sábado, 26 de diciembre de 2009

Intervención de SS El Dalai Lama sobre educación para crear ciudadanos

Adjunto la intervención de SS El Dalai Lama en un congreso en Estados Unidos sobre Educación y Ciudadanía. Las imágenes son del programa REDES de Eduard Punset y en programa íntegro se llama: EDUCAR PARA FABRICAR CIUDADANOS. Lo recomiendo.
Me gustó mucho la intervención de SS El Dalai Lama en dicho congreso. Lo dejo aquí:

jueves, 24 de diciembre de 2009

Richard Sennett: "El capitalismo se ha hecho hostil a la vida"


No conocía con aterioridad a Richard Sennett, pero un amigo me recomendó su artículo en Clarín y me parece muy interesante lo que plantea. Adjunto la entrevista:
Richard Sennett: "El capitalismo se ha hecho hostil a la vida"
El sociólogo estadounidense habla de su última obra, 'El artesano', basado en una conversación con su profesora Hannah Arendt
Por: JUSTO BARRANCO
El capitalismo financiero ha cambiado el mundo. Y no para mejor, opina el sociólogo Richard Sennett. La aversión al largo plazo de este capitalismo ha sido uno de los factores que han originado la crisis actual y que ha cambiado radicalmente nuestras vidas en las últimas décadas. Sennett estuvo el lunes en Barcelona, España, presentando su último libro, El artesano (Anagrama), que parte de una vieja conversación con su profesora Hannah Arendt, la autora de La condición humana, en la que ella separaba la producción física, en la que seríamos poco más que bestias de carga, de la creación mental. Para Arendt, la mente entra en funcionamiento una vez terminado el trabajo. Para Sennett, en el proceso de producción del artesano –todo aquel que desea realizar una tarea bien hecha, y que incluye no sólo la producción manual, sino también a programadores, médicos, artistas o padres– están integrados el pensar y el sentir. La mano y la cabeza no están separadas, aunque nuestra sociedad sólo valore una. ¿Por qué la relación entre la mano y la cabeza es básica? Nuestra potencia mental se desarrolló a través de las manos, de la manipulación de cosas. Hoy pensamos en las actividades materiales como cosas estúpidas, percibimos nuestros cerebros como una maquinaria autosuficiente. Es erróneo. Hay un proceso abierto entre mejorar las capacidades físicas y el pensamiento, una relación estrecha entre la mano, la cabeza y el corazón. Pensamos un diseño y creemos que esa imagen mental puede proyectarse al mundo. Una política malísima: no aprendemos de la práctica. Parece aquella vieja división filosófica entre alma y cuerpo. No es sólol a filosofía, la política también. El capitalismo ha alentado esta división. En las últimas décadas los bancos han negociado con abstracciones, teorizan sobre los valores y pierden el contacto con lo que es una fábrica, una tienda. Muchos compran y venden empresas que no entienden. Ni lo necesitan, porque compran su valor monetizado. Y no hay posibilidad, artesanía, de hacer que la empresa sea buena o mala, no hay conocimiento. Compran una empresa de colchones y la venden a otra pero con más deuda, esta hace lo mismo. La empresa cada vez tiene menos capital y tiende a la quiebra. Le pregunté a uno de los compradores: ¿Has visto cómo se fabrica un colchón? Me dijo que para qué, si sólo iba a ser propietario tres meses. Así se desarrolla ahora la economía capitalista, se desprecia la praxis, las manos en la masa, no saben qué hacer porque de hecho nunca han gestionado nada. ¿Es la explotación actual? Sí, la dominación de las finanzas sobre la economía real. Las finanzas son una operativa abstracta. Siempre pensamos que el capitalismo es hostil a la artesanía porque discapacita al artista, pero es más sofisticado: no está implicado en la práctica. Teoriza. Por ejemplo, con la deuda. Es una de las razones de la crisis actual. ¿Y las otras?Otra es la forma del tiempo en el capitalismo hoy: todo es a corto plazo. La economía global se reorienta al comercio del precio de las acciones más que a sus beneficios finales. La noción de gestionar una empresa para tener beneficios a largo plazo ha desaparecido. Puedes ganar dinero con empresas que están perdiendo. De manera que cuando llegas a una economía como esta no tienes ningún interés en lograr que la economía real funcione.¿Qué piensa el autor de La corrosión del carácter de la alarma por la alta tasa de suicidios en empresas como Renault o France Télécom? En mi equipo estamos estudiando el desempleo a largo plazo en Wall Street y encontrando cosas muy similares. Alcohólicos y suicidios no sólo entre los que pierden el trabajo sino entre los que se quedan, que están tan estresados porque para conservar el puesto de trabajo tienen que hacer cada vez más. El capitalismo en los últimos veinte años se ha hecho completamente hostil a la construcción de la vida. En el antiguo capitalismo corporativo de mediados del siglo XX podías sufrir injusticias pero construirte la vida. En los últimos 20 años se ha convertido en algo inhumano y la izquierda tan contenta de ser hombres prácticos que pueden hablar con los banqueros. De hecho, el primer movimiento en la crisis ha sido ayudar a los bancos. En Inglaterra se compraron cuatro y aun así se decidió no interferir en lo que hicieran. ¿Cuál es su alternativa?No podemos volver al antiguo capitalismo. La izquierda debe reflexionar sobre cómo hacer crecer empresas que realmente permanezcan. Empresas de tamaño pequeño como las del norte de Italia y sur de Alemania, con trabajos muy especializados. No fabrican en masa y trabajan más a largo plazo, desde la formación de los trabajadores a sus relaciones de exportación. Un trabajo artesanal, que puede ser muy avanzado, como pantallas de enorme definición para operaciones quirúrgicas. El artesano es el inicio de una trilogía de despedida. Quería unir las preocupaciones básicas de mi obra, la relación entre lo material y lo social, lo concreto y lo abstracto. Luego me dedicaré al violoncelo, he recuperado la posibilidad de tocarlo, pero sólo me quedan diez años en la mano. Por cierto: todos los músicos son artesanos, saben que no existe una idea musical sin base física. El segundo libro estará dedicado a la relación entre lo material y lo social: la confianza, el respeto, la cooperación, la autoridad, la artesanía de las relaciones sociales. Y el tercero, a nuestra relación con el medio ambiente. Usted rechaza lo que implica la idea de sostenibilidad. Porque no somos propietarios de la naturaleza. Sostenibilidad significa mantener las cosas como están. Es una metáfora errónea. Podemos funcionar con mucho menos. Menos tráfico, menos carbono. Distintos tipos de edificio. Debemos cambiar la noción de la modernidad de que el ser humano siempre dominaría la naturaleza. Produce autodestrucción. Copenhague ha sido terrible, especialmente los chinos, que cinco días antes decían verde verde, y luego que no, que no quieren que nadie interfiera con ellos ni conozcan su tecnología. Aterrador. Y los europeos, fuera de juego.

Especial para La Vanguardia y Clarín.

lunes, 21 de diciembre de 2009

EL BASURAZO DE GALLARDÓN ES UNA BASURA DE TASA o FISCALIDAD AMBIENTAL DE VERDAD


¡Vaya, otro que escribe para criticar la tasa de basuras de Gallardón! pensará seguramente Usted. La verdad, sí y no. Me explico: ciertamente la tasa aplicada por el Ayuntamiento de Madrid con el pretexto de la gestión de las basuras del municipio, pero que realmente pretende recaudar únicamente dinero para cubrir las exhaustas y endeudadas arcas del municipio (el más endeudado de España por otra parte con más de 7.000 millones de euros de deuda él solito) es criticable, muy criticable y sobre todo muy criticada entre los madrileños que ven como tendrán que pagar incluso por la supuesta basura generada en sus cuartos trasteros y plazas de aparcamiento (cierto).

Pero trataré de, al hilo de la tasa de basuras, avanzar sobre lo que en realidad debe ser tasas ambientales, ecotasas o simplemente fiscalidad ambiental frente a pretextos recaudatorios con nombres aparentemente sensatos. Porque debe saber amigo lector que me declaro un firme defensor de la fiscalidad ambiental y por consiguiente, un claro discrepante con la tasa de basuras del Ayuntamiento de Madrid, porque no solo es un juego de palabras, ¡ es que, además, es una basura de tasa!. Me explico.

En fiscalidad hay de todo, pero si hablamos con rigor, desde mi perspectiva, una tasa ambiental o ecotasa debe cumplir cuatro criterios: debe ser justa, no debe elevar la presión fiscal, tiene que tener un objetivo (bajar la emisiones de CO2, p.ej.) y debe tener un destino finalista.

Profundicemos:

UNA ECOTASA DEBE SER JUSTA: es decir, no debe provocar situaciones de clara injusticia. No puede admitirse que pague quien no causa el perjuicio o se beneficie quien no hace nada. Nadie entendería que se aplique una tasa por emisiones de CO2 a vehículos y se incluya a una viejecita en silla de ruedas, por poner un ejemplo. Debe tener un claro principio de justicia, esto es de rigor y equidad. El “basurazo” de Madrid se aplica en función de los metros cuadrados de la vivienda, trastero o garaje, independientemente de quienes vivan en el piso y de su actitud frente a la basura, en este caso. Así, se pagará igual por ejemplo en un piso “patera” con 20 personas que coman pizza y refrescos y lo tiren todo sin separar que en el piso de abajo donde viva una sola persona que tenga una correcta actitud de separación de residuos, reducción de los mismos, compra responsable y reutilización. No parece muy justo. Primer incumplimiento.

