martes, 17 de abril de 2012

Un disco para la generación perdida


Publicado en EL PAÍS

Un breve vídeo musical sobre la generación perdida recibe 200.000 visitas en una semana

Con él, un diseñador busca financiación para grabar su primer disco


"Mi nombre es Benjamín Villegas y nací en un pequeño pueblo del extrarradio de Barcelona el 16 de mayo de 1982 (...). Pertenezco a la generación perdida. Cuando éramos unos críos nuestra vida giraba alrededor de las canicas, los trompos, el Quien es quien, los Bollicaos (...). Nos pasábamos el día viendo a Espinete, Lazie, El equipo A, aMacGyver y un montón de programas y pelis que nos hicieron crecer confiando en que no importaba lo feas que se pusieran las cosas. Al final todo saldría bien. Tendríamos nuestro final feliz (...). Somos la única generación que tiene que lidiar con tres crisis: la de los 30, la económica y la crisis de valores. Nos inculcaron que engañar, robar y mentir no nos traería nada bueno. Y una mierda".
El vídeo dura menos de tres minutos. En él, Bejamín Villegas hace una especie de introducción autobiográfica con música sobre una generación que el exdirector del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss Khan involuntariamente bautizó "la generación perdida". Villegas lo subió a la Red hace una semana, el martes 10 de abril, y ya suma más de 200.000 visionados. Su breve resumen autobiográfico le ha llegado al corazoncito a un montón de gente que la está compartiendo en redes sociales. "Muchas Gracias por este vídeo tío, no se si entenderás lo que quiero decir pero me has hecho sentirme menos solo", le ha escrito alguien en Youtube, donde se suceden comentarios similares (y también algunos críticos).

El vídeo es en realidad una especie de trailer hecho con la intención de convertirse en viral con el que Villegas quiere dar a conocer su primer proyecto musical como cantante, que ha bautizado con el nombre de un jugador de baloncesto: Anicet Lavodrama. El disco ya está compuesto. Consta de nueve canciones que recorren su infancia, adolescencia y juventud, siempre con la generación perdida de telón de fondo. Ya tiene nombre: Ensayo de la generación perdida por Anicet Lavodrama. Para grabarlo, necesita 4.000 euros. Y para recaudarlos ha puesto en marcha un proyecto de micromecenazgo a través de la cada vez más popular web de crowdfunding Verkami. En siete días ya ha recaudado cerca de la mitad de su objetivo. "Pensé que sería buena idea hacer un trailer de lo que sería el disco, que me gustaría sea generacional entre comillas", dice.

Como explica en el vídeo promocional, que viene a ser el prólogo del disco, Villegas nació en Cataluña y es hijo de un pareja de inmigrantes andaluces. Su padre era muy aficionado a los cómics. Tanto que bautizó a su hijo Benjamín por uno de los personajes de Los cuatro fantásticos, Banjamin Grimm, La Cosa. A ellos dedica la primera canción del disco, para la que también ha rodado un vídeo, y que habla de la mañana en que sus padres, dos jóvenes enamorados, le procrearon.
Se da la causalidad de que Villegas, que cumplirá 30 años el próximo 16 de mayo, fue al mismo colegio de monjas en Ripollet que Alex Saló, el autor del famoso vídeo sobre la crisis Españistán. Saló subió la segunda entrega, Simiocracia, el 9 de abril (y ya acumula más de un millón de visitas). Villegas, subió el suyo al día siguiente y ha logrado 115.000 visionados. "Pero lo curioso es que también lo ha subido otro chico que en tres días va a superar las 100.000 visitas, el muy cabrón", bromea. El día no está elegido al azar. "Quería lograr la máxima difusión y en Cataluña era el primer día laborable tras las vacaciones... Necesitaba mucho que esto funcionara", dice el autor, que ha dejado su empleo en una productora audiovisual de la Generalitat para centrarse en este proyecto. "Nos íbamos a quedar sin financiación, y antes de que me despidieran me marché yo para poner esto en marcha".
Villegas, que es diseñador gráfico y ha tocado el bajo en varios grupos, empezó a componer canciones en el verano de 2010. "Toco desde los 14 años pero esta era la primera vez que me ponía a escribir canciones. Estaba en una etapa floja, vivía solo en Barcelona, había montado una empresa de diseño gráfico que no fue bien... Y escribir de tus problemas metafóricamente es muy importante porque te conoces mejor, es un ejercicio de catarsis. A principios de año vi el documentalGeneración perdida y me encantó tanto el documental como la etiqueta, a pesar de que creo que somos todo lo contrario. Pensé que sería interesante hacer un disco tipo libro, con un funcionamiento literario por capítulos, pensado para escucharse en orden. Las canciones son muy poéticas, pero no soy un cantautor ni nada de eso", avisa. "Estoy seguro de que la gente que ronda los 30 cuando oiga el disco en orden va a tener una reacción muy chula".

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