Ir al contenido principal

Tali Sharot, la investigadora del optimismo



PUBLICADO POR EDUARDO PUNSET en FINANZAS.COM
Cada vez, más científicos sugieren que a los humanos nos domina la intuición y no tanto la razón, y que el cerebro se las apaña para hacernos creer que controlamos nuestras acciones, cuando en realidad no es exactamente así. Tali Sharot es uno de ellos. Guiada por sus investigaciones, sostiene que vivimos inmersos en tres ilusiones que nos pintan el mundo de color rosa. Veámoslas.
Piensen si se creen más o menos diestros al volante que los demás. Probablemente estén convencidos de que lo hacen mejor. Según Sharot, el 93 por ciento de la población cree estar por encima de la media en cuanto a conducción, pero eso es imposible, pues no todos podemos ser superiores al promedio. Esto es lo que la científica denomina 'ilusión de superioridad'.
Otro ejemplo: estamos en plenas vacaciones y muchos dudan, sin embargo, entre realizar un viaje a algún lugar remoto o pasar un relajado estío en el pueblo de la costa de toda la vida. Sea cual sea el lugar escogido, seguramente darán con muchas razones lógicas (llámenlas 'excusas' si quieren) para creer y justificar que la elección tomada fue la mejor. Tendemos a pensar que nuestros motivos son fundados, y a este hecho Sharot lo llama la 'ilusión introspectiva'.
En tercer lugar, pese a los altibajos de la vida, sobreestimamos las experiencias positivas que nos depara el futuro e infravaloramos lo negativo. Seremos longevos, tendremos éxito profesional, gozaremos de una salud de hierro... En definitiva, el futuro será mejor que el presente. Quizá acabe siendo así, pero no tiene por qué; muchas veces las expectativas se tuercen. Es el llamado 'sesgo optimista', y este carácter nos permite salir adelante y no parar. 
La mejor noticia es que podemos ser conscientes de esta visión optimista de la vida, ya que sucede lo mismo que con las ilusiones ópticas: que, aunque uno las entienda, no desaparecen. Así que ya saben: pónganse las gafas de cristales rosas y saquen partido a su optimismo. 
¿Quién es?
Psicóloga. Profesora de Neurociencia Cognitiva en el University College London, donde también dirige el Laboratorio del Cerebro Afectivo. Sus estudios se centran en la motivación, las emociones y el optimismo. Es una gran divulgadora de la investigación en neurociencias, como hace en su libro The optimism bias, de 2012. 
¿De dónde viene?
Nació en la década de los setenta en Israel. Se licenció en Psicología en la Universidad de Tel Aviv gracias al consejo de su abuela, médica, que fue su gran fuente de inspiración.
¿Qué ha aportado?
Ha constatado que los humanos somos optimistas por naturaleza, al gozar de un cerebro positivo irracional. Creer en un futuro mejor nos predispone a estar más sanos, a esforzarnos más, a perseguir metas con mayor perseverancia, a poner más empeño en nuestros proyectos. Es una cuestión de supervivencia. La anécdota Fue llegar a Londres para entrevistar a Tali Sharot y ¡patapam! Me fracturé tibia y peroné por un maldito traspié. Al final, nos la ingeniamos para grabarla por videoconferencia. Definitivamente, quien no está conectado es porque no quiere.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué tienen en común Einstein, Newton, DaVinci, Tesla y Edison?

RESPUESTA: EL VEGETARIANISMO. Eminentes científicos e inventores a favor del vegetarianismo Con el fin de ayudar a preservar los recursos naturales de nuestro planeta, muchos de los más grandes pensadores del mundo y científicos a través de la historia, han observado una dieta vegetariana y han afirmado la necesidad de ésta desde el punto de vista tanto moral como lógico.  Por ejemplo, Sir Isaac Newton, “el padre de la física”, y Leonardo Da Vinci, un científico de medio tiempo, quien hizo importantes descubrimientos en hidráulica, óptica y mecánica, fueron ambos vegetarianos. De hecho, Da Vinci era tan ferviente acerca del vegetarianismo que compraba pollos enjaulados y los liberaba. Además, Srinivasa Ramanujan (1887-1920), considerado el más grande matemático de los últimos 1000 años, también era vegetariano.                                             Otro entusiasta vegetariano, el gran inventor, físico e ingeniero Nikola Tesla (1856-1943), qui

Albert Einstein y el budismo

Albert Einstein dijo en cierta ocasión que, a su juicio, el budismo era la única religión compatible con la ciencia. El budismo es una religión con actitud científica, a pesar de que muchos budistas puedan no tenerla. El Buda no es un Dios, sino un sabio, un Einstein de lo espiritual que vivió hace 2500 años. Mediante la reflexión y la meditación, descubrió verdades importantes, leyes del mundo interior, de la misma manera que los físicos han descubierto algunas del mundo exterior, las leyes de la física. Eminentemente práctico, el Buda no se entretenía en discusiones teóricas acerca de la existencia o inexistencia de un Dios personal, sino que ofreció una solución para el sufrimiento humano, que había nacido de su propia comprensión de la naturaleza de la realidad. Sentado bajo un árbol, el árbol del bodhi, alcanzó la iluminación, comprendió la naturaleza vacía de los fenómenos, entendió la raíz del sufrimiento y se decidió a compartir con sus semejantes lo que había descubierto.

MI APORTACIÓN A LA DIVULGACIÓN AMBIENTAL EN TELEVISIÓN por Miguel Aguado

Aunque ya tenía experiencia en televisión, radio y diversos medios de comunicación en distintos temas y muy especialmente en cuestiones ambientales, en los últimos meses llevo teniendo la oportunidad de realizar algo de lo que más me gusta: divulgar en materia de sostenibilidad y medio ambiente. Desde diciembre de 2017, aunque comencé en noviembre del mismo año, llevo apareciendo en varias cadenas de televisión para realizar unos pequeños espacios de divulgación ambiental. Trato de acercar el problema: plásticos en el mar, Cambio Climático, contaminación atmosférica de la forma más entendible y asumible por todos y todas. No se trata de vulgarizar, son de ser lo más didáctico posible sin perder algo un tono de humor. Igualmente, pretendo mostrar algo muy importante: todos formamos parte de la solución, tanto en nuestra capacidad como consumidores, como votantes, como ciudadanos y en lo que podemos denominar la ecología de la vida cotidiana. He sido muy afortunado c