UNA ECOTASA NO DEBE ELEVAR LA PRESIÓN FISCAL: es decir, no debe tener un sentido recaudatorio, sino que como tiene un objetivo ambiental o cívico debe reducir la presión fiscal para lograr el objetivo. Por ejemplo, en Europa Suecia, Finlandia y Dinamarca aplican tasas que penalizan las emisiones de gases que afectan al cambio climático, contaminación atmosférica (todo un mundo por aplicar en la ciudad de Madrid) y al efecto invernadero, pero al tiempo reducen los impuestos a las rentas del trabajo. Así, una empresa que contamina paga, la que evita paga menos y puede, al tiempo, crear empleo al cruzarse con una bajada en estas rentas. Es bueno para todos, es justo y apoya a quien lo hace bien. El “basurazo” de Madrid se aplica únicamente como subida impositiva sobre un servicio que ya estaba incluido en el IBI, con lo cual se paga doblemente, y no reduce ninguna otra tasa o impuesto. Segundo incumplimiento.

UNA ECOTASA DEBE TENER UN OBJETIVO: en realidad, todo en la vida debería tener un objetivo. Se trata casi de una cuestión semántica. Una tasa de basuras se dirige a cobrar por el servicio que se presta y punto. Una tasa “sobre” las basuras debería tener como objetivo reducir la producción de basuras, aumentar la separación, aumentar las cantidades y calidad destinada al reciclaje y otros muchos similares. Si no es una tasa recaudatoria, la Madrid lo es y mucho, tendría que tener una finalidad. Pagar el servicio no vale dado que ya está incluida en el IBI. Al no tener objetivo la tasa de Madrid puede tener el nombre que quiera: tasa por respirar, por andar, por ser gatos,… todas valen para lo mismo RECAUDAR (no quisiera dar ideas a Gallardón o a su Concejala de Medio Ambiente(¿) Ana Botella). Tercer incumplimiento.

UNA ECOTASA DEBE TENER UN DESTINO FINALISTA: esto ya es lo más moderno en materia de fiscalidad ambiental. Lo recaudado debe dirigirse a paliar los efectos negativos del objeto en cuestión, destinarse a los medios de tratamiento, a educación ambiental a ayudas a alas empresas, etc,. Debe dirigirse al asunto. En Francia, su gobierno aprobó para el año que viene un conjunto de tasas que cargarán 17 euros por tonelada de CO2 producida en carbón, petróleo y gas y esos 9.000 millones de euros se repartirán entre los contribuyentes en reducciones fiscales por acciones positivas hacia el medio ambiente. No solo no aumentará la presión fiscal sino que redistribuirá los recursos logrados. En el caso de Madrid, debería dirigirse lo recaudado (qué será mucho) a la mejora en el tratamiento de las basuras, a políticas activas de reducción, a nuevos sistemas de recogida menos contaminantes, por ejemplo y nunca, nunca a cubrir el enorme déficit provocado por la obra “Gallardónica” de cubrir la M-30 (seguro que Madrid no tenía otras prioridades, los madrileños si las tenían y las tienen). Cuarto incumplimiento.

Quizás el debate sobre la tasa de basuras de Madrid, la crisis económica y la más importante para el planeta: la crisis ambiental nos sirva para aplicar políticas fiscales positivas, entender que no puede ser lo mismo bienestar que derroche y que existen formas modernas, eficaces, rigurosas y justas de avanzar, desarrollarnos y ser más felices, objetivo este último de cualquier ser vivo, incluidos nosotros los políticos. Gracias amigo lector

Por: Miguel Aguado Arnáez



lunes, 14 de diciembre de 2009

La crisis financiera explicada de manera sencilla



Heidi es la propietaria de un bar en Berlín. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Heidi se empieza a llenar de más clientes.Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Heidi decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios aumenta vertiginosamente.


Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Heidi. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.


En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en "bebida-bonos", "alco-bonos" y "vomita-bonos" bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni siquiera si tienen alguna garantía o no. Pero como los precios siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.


Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que por cierto despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar el pago de las deudas de los clientes del bar de Heidi.Pero, claro está, no pueden pagar las deudas.Heidi no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.Los "bebida-bonos" y los "alco-bonos" sufren una caída de un 95% de su valor.


Los "vomito-bonos" van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.Las compañías que proveen al bar de Heidi, que le dieron largos plazos para los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la competencia.


El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto muy elevado que pagarán los abstemios.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Lo que está en juego en Copenhague, por Leonardo Boff

En Copenhague, los 192 representantes de los pueblos se enfrentan a algo irreversible: la Tierra ya se ha calentado, en exceso, por causa de nuestro estilo de producir, de consumir y de tratar la naturaleza. Sólo nos cabe adaptarnos a los cambios y mitigar sus efectos perversos.Lo normal sería que la humanidad se preguntase como un médico pregunta a su paciente: ¿por qué hemos llegado a esta situación? Importa considerar los síntomas e identificar la causa. Seria un error tratar los síntomas dejando sin tratar la causa, que seguiría amenazando la salud del paciente. Es exactamente lo que parece estar ocurriendo en Copenhague. Se buscan medios para tratar los síntomas pero no se va a la causa fundamental. El cambio climático con eventos extremos es un síntoma producido por gases de efecto invernadero que tienen la huella digital humana. Las soluciones sugeridas son: disminuir los porcentajes de gases, más altos para los países industrializados y más bajos para aquellos en desarrollo; crear fondos financieros para socorrer a los países pobres y transferir tecnologías para los atrasados. Todo esto en el marco de incontables discusiones que dificultan los consensos mínimos.Estas medidas atacan solamente los síntomas. Hay que ir más al fondo, a las causas que producen tales gases perjudiciales para la salud de todos los vivientes y de la propia Tierra. Copenhague sería la ocasión de echarle valor y hacer un balance de nuestras prácticas en relación con la naturaleza, reconocer con humildad nuestra responsabilidad y con sabiduría recetar el remedio adecuado. Pero no es esto lo que está previsto. La estrategia dominante es como recetar aspirina a quien tiene una grave enfermedad cardiaca en vez de hacerle un trasplante.Tiene razón la Carta de la Tierra cuando reza: «Como nunca antes en la historia, el destino común nos convoca a buscar un nuevo comienzo... Esto requiere un cambio en la mente y el corazón». Es exactamente esto: no bastan los remiendos, necesitamos recomenzar, es decir, encontrar una forma diferente de habitar la Tierra, de producir y de consumir con una mente cooperativa y un corazón compasivo.De entrada urge reconocer que el problema no en sí la Tierra sino nuestra relación con la Tierra. Ella ha vivido más de cuatro mil millones de años sin nosotros y puede continuar tranquilamente sin nosotros. Nosotros no podemos vivir sin la Tierra, sin sus recursos y servicios. Tenemos que cambiar. La alternativa al cambio es aceptar el riesgo de nuestra propia destrucción y de una terrible extinción de la biodiversidad.¿Cuál es la causa? El sueño de buscar la felicidad a través de la acumulación material y del progreso sin fin, usando para eso la ciencia y la técnica con las cuales se puede explotar de forma ilimitada todos los recursos de la Tierra. Esa felicidad es buscada individualmente, entrando en competición unos con otros, favoreciendo así el egoísmo, la ambición y la falta de solidaridad.En esta competición, los débiles son víctimas de aquello que Darwin llama selección natural. Sólo los que mejor se adaptan, merecen sobrevivir, los demás son, naturalmente, seleccionados y condenados a desaparecer. Durante siglos predominó este sueño ilusorio, haciendo pocos ricos por un lado y muchos pobres por el otro, a costa de una espantosa devastación de la naturaleza.Raramente se plantea la pregunta: ¿puede una Tierra finita soportar un proyecto infinito? La respuesta nos viene siendo dada por la propia Tierra. Ella sola no consigue reponer lo que se le ha extraído. Perdió su equilibrio interno por causa del caos que hemos creado en su base físico-química y por la contaminación atmosférica que la hizo cambiar de estado. De continuar por este camino comprometeremos nuestro futuro.¿Qué podríamos esperar de Copenhague? Apenas esta sencilla confesión: así como estamos no podemos continuar. Y un propósito simple: Vamos a cambiar de rumbo. En vez de la competición, la cooperación. En vez de progreso sin fin, armonía con los ritmos de la Tierra. En lugar del individualismo, la solidaridad generacional. ¿Utopía? Si, pero una utopía necesaria para garantizar un porvenir.

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Ataque de Pánico (Panic Attack) 2009


Robots gigantes invaden Montevideo! Un cortometraje de 5 minutos dirigido y animado por Fede Alvarez. Solo te digo que gracias a este corto, lo han llamado de Hollywood para que se encargue de un largometraje.


