martes, 2 de diciembre de 2014

Tugce Albayrak, un ejemplo de coraje civil del que tenemos que aprender todos






Lo que aconteció en Alemania hace unos días no saldría en la prensa, no nos enteraríamos si no hubiese tenido un desenlace fatal. Por desgracia, hemos conocido lo que pasó, porque Tugce, nuestra heroína, murió.

La lucha contra la violencia de género y por la dignidad de la mujer ya tiene nombre en Alemania: Tugce. Miles de alemanes han encendido velas por la joven de 23 años que ha dado su vida y una lección de coraje civil a todos aquellos que miran hacia otro lado.
Hace dos semanas, Tugce Albayrak de 23 años iba a terminar una noche de fiesta en la ciudad de Offenbach cuando se dirigió junto con unos amigos a un local de comida rápida. Eran las tres de la madrugada. Mientras estaba esperando en la fila, Tugce escuchó gritos en el baño de mujeres. Al abrir la puerta encontró a dos hombres que abusaban a dos chicas en estado de ebriedad y que apenas lograban resistirse. Tugce pidió ayuda y, con la ayuda de dos personas que se encontraban en el restaurante, sacaron a los tipos del local, cubrieron con mantas a las chicas y les pidieron un taxi. Uno de los agresores, dijo entre dientes mientras salía por la puerta:"Nos vemos afuera"

Cuando Tugce salió del restaurante, la estaban esperando. Uno de los jóvenes la atacó y Tugce cayó al suelo al recibir un golpe en la cara. El resultado de la paliza fue una fractura en la base del cráneo y hemorragia cerebral. 
Esta chica, estudiante de medicina, inocente, libre, decidió enfrentarse contra lo opuesto a ella, se enfrentó a esa gente que debería desaparecer, esa gente que emponzoña nuestra especie. Defendió de agresiones sexuales a un par de jovenes por parte de dos ¿hombres? que encima la golpearon y la dejaron en coma durante 15 dias. Ella, Tugce Albayrak, alemana, ha fallecido por hacer lo correcto, por no desviar la mirada, por valor y por no permitir dejar que el mal campe a sus anchas sin hacer nada al respecto. 

Creo que todos deberíamos deberían parar y mirar a la cara de esta chica, 23 años, una heroína, un ejemplo a seguir de como debería ser la sociedad. A veces hablamos de solidaridad y ponemos grandes ejemplos, grandes iniciativas,..pero la realidad y los grandes actos ocurren de forma anónima y cualquier ligar del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario