino budista encaramado al Himalaya y encajonado entre dos potencias como China e India, tan pobre, tan aislado y tan poco moderno que consideran desarrollado a su paupérrimo vecino Nepal. Pues bien, este Bután tan humilde, este Bután tan desconectado de las tendencias internacionales, nos brinda a todos un ejemplo hermosísimo e inspirador. Bután no acepta la metáfora “el bienestar es prosperidad material” y propone como alternativa “el bienestar es felicidad”. Pero no se trata de un gesto simbólico.

Desde los años 80, el estado butaní ha desarrollado oficialmente como indicador del bienestar de su pueblo una especie de felicímetro, un medidor de la felicidad de los ciudadanos que se extrae a partir de 72 indicadores que giran en torno a cuatro valores esenciales, cultura, paz social, medio ambiente y buen gobierno, sin olvidar factores tan originales como bienestar psicológico, salud, educación, biodiversidad, uso del tiempo y vitalidad de la comunidad. Este felicímetro sustituye formalmente a lo que en el resto del mundo conocemos como PIB. En Bután, en vez de Producto Interior Bruto, miden su Felicidad Interior Bruta. Y ojo: pese a su inmensa precariedad material, un estudio de la universidad británica de Leicester ha revelado que el pueblo de Bután es el octavo más feliz del mundo, por delante de Estados Unidos

Es curioso que Bután instituyera la Felicidad Interior Bruta 20 años antes que la democracia. En aquel país, alcanzar la democracia es consecuencia de perseguir la felicidad. De hecho, fue el propio rey Jigme Wangchuck el impulsor de la democracia… en contra de la voluntad mayoritaria inicial de sus súbditos. Un caso insólito y conmovedor el de un monarca absoluto que lucha durante años para que la ciudadanía participe en la decisión sobre los asuntos públicos: en 2005 Wangchuck elaboró una Constitución democrática, en 2006 abdicó en su hijo, en 2007 organizó un simulacro electoral nacional para enseñar a la gente a votar y el pasado 24 de marzo vio culminada su democratización con las primeras elecciones multipartidistas del país. Claro que quedan detalles por pulir: 45 de los 47 parlamentarios elegidos pertenecían al partido ‘monárquico’, y su contendiente el partido ‘popular’ sólo logró dos escaños. Los ‘populares’ dimitieron por vergüenza, y el ex rey tuvo que convencerles de que regresaran al Parlamento. A sus puertas, una multitud se manifestaba de manera pacífica por la vuelta a la monarquía absoluta.

Si en Bután han podido cuestionar las metáforas, si allí han decidido medir la riqueza no en dinero sino en felicidad, ¿qué no podríamos conseguir nosotros?

De momento, yo propongo una modesta subversión metafórica: para empezar, sustituir la metáfora “las fuentes de energía no renovables son seguras e inagotables”, obsoleta y fehacientemente falsa, por la metáfora “las fuentes de energía no renovables no son renovables ni inagotables”. Vale, esta última no es una metáfora, ni siquiera un silogismo, pero demasiada gente sigue negándola como si no fuera una obviedad. En segundo lugar, sugiero reemplazar la metáfora “las elecciones europeas son en realidad una ocasión para que Rajoy se afirme en el liderazgo del PP” por la metáfora “las elecciones europeas en realidad son unas elecciones europeas”, que sofisticada no es muy sofisticada, pero desde luego es verdadera. Revolucionario, ¿eh? Pues aún me animaré con una tercera sugerencia: desechar la metáfora “el despido libre sirve para crear empleo” en beneficio de la metáfora “el despido libre sirve para despedir de manera libre”.

Me está divirtiendo el jueguito este de cuestionar ciertas metáforas de la derecha. Me vienen a la memoria, querido lector, algunas cuestionables metáforas conservadoras que hemos oído todos recientemente, y te propongo jugar a subvertirlas: “España es un país que se rompe”. Fácil, ¿no? Otra: “el peso de España en Europa es irrelevante”. Chupada también. Más: “la píldora del día después es un método abortivo”, “el aborto es peor que la pedofilia”, “el preservativo no es un freno frente al contagio del sida”… Flojas metáforas. Necesitamos cambiar de metáforas, o cambiar de derecha.
Miguel Aguado Arnáez
Artículo de opinión. JUNIO 2009