"Ataque de pánico" es un cortometraje y videoclip de la banda de rock uruguayo Snake de menos de cinco minutos de duración que muestra una invasión de robots gigantes a Montevideo. Alvarez la colocó hace tres semanas en el sitio Youtube, y pocos días después la había visto más de medio millón de personas.
Federico Alvarez era hace semanas un desconocido. Hoy puede ostentar un contrato millonario para filmar su primera película, tras llamar la atención de Hollywood con su cortometraje "Ataque de pánico", que costó sólo 300 dólares y lo hizo famoso gracias a internet. Federico tiene 31 años y es uruguayo. En Montevideo tiene una productora de publicidad; es un apasionado del cine y desde hace 10 años realiza cortometrajes.
Recientemente firmó un contrato con la agencia CAA y Anonymous Content por un cachet de un millón de dólares -cuatro veces más de lo que se paga a un primerizo- y un presupuesto de 30 millones de dólares para rodar su ópera prima con la productora de Sam Reimi, el director de "Spiderman". "Me tiraron un contrato tan obsceno arriba de la mesa que lo tomabas, no había manera que dijeras que no a eso; es maravilloso, fuera de órbita" e incluye un "porcentaje de las ganancias de la película", dijo Alvarez en entrevista con la AFP. Además, "tengo libertad total de creatividad para inventar la historia que quiera", agregó, destacando que "Sam Reimi no quería que fuera a la máquina de picar carne de los estudios".

miércoles, 2 de diciembre de 2009

CLAY SHIRKY CONSIDERA LA EXPERIMENTACIÓN FRENTE A LA ESTRATEGIA COMO LA CLAVE PARA REINVERTAR LA EMPRESA DEL FUTURO

Se trata del cuarto encuentro del ciclo de debates abiertos de Fundación Telefónica, que bajo el título “Diez conceptos que están cambiando el futuro” revisa cada mes temas clave de nuestro tiempo



Shirky, experto en redes sociales, ha disertado sobre el modo en que las empresas han de reinventarse, tanto en su organización como en su relación con los clientes y con sus propios empleados: “en el nuevo entorno empresarial, lo importante no es tener una estrategia, sino experimentar”, ha afirmado

Para Shirky, la transición de las empresas y de los medios de comunicación pasa por la conversión de meros lugares de distribución de productos o de información a centros de coordinación donde los receptores se conviertan en una comunidad y sean verdaderos marcos sociales

“Desde la invención de la imprenta con Gutenberg a la torre de emisiones, el modelo de negocio mediático era unidireccional: ahora es bidireccional y además todos los miembros del proceso pueden hablar entre sí”, ha afirmado Shirky, para el que de un entorno relativamente estable vamos hacia un caos que nos reserva “muchas sorpresas”

En las nuevas estructuras habrá tantos tipos de participantes y modelos de trabajo como motivaciones individuales, de tal forma que a medida que cambia y aumenta su número, también lo hace su motivación: los nuevos entornos participativos destruyen el mito de la audiencia y del público masivos porque cada espectador no cuenta lo mismo que otro

Las empresas deben basarse en modelos colaborativos a gran escala y su valor dependerá del número de los usuarios que en él participan: “Los medios han de cambiar una comunicación dirigida al gran público por otra dirigida a un público más pequeño compuesto esencialmente de familia y amigos”


Madrid, 1 de diciembre de 2009.- Clay Shirky, experto en redes sociales y autor del libro Here Comes Everybody. The Power of Organizing without Organizations, ha pronunciado la conferencia “La empresa reinventada”, en el marco del Ciclo de Debates abiertos de Fundación Telefónica, sobre el modo en que las empresas han de reinventarse, tanto en su organización como en su relación con los clientes y con sus propios empleados, debido al cambio del contexto en el que desarrollan sus actividades.
Shirky está considerado como uno de los autores más originales y analíticos sobre esta nueva etapa de evolución de la sociedad, basada fundamentalmente en las redes sociales. Profesor adjunto del programa de graduado de Telecomunicaciones Interactivas de la Universidad de Nueva York, Shirky ha colaborado en múltiples publicaciones –como la revista Wired y The New York Times–.

“En el nuevo entorno empresarial, lo importante no es tener una estrategia, sino experimentar”, ha afirmado. Para Shirky, la transición de las empresas y de los medios de comunicación pasa por la conversión de un mero lugar de distribución de productos o de información a un centro de coordinación donde los receptores se conviertan en una comunidad, verdaderos marcos sociales que apuesten por la experimentación, ya que con las TIC “el costo del fracaso es ahora más barato y se aprende más rápido”. Según Shirky, “desde la invención de la imprenta con Gutenberg a la torre de emisiones, el modelo de negocio mediático era unidireccional: ahora es bidireccional y además todos los miembros del proceso pueden hablar entre sí”, ha afirmado el profesor, para el que de un entorno relativamente estable vamos hacia un caos que nos reserva “muchas sorpresas”

Para el experto “las personas que antes estaban en los bordes de la red comunicativa ahora pueden participar y compartir conocimiento en ella de manera equilibrada”. En las nuevas estructuras habrá tantos tipos de participantes y modelos de trabajo como motivaciones individuales, de tal forma que a medida que cambia y aumenta su número, también lo hace su motivación: los nuevos entornos participativos destruyen el mito de la audiencia y del público masivo, porque cada espectador no cuenta lo mismo que otro. En ese sentido, cada proyecto empresarial debe basarse en un modelo de colaboración a gran escala y su valor se asegura por el número de los usuarios que en él participan: “Los medios han de cambiar una comunicación dirigida al gran público por otra dirigida a un público más pequeño compuesto esencialmente de familia y amigos”.


Las pequeñas y medianas empresas se reinventarán y las grandes se readaptarán

También han aportado su visión en el debate, moderado por la periodista Mara Torres, el socio director de RocaSalvatella, Genis Roca, y el especialista y pionero en España en estrategias de posicionamiento de marca personal, Andrés Pérez. Para Roca, la gran empresa no se reinventa, se adapta: es la pequeña y mediana empresa la que se reinventa y se organiza en redes de personas, porque en ella hay concepto de trabajo; en cambio “la gran empresa, donde se crea empleo, sólo se organiza en perfiles, no en personas, y se adaptará como lo ha hecho siempre, pero no se reinventará, porque va a continuar haciendo lo que sea más conveniente para mejorar sus resultados”.

Para Andrés Pérez, “no hay nada que inventar, porque está todo inventado” y no hay nada nuevo, tan sólo un cambio de escala; “el free lance es el mercenario de otros tiempos, linkedin no hace sino repetir la filosofía de los gremios y las cofradías, el branding personal es, en realidad, el emblema del escudo heráldico, los consultores son los magos de otro tiempo, los rankings son los santorales, y los navegadores y los buscadores de Internet son los astrolabios, porque las ideas siguen siendo las mismas”.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Vídeo: El Ultimátum Evolutivo


El reciente cortometraje El Ultimátum Evolutivo ha sido realizado por el director Pablo Llorens, ganador de dos Goyas, para la ong SETEM Comunitat Valenciana. Narra la historia de dos personajes y se desarrolla durante un día en la vida de cada uno: el Homo Consumus y el Homo Responsabilus. El primero, tiene una actitud totalmente irresponsable en su forma de consumir y con el medio ambiente, mientras que el segundo representa el ejemplo de una persona que consume de forma responsable y respetuosa con el planeta. El corto nos anima a subirnos al paso evolutivo que cada vez es más apremiante dar. Recomendable la difusión entre niños de todas las edades.

sábado, 14 de noviembre de 2009

ESPERANZA AGUIRRE: 'No me ha impresionado nadie, ni el Papa, ni el Dalai Lama... sólo Aznar'



Esperanza Aguirre, "Espe" para muchos disfruta siendo el epicentro de las conversaciones, dando la nota y peleando contra todo y contra todos. !Allá cada uno con sus placeres!. Aún así se le ve tan felíz en esta imagen tocando la guitarra, seguro que no sabe tocarla pero toda la troupe que le rodea en este acto aplaudirá con fervor: "! es tan campechana !, ! qué maja !..."

Todo mi esfuerzo Zen se me escapa con esta persona. Hace unos días escuché, y tuve que volver a escucharlo para creerlo, que había realizado uns declaraciones de las suyas para un libro que acababa de publicarse, 'El club de las mujeres ambiciosas' (RBA 2009) . La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, asegura en este libro: 'No me ha impresionado nadie, ni el Papa, ni el Dalai Lama... sólo Aznar' . Coincido en una cosa, a mí Aznar me impresiona igualmente, pero seguro que no es en los términos que impresiona a "Espe".

Lo que me llama la atención es el desprecio hacia personas que, se puede compartir o no, impresionan de verdad a millones de personas y que, honestamente, Aznar no les llega ni a la suela de los zapatos. Yo no soy católico, pero no ignoro el papel que tiene la figura y la personalidad del Papa en millones de personas, a mí me impresionaría conocerle con toda seguridad.

En el caso de SS Dalai Lama, mi propia experiencia personal es la contraria a la de "Espe". Hac muchos años, al poco de recibir el premio Nóbel de la Paz, dió una conferencia en el patio del Centro Cultural Conde Duque de Madrid SS Dalai Lama. Yo acudí por ese reclamo sobre la Paz. Con mucho recelo a cualquier religión, debo reconocerlo. Me impresionó, de verdad, su mensaje, su sonrisa (eso mucho), la sencillez de sus gestos, palabras, etc,... empecé a leer, a acudir desde la distancia a algún acto del Centro Nagarjuna de Madrid (Budismo Tibetano) y me acerqué al budismo. El resto, es mi historia. Sirva esta reflexión para darme cuenta de la enorme distancia que entre Espe y yo hay, en lo político desde luego, en la visión de la vida, en los orígenes, en la concepción de las relaciones humanas, en tanto,.... la respeto pero no la valoro nada.

Recuerdo cuando, siendo Ministra de Cultura, respondió a la típica pregunta de "¿qué libro es para usted el mejor? y la Ministra Aguirre dijo: "Las memorias de Margaret Thatcher".. pués eso.

jueves, 29 de octubre de 2009

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LAS EMPRESAS por José María Zufiaur



La llamada Responsabilidad Social Corporativa, en terminología más anglosajona, o Responsabilidad Social de las Empresas (RSE), en expresión acuñada en Europa, se ha expandido con gran rapidez en nuestro país. Hasta el punto de que el nuestro es uno de los que cuenta con un número mayor de empresas afiliadas al Global Compact, el organismo de Naciones Unidas que asocia a las empresas con intenciones responsables. La RSE se ha convertido en una nueva fuente de negocio para consultores, difusores y centros de formación. En el mejor de los casos, la responsabilidad social de las empresas consiste en realizar actividades voluntarias más allá de las obligaciones legales y convencionales a las que están sometidas, sin causar perjuicio alguno. En el peor, en la compaginación de actividades filantrópicas o de estrategias de negocio tendentes a mejorar su imagen con otras de clara connotación económica, social o ecológica poco edificantes.

Este fenómeno no surge como consecuencia de una repentina concienciación de las empresas – aunque más preciso y justo sería hablar de algunas empresas, sobre todo de las más grandes y transnacionales - hacia un mayor compromiso con la sociedad en la que actúan. Es, por el contrario, el producto de un conjunto de fenómenos que han confluido a lo largo de los últimos 50 años. De entrada, es hijo de la ideología liberal que ha abogado por menos regulación y más autorregulación, ideología que ha desembocado, entre otras cosas, en la crisis que estamos padeciendo. En la UE, por ejemplo, mientras que las abundantes normas económicas son obligatorias las sociales son, cada vez más, escasas y voluntarias. En una vuelta hacia el pasado – en el que, en las políticas sociales, primaba el paternalismo, la filantropía, la caridad – estamos pasando de lo obligatorio (la ley, el convenio) a lo voluntario (códigos de buena conducta, labels, comparaciones de buenas prácticas). Y la RSE es una expresión paradigmática de ello.

Una tendencia que también se ha implantado en el ámbito mundial: mientras que las normas del comercio internacional, de la OMC, son obligatorias y sancionables, las de la OIT son optativas, carecen de recurso jurisdiccional para sancionar las violaciones y afectan en casi su totalidad sólo al trabajo asalariado, claramente minoritario en la mayor parte del mundo.

Junto a una globalización sin apenas reglas sociales, el retraimiento del Estado es otro factor que explica esta exigencia de mayor responsabilidad social a las empresas. Las regulaciones sobre el trabajo y las protecciones sociales a ellas vinculadas se han fragilizado. Las políticas de protección social han derivado en muchos casos en políticas de asistencia social, transferidas en nuestro caso a las Comunidades Autónomas, que, además, suelen ser subcontratadas a organizaciones no gubernamentales. Las dotaciones públicas de cooperación al desarrollo se retraen, en la mayor parte de los países más desarrollados, mientras que aumentan las contribuciones de las fundaciones creadas por las grandes corporaciones multinacionales. Lo que antes estaba amparado por el Estado, mediante las regulaciones y protecciones del trabajo, las políticas universales de protección social y a través de las políticas públicas de cooperación al desarrollo, se viene transfiriendo cada vez más a la autorregulación responsable de las empresas, a la gestión privada de los servicios sociales, a la sustitución de las políticas públicas de ayuda al desarrollo por las privadas. Con la necesaria precisión de que gran parte de ello es financiado mediante un aumento de las desigualdades entre salarios y excedentes empresariales, mediante subvenciones públicas y reducciones de impuestos.

La primera razón, pues, de esta eclosión de la RSE es el deshilachamiento del modelo socialdemócrata de sociedad creado tras la revolución de octubre, la Gran depresión de los años 30, el protagonismo de los trabajadores en la lucha contra el fascismo. Que tuvo su período de esplendor entre 1945 y 1975.

La segunda, es la emergencia de los riesgos vinculados a la actividad de las empresas multinacionales, emancipadas de los Estados nacionales y sin un marco mundial de regulación. Los ciudadanos son cada vez más conscientes de estar sujetos a riesgos que nadie parece controlar y que, en gran medida, son protagonizados por empresas multinacionales. Riesgos medioambientales, riesgos industriales, riesgos alimentarios, riesgos sanitarios, riesgos sociales vinculados a la pobreza y la desigualdad. Catástrofes ecológicas, como la del Prestige, el Erika, el Esson Valdés; catástrofes industriales como las sucedidas en Bhopal, en Seveso, en Toulouse, en Puertollano; riesgos alimentarios, como el de las vacas locas; riesgos sanitarios como el del aceite del colza o el de la propagación de pandemias; riesgos medioambientales vinculados a la explotación desaforada de las reservas y los recursos naturales; riesgos sociales y humanos vinculados a la falta de respeto a los más básicos derechos humanos.

Riesgos relacionados, igualmente, con la enorme concentración de poder tecnológico en manos de las grandes multinacionales. En muchos casos son estas empresas las que sistematizan la aplicación de los avances tecnológicos, las que contribuyen a la aceleración, o retraso, del progreso técnico, las que deciden qué se investiga, cómo se aplica lo inventado y en que partes del mundo se distribuye. Este es un enorme poder económico, pero también social, político, ético. Los avances técnicos no son inocuos y tienen, en muchos casos, un carácter ambiguo en términos éticos y políticos. Sus beneficios dependen, en parte, del uso que se haga de ellos. Pensemos al respecto en temas como la biotécnica, los organismos genéticamente modificados, la energía nuclear, el desarrollo de Internet, la utilización de los medios de comunicación…

Los ciudadanos son cada vez más conscientes de que detrás de este tipo de riesgos está la actuación – en unos casos por acción y en otros por omisión – de grandes empresas multinacionales. Empresas que, en el contexto de la globalización, escapan en gran medida al control de las instituciones políticas democráticas. Además, en los últimos años se ha producido una crisis de legitimidad de las empresas como consecuencia de renombrados escándalos, como los de Parmalat, Enron, Vivendi. Y todos los que tan famosos se han hecho en los últimos meses, desde Madof hasta Lehman Brothers. Escándalos con enormes consecuencias sociales que se terminan solapando mediante el conocido mecanismo de la “socialización de pérdidas”.

En fin, la RSE surge así mismo de la mayor vulnerabilidad de las empresas a su imagen, a su “capital reputación”. Del mismo depende su penetración en mercados, su cotización en bolsa, su aceptación social. De ahí que estén dispuestas a tratar de blanquear una imagen que, en no pocas ocasiones, es fuertemente criticada por su actividad principal.

¿Es este un fenómeno que puede extenderse y perdurar? No es muy probable, aunque todo depende de si el nuevo capitalismo que ha surgido en los últimos 30 años – en contraposición con el capitalismo de compromiso que surgió tras la segunda guerra mundial – prevalece. En primer lugar, porque el discurso de la RSE (contar con los actores implicados, con los stakholders) va a contracorriente del capitalismo financiero imperante. En el que el accionista es el rey y la participación real de los trabajadores y de otras partes implicadas en el gobierno de las empresas es cada vez más virtual y periférica. En segundo lugar, porque los grandes desafíos a los que nos enfrentamos – desigualdades sociales, cambio climático, migraciones, geoestrategia de la seguridad – requieren respuestas urgentes, obligatorias y generales. Lo contrario de lo que representan las actuaciones de RSE: acciones individuales, voluntarias, marginales, lentas. En la UE, por ejemplo, cuando la constitución de Comités de Empresa Europeos era voluntaria, se crearon 20. Desde que en 1994 se promulgó una directiva para regularlos su número ha ascendido a 850.

Las políticas de RSE suelen orientarse en una doble dirección. De un lado, hacia la respuesta filantrópica: restauración de patrimonio, contratación de colectivos con dificultades de inserción, edición de música folklórica, provisión de hamacas para que los trabajadores gocen de unos minutos de relax... De otro, mediante una estrategia más global y marquetiniana dirigida a mejorar su imagen y mantener mejores relaciones con el entorno. En este tipo de estrategias, las empresas tienden, en general, a marginar a las organizaciones sindicales y a asociar, en cambio, a algunas ONGs.

Desde el punto de vista de los sindicatos, las estrategias de RSE comportan algunos riesgos. Pero también oportunidades. Entre las primeras, el riesgo de creer que la participación puede sustituir a la relación de fuerzas. El riesgo de que lo voluntario – los códigos, indicadores, protocolos y otras fórmulas similares – vayan sustituyendo a los convenios o inhibiendo la acción legislativa. También el riesgo de ser sustituidos, en acciones internacionales, como interlocutores por algunas ONGs. Entre las oportunidades podemos citar cuatro principales. En primer lugar, la posibilidad de utilizar la mayor vulnerabilidad de la imagen corporativa de las empresas. De hecho, muchos de los últimos grandes conflictos sociales – como en el caso de Danone – se basaron en el ataque a la imagen de la empresa. Además, la acción sindical puede utilizar la política de responsabilidad social empresarial para exigir rendimiento de cuentas y para poner en contradicción lo que se dice con lo que se hace: respecto a los trabajadores, a los clientes, a los proveedores, a la transparencia contable y financiera. Para el sindicato, la RSE puede, así mismo, ofrecer la oportunidad de nuevas alianzas con otras partes interesadas: autoridades locales, organizaciones sociales y medioambientales, consumidores, ciudadanos. Finalmente, la RSE puede posibilitar abrir brecha en algunos temas de negociación colectiva o bien implicar a las empresas en los procesos territoriales de reconversión industrial.

En realidad, la prueba del 9 de la calidad de las políticas de RSE se resume en cinco puntos. Primero, si las empresas que mantienen políticas de RSE, además de hacer equis cosas loables y bienintencionadas, son responsables en su negocio principal. Segundo, si la empresa es responsable con sus propios trabajadores y si cuenta con las organizaciones sindicales a la hora de elaborar sus memorias (de las 35 empresas españolas del IBEX, sólo una lo hace). Tercero, evitar que subrepticiamente se trate de sustituir lo obligatorio – ley y convenio – por declaraciones, códigos, protocolos de carácter voluntario. Cuarto, que efectivamente exista una rendición de cuentas, que no es lo mismo que una mera comunicación. Finalmente, es esencial que exista una evaluación independiente de las financiadas por las empresas.

Con motivo de las últimas elecciones al Parlamento Europeo, un conjunto de organizaciones sociales plantearon algunas demandas para hacer más creíbles las políticas de RSE, que reproduzco:
1) Establecer la responsabilidad jurídica de la empresa madre, con posibilidad de recurso ante los tribunales (como sucede en Estados Unidos con una legislación denominada “Alien Tort Act”), de lo que puedan hacer sus filiales fuera de sus fronteras
2) Establecer un deber de vigilancia de los dirigentes empresariales en materia de impacto social y medioambiental de sus filiales y proveedores.
3) Implantar un modelo de Informe anual obligatorio para todas las empresas cotizadas en bolsa y, en general, para todas las mayores de 1.000 trabajadores. Con sanciones si no se realiza dicho informe.
4) Transparencia contable. Obligar a las multinacionales a hacer públicos en los países en los que operen: los datos de sus actividades; de sus beneficios; de los impuestos que pagan
5) Hacer transparentes los precios de las transferencias entre filiales, que normalmente se realizan muy por debajo del precio de mercado para ocultar beneficios.
6) Establecer mecanismos para evitar la opacidad y la impunidad de las empresas que facturan operaciones y servicios en una sucesión de paraísos fiscales. Estas actividades no son sujetas a impuestos, cuando en realidad se realizan, por ejemplo, en Europa. Ello es esencial ya que aproximadamente un 50% del comercio mundial transita por paraísos fiscales.


José María Zufiaur. 22 de octubre de 2009. Para la Fundación Sistema

miércoles, 28 de octubre de 2009

¿TODAVÍA TIENE FUTURO EL INDIVIDUALISMO? por Leonardo Boff


En Estados Unidos hay una crisis más profunda que la económico-financiera. Es la crisis del estilo de sociedad que se formó desde que fuera constituida por los «padres fundadores». Es una sociedad profundamente individualista, consecuencia directa del tipo de capitalismo que fue implantado allí. La exaltación del individualismo adquirió forma de credo en un monumento delante del majestuoso Rockfeller Center en Nueva York, en el cual se puede leer el acto de fe de John D. Rockfeller Jr: «Creo en el supremo valor del individuo y en su derecho a la vida, a la libertad y a perseguir su felicidad».En un fino análisis contenido en su clásico libro La democracia en América (1835), el magistrado francés Charles de Tocqueville (1805-1859) señaló al individualismo como la marca registrada de la nueva sociedad naciente. El individualismo se mantuvo triunfante, pero tuvo que aceptar límites debido a la conquista de los derechos sociales de los trabajadores y especialmente al surgimiento del socialismo, que contraponía otro credo, el de los valores sociales. Pero con el derrocamiento del socialismo estatal, el individualismo volvió a tener vía libre bajo el presidente Reagan hasta el punto de imponerse en todo el mundo en forma de neoliberalismo político.Contra Barack Obama, que intenta un proyecto con claras connotaciones sociales, como salud para todos los estadounidenses y medidas colectivas para limitar la emisión de gases de efecto invernadero, el individualismo resurge con furor. Le acusan de socialista y de comunista y, en facebook, en internet, hasta no se excluye su eventual asesinato si llegara a suprimir los planes individuales de salud. Y eso que su plan de salud no es tan radical, pues, tributario todavía del individualismo tradicional, excluye de él a todos los emigrantes, que son millones.La palabra «nosotros» es una de las más desprestigiadas de la sociedad estadounidense. Lo denuncia el respetado columnista del New York Times, Thomas L. Friedman en un excelente artículo: «Nuestros líderes, hasta el presidente, no consiguen pronunciar la palabra ‘nosotros’ sin que les produzca risa. No hay más ‘nosotros’ en la política estadounidense, en una época en que ‘nosotros’ tenemos enormes problemas -la recesión, el sistema de salud, los cambios climáticos y las guerras en Irak y en Afganistán- con los que sólo vamos poder lidiar si la palabra ‘nosotros’ tiene una connotación colectiva» (JB 01/10/09).Sucede que, por falta de un contrato social mundial, Estados Unidos se presenta como la potencia dominante, que prácticamente decide los destinos de la humanidad. Su arraigado individualismo proyectado al mundo se muestra absolutamente inadecuado para señalar un rumbo al ‘nosotros’ humano. Ese individualismo no tiene ya futuro.Se hace cada vez más urgente un gobierno global que sustituya el unilateralismo monocéntrico. O desplazamos el eje del ‘yo’ (mi economía, mi fuerza militar, mi futuro) hacia ‘nosotros’ (nuestro sistema de producción nuestra política y nuestro futuro común) o difícilmente evitaremos una tragedia, no sólo individual sino colectiva. Independientemente de ser socialistas o no, lo social y lo planetario deben orientar el destino común de la humanidad.Pero, ¿por qué ese individualismo tan arraigado? Porque está fundado en un dato real del proceso evolutivo y antropogénico, pero asumido de forma reduccionista. Los cosmólogos nos aseguran que hay dos tendencias en todos los seres, especialmente en los seres vivos: la de auto-afirmación (yo) y la de integración en un todo mayor (nosotros). Por la autoafirmación cada ser defiende su existencia; si no, desaparece. Pero por otro lado, nunca está sólo, está siempre enredado en un tejido de relaciones que lo integra y le facilita la supervivencia.Las dos tendencias coexisten, juntas construyen cada ser y sustentan la biodiversidad. Excluyendo una de ellas surgen patologías. El ‘yo’ sin el ‘nosotros’ lleva al individualismo y al capitalismo como su expresión económica. El ‘nosotros’ sin el ‘yo’ desemboca en el socialismo estatal y en el colectivismo económico. El equilibrio entre el ‘yo’ y el ‘nosotros’ se encuentra en la democracia participativa que articula ambos polos. Ella acoge al individuo (yo) y lo ve siempre insertado en una sociedad mayor (nosotros), como ciudadano.Hoy necesitamos una hiperdemocracia que valore cada ser y a cada persona y garantice la sostenibilidad de lo colectivo que es la geosociedad naciente.
Fuente: KoinoniaLeonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor

jueves, 15 de octubre de 2009

Madrid no debe ser Moscú, por Tomás Gómez

NO SUELO PUBLICAR NOTICIAS O ARTÍCULOS DE ACTUALIDAD POLÍTICA PERO EN ESTE CASO CONSIDERO QUE SU LECTURA ES INTERESANTE, CLARIFICADORA Y SOBRE TODO PERMITE UN PUNTO DE REFLEXIÓN MÁS PAUSADA. ADEMÁS APRECIO MUCHO A TOMÁS GÓMEZ, SECRETARIO GENERAL DEL PSM PSOE.
Cuál sería el paisaje de una nación en la que la corrupción produjera réditos políticos a los sospechosos de cometerla? Hasta ahora tenemos que lanzar la mirada más allá de nuestras fronteras para percibir esa desoladora imagen. Si el contagio nos alcanzara, todos aquellos -políticos y ciudadanos- que creemos en la política como un instrumento capaz de cambiar la vida de las personas y hacerlas más felices habríamos empezado a caminar hacia un nuevo exilio. Esa catástrofe no va a ocurrir si permanecemos atentos y combativos en la denuncia constante del clima de tolerancia con los corruptos que, interesada o pasivamente, se intenta trasladar a la sociedad.
Las luces de alarma se encienden, no obstante, cuando estos días analizamos con absoluta estupefacción la receptividad que ha encontrado en muchos medios de comunicación, entre gran número de dirigentes del Partido Popular e incluso en destacados miembros de mi partido, la actuación de Esperanza Aguirre aceptando la salida de su grupo parlamentario de los tres imputados en la trama Gürtel. No salgo de mi asombro cuando observo que se la ha calificado como "referente de lo hay que hacer" o "ejemplo de actuación". Mal iríamos en el camino de la regeneración de lo público si confundiéramos la habilidad táctica para eludir responsabilidades que han venido siendo denunciadas constantemente por la oposición en Madrid, con la amnesia de la realidad.
Vamos a recordar. El "muñidor de la trama", Alberto López Viejo, defenestrado en el Ayuntamiento de Madrid por "ciertas dudas" sobre irregularidades en su gestión, fue rescatado por Esperanza Aguirre como persona de su máxima confianza a quien encarga la organización de todos sus actos como presidenta de la Comunidad y de los del PP, que ella también preside, hasta hace muy poco: febrero de 2009. El sumario evidencia un auténtico saqueo a las arcas públicas, a los impuestos de los ciudadanos, con el único objetivo de engrandecer una imagen política.
La mayoría de las facturas son insultantes. Dos tarimas para un acto con niños afectados por síndrome Down, 11.934 euros; 8.000 euros por dos jaimas que nunca se llegaron a instalar; escenario y atriles para un concierto de niños discapacitados, 10.525 euros; o el alquiler de 300 sillas para un concierto de villancicos, que no pueden ni deben costar 11.971 euros, por poner algunos ejemplos.
En ocasiones fue más caro el montaje del evento que el objeto del acto (subvenciones a entidades o convenios de colaboración) salvo que convengamos en que el auténtico objetivo era el propagandístico. Las facturas no sólo recibían el visto bueno de López Viejo, sino el de personas muy cercanas a la presidenta, como el ex viceconsejero de Inmigración, Carlos Clemente, o el todavía ejerciente viceconsejero de Presidencia e Interior, Alejandro Halffter. La habilidad táctica no puede ocultar la realidad de que Esperanza Aguirre, tardíamente quejosa del comportamiento de López Viejo, está tocada directamente por la trama de la corrupción.
Ella es la responsable de que estos presuntos delincuentes sean diputados, de que los ex alcaldes de Pozuelo y Boadilla hayan sido cabezas de lista electoral, de que se haya impedido a la oposición examinar los más de 360 expedientes de contratación de la trama Gürtel, y de que hoy sigan en su entorno de confianza más directa personas que dieron su visto bueno a auténticos robos. Los miles de folios aún sometidos al secreto del sumario pueden deparar muchas otras sorpresas.
Como responsable de la oposición socialista en Madrid, no me entusiasma, ni me deslumbra, que con su gesto Esperanza Aguirre intente sacarle los colores a Mariano Rajoy. Dejo esa actitud para quienes tienen una visión cortoplacista de la política, con el pensamiento puesto en hipotéticos réditos electorales. Allá Esperanza y Rajoy con sus querellas y su lucha de ambiciones. No hace falta ninguna finta de Esperanza Aguirre para considerar que el comportamiento del presidente del PP en esta crisis es sencillamente inaceptable y mediocre como dirigente político. Pero, desde luego, el comportamiento de Esperanza Aguirre no es mucho mejor. No es Esperanza Aguirre, pese a quienes se sienten seducidos por sus artificios, la que limpia la corrupción en Madrid, sino la responsable de la crisis política y ética que soporta esta comunidad.
No deseo hacer de la denuncia de la corrupción el eje fundamental de mi política en la oposición, pero no daré la espalda a la responsabilidad que tenemos en la denuncia y vigilancia de la acción de gobierno. Mi vocación es la de plantear alternativas y a eso he venido dedicando mi esfuerzo, por mucho que eso no tenga ni el morbo ni la incidencia mediática de otras concepciones al uso.
No puedo admitir, en silencio que sería cómplice, que se aplauda o se valide un comportamiento que algunos entienden como rentable en claves de confrontación electoral. Me niego a admitir que se extienda a Madrid la vergüenza de que un 66% de los ciudadanos crea que los rumores de corrupción que afectan a sus dirigentes son ciertos, pero siga respaldándolos con sus votos. Eso ocurre en Moscú, y parece que la ola polar amenaza ya nuestras costas. Hagamos una muralla.

Tomás Gómez es secretario general del PSM-PSOE.
Publicado en Tribuna de El País (15/10/09)

martes, 13 de octubre de 2009

CARENCIA DE JUSTA MEDIDA, por Leonardo Boff

Nuestra cultura se caracteriza por el exceso en casi todos los ámbitos de la vida: exceso en la utilización de los recursos naturales, en la explotación de la fuerza de trabajo, en la especulación financiera, en la acumulación de riqueza. La crisis actual es en gran parte fruto de este exceso.El historiador inglés Arnold Toynbee en sus estudios sobre el nacimiento y muerte de las civilizaciones señala que éstas entran en colapso cuando el exceso, en más o en menos, empieza a dominar. Es lo que estamos viendo actualmente. De ahí la importancia de reflexionar sobre la justa medida, que acaba siendo sinónimo de sostenibilidad.La justa medida tiene que ver con lo óptimo relativo, es decir, con el equilibrio dinámico entre el más y el menos. Por una parte, toda medida es sentida negativamente como límite a nuestras pretensiones. De ahí nace la voluntad y hasta el placer de violar el límite. Y por la otra, es sentida positivamente como la capacidad de usar en forma moderada potencialidades que pueden dar otro rumbo a la historia y así garantizar la continuidad de la vida.Veamos rápidamente el lugar de la justa medida en algunas de las grandes culturas que conocemos.En las culturas de la cuenca del Mediterráneo, especialmente entre los egipcios, griegos, latinos y hebreos la búsqueda de la justa medida era central. Lo mismo se da en el budismo y en la filosofía ecológica del Feng Shui chino. Para estas tradiciones el símbolo era la balanza y las respectivas divinidades femeninas, tutoras del equilibrio.La diosa Maat era la personificación de la justa medida para los egipcios. Bajo su responsabilidad estaba la medida política que permitía que todo fluyera equilibrada y armoniosamente. Pero los sabios egipcios pronto percibieron que ese equilibrio solo era sostenible si la medida exterior correspondía a la medida interior. En caso contrario, impera el legalismo. Hoy sabemos que su visión influyó fuertemente en el pensamiento griego y latino e hizo que una de las características fundamentales de la cultura griega fuese la búsqueda insaciable de la medida (metrón en griego, de donde viene nuestro metro). Es clásica la formulación, verdadera regla de oro: «la perfección está en la justa medida de todas las cosas».La diosa Némesis, venerada por griegos y latinos, correspondía a la diosa Maat de los egipcios. Representaba la justicia divina y la justa medida. Quien osase sobrepasar la propia medida (eso se llamaba hybris = arrogancia y presunción exacerbadas) era inmediatamente fulminado por esta divinidad. Así, por ejemplo, los campeones olímpicos que, como en los días actuales, se dejaban endiosar por sus admiradores; también los escritores y artistas que permitían su divinización por causa de sus obras.La Biblia judeocristiana formula, a su manera, la búsqueda de esta medida: Se basa en el reconocimiento del límite infranqueable entre el Creador y la criatura. Ésta jamás podrá traspasar ese límite y ser como Dios. La gran tentación formulada por la serpiente a Adán y Eva en el paraíso terrenal era: si traspasaban el límite serían como Dios. Lo traspasaron y recibieron el castigo: la expulsión del paraíso. Pecado es no aceptar la situación de criatura, es rechazar ese límite y esa medida, es intentar elevarse a la altura divina.A pesar de la expulsión, la misión de cultivar y guardar el jardín del Edén continuó. Aquí se anuncia una medida de valor siempre actual: el ser humano puede intervenir en la naturaleza siempre que esté orientado por la medida del cuidado, pues «cultivar» expresa el cuidado esencial y «guardar» es sinónimo de garantizar la sostenibilidad.Pero hay que preguntar: ¿Quién garantiza la sostenibilidad? Se han señalado muchas fuentes inspiradoras, generalmente indicadas como únicas: la naturaleza o la razón universal o la sabiduría de los pueblos o las religiones y la revelación contenida en la Biblia judeocristiana, o en el Corán o en las Upanishads o en el Tao, y otras.Hoy estamos cada vez más convencidos de que nada puede ser reducido a una única causa (monocausalidad) o a un único factor, pues nada es lineal y simple. Todo es complejo y está entretejido de inter-retro-relaciones de redes de inclusiones. Por eso necesitamos articular todas esas instancias y algunas otras. Juntas, deben ayudarnos a encontrar una justa medida adecuada, pues todas aportan alguna luz y comunican alguna verdad. Sabiduría es asumir estas verdades que potencian el equilibrio y permiten que la vida viva y evitan conflictos innecesarios.La pregunta para nosotros hoy es: ¿Cuál es la justa medida de intervención en la naturaleza que por un lado preserve el capital natural, y por el otro nos comporte beneficios? Por no haber encontrado todavía la formula, estamos patinando en la crisis.
Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

ARTE Y ARQUITECTURA

Me suelen gustar las muestras artísticas que utilizan los espacios públicos, los edificios y la calle para su creación. Recientemente en julio, pude estar en Toledo disfrutando de la noche de la ciudad (ya de por sí un lujo) y de un proyecto denominado LUX GRECO en el que se iluminaban con música varios monumentos y al tiempo con buena música. Disfrutas y te mueves por Toledo. Buena experiencia. Hoy quiero incluir un vídeo de un espectáculo similar realmente muy bonito y creo que muy bien elaborado.

jueves, 24 de septiembre de 2009

VETUSTA MORLA


¿Qué tengo en común con Patxi López y la selección nacional de baloncesto?: la pasión por Vetusta Morla. Hoy todo el mundo les conoce. Les llaman "grupo revelación". Son de Tres Cantos, mi municipio. Fueron unos chavales tricantinos que ahora conoce todo el mundo.

El lehendakari Patxi Lopez se despierta y trabaja al son de “Copenhague” de Vetusta Morla. Te pongo el vídeo






El equipo de baloncesto nacional “Pau Gasol & boys” para comenzar los partidos y ponerse las pilas lo que hacen es:“Víctor Claver reveló uno de los secretos de los campeones, la tonadilla con la que encienden motores: Saharabbey Road, la canción de Vetusta Morla”.

Aquí tienes este tema con mucha fuerza:





Si alguno no lo has escuchado, te digo que merecen la pena.
Su web es: http://www.vetustamorla.com/

lunes, 21 de septiembre de 2009

LO LARGO DEL RIO DURANTE EL FESTIVAL CHING-MING

Hoy os presento algo que para mi gusto es muy bello. En China conservan un tapíz magnífico que representa el Festival Ching-Ming a lo largo del río. El denominado a lo largo del río durante el Festival Ching-Ming es un retrato de la prosperidad y la riqueza que se generó en todo el recorido del río Bian en Kaifeng, la capital de la dinastía Sung del Norte. La versión más antigua existente de este tema es una obra maestra del artista Sung Chang Tse-Duan (hacia el siglo 12). Ha sido un motivo muy popular en China a través de las generaciones. El Museo del Palacio Nacional de las casas tiene siete versiones distintas de este tema. Entre ellos, el pintado por cinco pintores de la corte imperial Ching es sin duda el más fascinante. Esta pieza de colaboración entre artístas fué pintada en 1736 y sus medidas son de 35,6 cm de altura y 1152,8 cm de longitud. Esta pintura refleja de forma meticulosa las características únicas de las aduanas, comercio y la vida de la dinastías Ming y Qing, ofreciendo un maravilloso relato de primera mano de los estilos de vida contemporáneos.
En este enlace que te facilito puedes verla de forma virtual, moverte por ella con tu ratón e incluso (cuando aparecen cuadros rojos) ver algunas animaciones digitales ilustrativas. Emplea algo de tiempo y disfruta.

http://www.npm.gov.tw/exh96/orientation/flash_4/index.html

lunes, 14 de septiembre de 2009

ZEN Y LA CRISIS DE LA CULTURA OCCIDENTAL, por Leonardo Boff


Vengo insistiendo desde hace tiempo en que por detrás de la crisis actual económico-financiera actual hay una crisis de paradigma civilizatorio. ¿De qué civilización? Se trata obviamente de la civilización occidental, que a partir del siglo XVI fue mundializada por el proyecto de colonización de los nuevos mundos.Este tipo de civilización se estructura en la voluntad de poder-dominación del sujeto personal y colectivo sobre los otros, los pueblos y la naturaleza. Su arma mayor es una forma de racionalidad, la instrumental-analítica, que compartimenta la realidad para conocerla mejor y así someterla más fácilmente. Después de quinientos años de ejercicio de esta racionalidad, con los innegables beneficios que ha traído y que encontró en la economía política capitalista su más cabal realización, estamos constatando el alto precio que nos ha hecho pagar: el calentamiento global, inducido en gran parte por el industrialismo sin límites, y la amenaza de una catástrofe previsible ecológica y humanitaria.Estimo que todos los esfuerzos que se hagan dentro de este paradigma para mejorar la situación serán insuficientes. Serán siempre más de lo mismo. Tenemos que cambiar para no perecer. Es el momento de inspirarnos en otras civilizaciones que ensayaron un modo más benevolente de habitar el planeta. Lo que fue bueno ayer, puede valer también para hoy.Tomo como una de las referencias posibles el zenbudismo. Primero, porque ha influenciado todo el Oriente. Nacido en la India, pasó a China y llegó a Japón. Después, porque ha penetrado ampliamente en estratos importantes de Occidente y de todo el mundo. El Zen no es una religión. Es una sabiduría, una manera de relacionarse con todas las cosas de tal forma que se busca siempre la justa medida, la superación de los dualismos y la sintonía con el Todo.Lo primero que hace el budismo zen es destronar al ser humano de su pretendida centralidad, especialmente del yo, núcleo básico del individualismo occidental. Él nunca está separado de la naturaleza, es parte del Todo. En seguida, procura una razón más alta que está más allá de la razón convencional. Se niega a tratar la realidad con conceptos y fórmulas. Se concentra con la mayor atención posible en la experiencia directa de la realidad tal como la encuentra.«¿Qué es el zen?» preguntó un discípulo al maestro. Y éste respondió: «las cosas cotidianas; cuando tienes hambre, comes, cuando tienes sueño, duermes». «¿Pero no hacen eso mismo todos los seres humanos normales?» -atajó el discípulo. «Sí» ―respondió el maestro― «los seres humanos normales cuando comen piensan en otra cosa, cuando duermen, no pegan ojo porque están llenos de preocupaciones». ¿Qué significa esta respuesta? Significa que debemos ser totalmente uno en el acto de comer y totalmente entregados al acto de dormir. Como ya decía la mística cristiana Santa Teresa: «cuando gallinas, gallinas, cuando ayuno, ayuno». Esta es la actitud zen. Empieza por hacer con la máxima atención las cosas más cotidianas como respirar, andar y limpiar un plato. Entonces ya no hay dualidad: estás todo tú en todo lo que haces. Por eso, obedece a la lógica secreta de la realidad sin la pretensión de interferir en ella. Acogerla con el máximo de atención nos hace integrados porque no nos distraemos con representaciones y palabras.Esta actitud le ha faltado al Occidente globalizado. Estamos siempre imponiendo nuestra lógica a la lógica de las cosas. Queremos dominar. Y llega un momento en que ellas se rebelan, como estamos constatando actualmente. Si queremos que la naturaleza nos sea útil, debemos obedecerla.No dejaremos de producir y de hacer ciencia, pero lo haremos con la máxima conciencia y en sintonía con el ritmo de la naturaleza. Orientales, occidentales, cristianos y budistas pueden usar el zen de la misma forma que peces grandes y pequeños pueden morar en el mismo océano. Es otra forma de vivir que puede enriquecer nuestra cultura en crisis.
Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor, más información en Wikipedia
Publicado en el blog Espiritualidad y Política

miércoles, 9 de septiembre de 2009

LA POLÍTICA MEDITADA por Antoni Gutiérrez-Rubí



En el mundo de la empresa innovadora, la práctica de la meditación regular y frecuente se va imponiendo con naturalidad, y se promueven espacios de silencio para poder mirar el entorno (y mirarse) con mayores dosis de imparcialidad y equilibrio. La meditación abre, cada vez más, las oportunidades a una gestión de las organizaciones en que las emociones tengan un papel más valorado y reconocido al mismo nivel que las aptitudes y las actitudes.El estrés y la ansiedad, por ejemplo, se han convertido en una de las mayores causas de falta de competitividad y de baja laboral. Si añadimos la falta de relajación y de descansos adecuados, se produce un alarmante descenso de nuestra energía vital, condicionando nuestro estado de ánimo y éste, a su vez, nuestro comportamiento y rendimiento global.El contexto de crisis, con sus escenarios de incertidumbre y complejidad, ha castigado duramente los delicados equilibrios emocionales que la vida moderna exige a las personas. “No he parado ni un minuto”, es la frase recurrente que refleja una ocupación constante, sin pausa (descanso), ni silencios (reflexión), que perjudican enormemente la calidad de cualquier tarea. Las empresas se han dado cuenta del potencial que para la productividad y la innovación tienen el silencio reflexivo y la calma serena.

Mientras, la política parece que ignora estas consideraciones y desprecia la meditación y el cuidado del espíritu como estructura medular del carácter de nuestros representantes. La dimensión espiritual de la persona, por ejemplo, no puede ser ignorada, tampoco, desde la izquierda renovadora y mucho menos desde el socialismo democrático que tiene una base electoral y sociológica de cultura católica muy amplia y un anclaje histórico con las comunidades de base cristianas y los sectores renovadores de la jerarquía. Pero no estamos hablando de religión… ni de iglesias. Hay que multiplicar los gestos hacia las comunidades laicas y creyentes comprometidas con la acción social, sí; pero acercarnos también con respeto e interés hacia otros espacios de trascendencia espiritual no específicamente religiosa.Hasta ahora, la izquierda se ha movido con un reduccionismo simplista considerando lo espiritual como un fenómeno meramente religioso. Gran error. Lo espiritual, entendido como el sentido que le damos a las cosas y a nuestra vida, permite residenciar en valores y principios los verdaderos reguladores de nuestro comportamiento. Y ahí radica su potencial para la política. Un gestor público debe ser una persona de densidad moral y ética, y para ello es imprescindible una actitud reflexiva y pausada y una vida interior rica y equilibrada.La política, con sus ritmos mediáticos y su inmediatez táctica, aleja a nuestros representantes, demasiadas veces, de la ponderación y la distancia imprescindibles. Nadie reclama, por ejemplo, tiempo para evaluar la respuesta adecuada, para estudiar una propuesta, para pensarla con calma. Es como si la distancia cautelar que tantas veces debería guiar la actuación pública, sea un demérito o un defecto. Todo lo contrario.Hay un nuevo espacio para la política meditada. La ciudadanía lo está pidiendo a gritos. La meditación, el silencio, el retiro, el estudio, deben de estar presentes en la vida política y en nuestros líderes. Necesitamos políticos con mayor capacidad de escuchar su interior y de compartir experiencias de profunda e intensa concentración personal. Una espiritualidad humana, profundamente humanista, como base de otra política.Necesitamos líderes reflexivos, capaces de meditar, de buscar en su equilibrio personal la fuerza y las ideas que guíen su actividad. Puede ser una dimensión religiosa, pero no necesariamente. Debemos fomentar las prácticas que buscan el equilibrio y la armonía como el yoga o el tai-chi y acercarnos a ellas con una nueva naturalidad. En España todavía hay un prejuicio latente hacia tales disciplinas que, ignorantes e petulantes, algunos identifican como “raras”.Martin Boronson, autor del best seller “Respira” (Urano) nos anima a recuperar el control personal con sólo un minuto al día. Y recomienda seguir cuatro pasos: crear un lugar de silencio y soledad; sentarse en una silla con la espalda enderezada, con las manos y las piernas relajadas pero inmóviles; activar el reloj avisador en un minuto exacto, y cerrar los ojos, centrando la atención de la mente en la respiración hasta que suene la alarma. ¿Se lo imaginan? Y todavía más: ¿Se imaginan a nuestros políticos con este minuto de serenidad?Creo que la política necesita de estos minutos “de oro”. Y la comunicación política, todavía más. Durante el verano, algunos líderes políticos han recomendado a sus adversarios que “se relajen” o “se retiren a un monasterio”. La sugerencia, si reflejara una reivindicación sincera e incluyente de la política meditada, sería un cambio notable que deberíamos aplaudir. Pero dicha con un cierto desdén y como una invectiva, refleja un prejuicio sobre el valor del retiro y de la relajación en la vida pública.El descrédito de la política y de los políticos tiene que ver –y mucho- con el deterioro del lenguaje político. Dime como hablas y te diré quien eres (y cómo eres). Deberíamos relajarnos, sí; pero para pensar mejor y ver si hay algo en el interior que valga la pena. Y, sólo entonces, abrir la boca.

Antoni Gutiérrez-Rubí es Asesor de comunicación


publicado en EL PERIÓDICO (05/09/09)

jueves, 3 de septiembre de 2009

DEBATE SOBRE GAROÑA Y LA ENERGÍA NUCLEAR EN ESPAÑA


El pasado mes de julio fuí invitado a participar en un debate en la televisión de TDT Libertad Digital, no lo busques en el ranking de tv´s progresistas no aparece, es la tele de Jimenez Losantos, acepté. Siempre acepto acudir a donde se me invita y estoy convencido de los argumentos. Fueron todos (incluido el presentador) contra mí. A pesar de la dificultad estoy contento con el resultado del debate. Debo decir, para no faltar a la relidad, que siempre que acudo me tratan muy corréctamente. Por si cabe la menor duda,mi postura es NUCLEAR NO.


Te incluyo el enlace al video del debate. Tiene un spot publicitario previo, pero no puedo quitarlo. Me gustaría saber tu opinión.





martes, 1 de septiembre de 2009

PARA EMPEZAR BIEN SEPTIEMBRE


Vuelvo a recomendar a FACTO DELAFE junto con LAS FLORES AZULES , esta vez con un tema que suena muy bien para empezar septiembre: LA LUZ DE LA MAÑANA. Me gusta y espero que te guste.

jueves, 13 de agosto de 2009

EL DERECHO AL DELIRIO de Eduardo Galeano


Recomiendo como ejercicio veraniego escuchar y ver este vídeo, que me enseño Celia y que se sabe de memoria. Es un bonito montaje sobre una lectura de Eduardo Galeano. Merece la pena emplear un tiempo en el derecho a soñar, a pensar y quizás, quizás.... se cumplan los sueños.

Disfruta de este momento en tranquilidad, mira estos días las estrellas fugaces y pide un deseo: que se cumplan los sueños....


sábado, 1 de agosto de 2009

IMPACTO DEL CLASISMO Y MACHISMO de Vicenç Navarro



Adjunto el magnífico artículo de opinión que escribió el pasado jueves 30 de julio Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO. Tiene una sección que se denomina DOMINIO PÚBLICO, siempre suele ser brillante (al menos para mí) pero en este artículo analiza el peso del clasismo y del machismo en el modelo de sociedad. Afirma que el poder de clase explica el subdesarrollo de los servicios del Estado del bienestar en España y que el poder de género determina que los servicios menos desarrollados sean los de ayuda a las familias. Él lo explica mucho mejor y a mí me encantó su lectura:
Impacto del clasismo y machismo

España no es un país pobre. En realidad, nuestro nivel de riqueza económica está muy próximo al promedio de los países de la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países más ricos de la Unión Europea. El PIB per cápita de España es ya el 93% del promedio de la UE-15. El Estado del bienestar español (las transferencias públicas –tales como las pensiones y ayudas a las personas vulnerables a la pobreza– y los servicios públicos –tales como sanidad, educación, servicios de ayuda a las familias, servicios sociales, vivienda social, prevención de la exclusión social, integración de los inmigrantes, entre otros–); sin embargo, está poco financiado y poco desarrollado.
El gasto público social (es decir, el gasto que se invierte en el Estado del bienestar) por habitante no es el 93% del promedio de la UE-15, sino sólo el 71%. Si fuera 93%, el nivel que nos correspondería por el desarrollo económico que tenemos, nos tendríamos que gastar 70.000 millones de euros más de los que nos gastamos ahora en las transferencias y servicios públicos del Estado del bienestar. Esta cantidad significa una enorme subfinanciacion en la España Social que padecen predominantemente las CCAA (responsables de la gestión de los servicios del Estado del bienestar) y los ayuntamientos (las cenicientas de la democracia española que también comparten responsabilidades de gestión con las CCAA en los servicios sociales). Este enorme déficit social se debe a la distribución de poder que existe en nuestro país, donde unas clases sociales tienen más poder que otras y un género –el masculino– tiene más poder que otro –el femenino–. En España, el 30-35% de la población de mayor renta (que incluye la burguesía, la pequeña burguesía y las clases medias profesionales de renta alta) tiene un enorme poder económico, político y mediático. Tal poder se expresa de muchas maneras, pero una de ellas es que su aportación al erario público es más baja que en la mayoría de países de la UE-15.

Según las cifras facilitadas por los técnicos del Ministerio de Hacienda, un empresario en España declara menos ingresos que un trabajador, hecho, por cierto, que no ocurre en ningún otro país de la UE-15. Esta menor aportación de este grupo social a los fondos del Estado explica, en gran parte, que los ingresos (debidos a impuestos) al Estado (y por lo tanto los fondos públicos) sean menores que en la mayoría de países de la UE-15 (España, 38% del PIB; UE-15, 43% del PIB). De ahí la deficienciade gasto público, incluyendo gasto público social, de España, el más bajo de la UE-15.

Este 30-35% de la población de renta superior no queda afectado directamente por las insuficiencias del Estado del bienestar y utiliza predominantemente los servicios privados. Envían a sus hijos a las escuelas privadas (sean o no concertadas) y, cuando caen enfermos, van a la sanidad privada o, en el caso de las élites políticas, a la sanidad pública, donde reciben un trato preferencial.


Pero la parte del Estado del bienestar que está menos desarrollada es la referida a las transferencias y servicios de ayuda a las familias, y ello a pesar de la retórica oficial que pone a las familias en el centro de su discurso. España es uno de los países en los que el Estado tiene a sus familias más abandonadas. Y en España, cuando decimos familias, queremos decir mujer. Sólo un 6% de infantes está en escuelas de infancia públicas (llamadas guarderías en España) y sólo un 18% de las personas con dependencia recibe servicios domiciliarios. Tales porcentajes están por debajo de la mayoría de países de la UE-15. El subdesarrollo de tales servicios de ayuda a la familia tiene enormes costes. Uno, humano, es que la mujer española cubre las enormes insuficiencias del Estado del bienestar: cuida a los niños, a los jóvenes que viven en casa hasta los 32 años, a los compañeros y compañeras, y a los ancianos. Y un 52% también trabaja en el mercado laboral. Es una carga enorme que explica que la mujer española de 35 a 55 años tiene tres veces más enfermedades debidas al estrés que el hombre del mismo grupo etario. Otra consecuencia es la baja fecundidad, la más baja de la UE-15. La mujer joven tiene difícil encontrar vivienda (para lo cual requiere un contrato fijo) y no tiene los servicios de ayuda a las familias –centros de infancia y servicios domiciliarios de atención a la dependencia– que le permitan compaginar sus responsabilidades familiares con su proyecto personal profesional. De ahí que retrase formar una familia y, cuando tiene hijos, tiene menos de los que desea (que son dos hijos). Existe la dificultad añadida de que el varón no se corresponsabiliza en las tareas familiares en la manera en que lo hace el promedio de la UE-15. Gasta siete horas semanales en labores familiares, comparando con 15 en la UE-15 y 22 en Suecia.

Y la tercera consecuencia del subdesarrollo de tales servicios de ayuda a las familias es la subutilización de una enorme cantera de trabajadoras. Si España tuviera el nivel de participación
laboral de la mujer que tiene Suecia, habría tres millones más de trabajadoras creando riqueza, pagando impuestos y cotizando a la Seguridad Social. Hay una relación clara entre porcentaje de población adulta que trabaja y el nivel de riqueza del país. España tiene un porcentaje muy similar de participación del varón en el mercado de trabajo al existente en la UE-15. El déficit de participación laboral se da entre las mujeres. De ahí la gran importancia de tales servicios de ayuda a las familias para mejorar la situación económica del país, realidad de difícil aceptación por los equipos económicos de los sucesivos gobiernos españoles, que continúan pensando en infraestructura física (telecomunicaciones y transporte) y educación como inversión, pero no en los servicios del Estado del bienestar, que son incluso más importantes para mejorar el nivel de riqueza del país y su bienestar social.

Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicasde la Universidad Pompeu Fabra,y director del ObservatorioSocial de España
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